LA ESCRITURA SOBREVIVE

Antología de columnistas / Reflexiones de nuestro tiempo

(I)

Por Donaldo Mendoza

    El año 2021 terminó con la presentación de este libro, el 30 de diciembre. El solo verbo «sobrevive» describe lo que pasó con el periodismo en año y medio de rigurosa pandemia; sin aviso previo, el periódico impreso dio un giro de 180 grados hacia el periódico virtual. Los periódicos de todo el mundo se vieron a gatas para sostener económicamente sus plantas de personal, adaptarse a las volandas a nuevas tecnologías y ganar también nuevas audiencias. En suma, El Nuevo Liberal sobrevive.

    La idea de aventurarse a editar un libro desde esa experiencia fue luminosa, por las connotaciones históricas del momento. El director de El Nuevo Liberal, Danilo Reinaldo Vivas Ramos, interpreta esta crucial coyuntura en la presentación que hace de este volumen de más de 400 páginas. En efecto, hoy más que nunca se hace necesario “formar ciudadanía” para tiempos difíciles, a partir de ‘la palabra escrita’ como vehículo de comunicación humana, llamada a “sobrevivir y a expresarse con mayor fuerza”, para no ser inferior a calamidades, por más duras que sean.

    El libro reúne textos de 38 columnistas y dos caricaturistas. Además de un homenaje a tres asiduos colaboradores del periódico que ya no están con nosotros: Guillermo Alberto González Mosquera, Olmedo Guaca Timaná y Jorge Muñoz Fernández. El diseño y diagramación estuvo a cargo de Antonio María Alarcón Reyna. Laurentino Tello fue responsable de la redacción, y Alexánder Paloma de las fotografías. Gracias a El Nuevo Liberal y a La Imprenta del Cauca SA, (2021), este libro llegará a las manos del lector.   

    Cada columnista colaboró con cinco artículos, seleccionados por ellos. Cinco escritos que en su autonomía son como mini libros dentro de la antología. En consecuencia, hacer la reseña del libro obliga a referirse a esos «minilibros», siguiendo la fórmula de seleccionar un artículo por autor; para ello opté por textos que transpiraran una atmósfera atemporal; es decir, cuyo legado se mantiene vigente más allá del momento en que fueron escritos: trascienden «el periódico de ayer», oprimido por los cinco interrogantes (¿Quién? ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? y ¿Por qué?) que sustentan una noticia.

    En orden alfabético, el volumen se abre con el líder social y político WALTER ALDANA QUICENO. En esa condición, Aldana envía una “Carta a los actores armados en el Cauca”. Armado solo de la palabra, Walter Aldana hace de mediador del campesino, del obrero citadino y de los pueblos afros e indígenas, a fin de que estos tengan la vida digna que merecen, ensombrecida hoy por un “estado centralista.

    CARLOS ELÍAS CAÑAR SARRIA, desde su condición de abogado y docente nos da cátedra en “Latinoamérica y la democracia”. Va a los orígenes mismos de la democracia para demostrar la falacia en que la han convertido en esta parte del mundo, y establece una tesis inequívoca: “La democracia se concibe indisolublemente ligada a la igualdad y a la libertad… El poder procede del pueblo y en su beneficio debe recaer su acción”.

    La abogada CLARA INÉS CHAVES ROMERO, en su escrito “La fábula colombo-venezolana” quita el antifaz de las maltrechas relaciones entre los dos países –hermanos que hoy se niegan mutuamente– para dejar a la vista la mezquindad de la política: sufrimiento y escasez del lado venezolano, y del lado colombiano el incumplimiento en la implementación del Acuerdo de Paz.

    GISELLE DELGADO TEJADA fabula desde su condición de escritora. A través de su escrito “Las marranadas”, Giselle alegoriza en dos animales a una «ciudad desbaratada»: el famélico caballo que arrastra en la carretilla a un rozagante marrano que va camino al sacrificio. Son destinos análogos: la ciudad duerme y se despierta “sin Dios ni Ley”.    

    GRACE PATRICIA GALLEGO SUÁREZ, dice que las letras le llegaron “como un regalo de los dioses”. Y desde esa dimensión presenta a “Elvio Cáceres: el poeta de la calle”. Y se extasía en sus versos: «cuanto más juego, más tierno, cuanto más tierno más sencillo, fui peón por largo tiempo de mi llanto, fui lanza suicida de mi canto, caballero en la derrota de mi risa, soy torre equilibrada en mi existencia, ¡y rey que ama a su dama!».

Náfer Durán, por ahora no podrá tocar su acordeón

Crónica

-El Rey Vallenato del año 1976 cuenta los hechos que desencadenaron los males de su cuerpo y manifiesta que Dios estuvo siempre a su lado-

Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv

El Rey Vallenato Náfer Santiago Durán Díaz al presentar complicaciones en su estado de salud debido a una serie de convulsiones estando en su tierra El Paso, Cesar, provocó que fuera trasladado de inmediato a Valledupar donde fue tratado.

Al llegar a la clínica después de haber sido remitido del hospital de El Paso, y realizarle un exhaustivo chequeo, evolucionó satisfactoriamente por lo que se le dio alta médica. “Le doy infinitas gracias a Dios por darme más vida y poder continuar al lado de los míos”, inicialmente dijo Naferito.

Entrando en detalle manifestó. “Esa descompensación me pasó estando acostado. Enseguida corrieron conmigo al hospital y después se hizo necesario mandarme para Valledupar. No me dí cuenta de eso, pero nunca me había venido acostado de El Paso a Valledupar”. Enseguida soltó una sonora carcajada.

Yendo más lejos contó la verdad. “Todo pasó por un descuido mío. Desde hace mucho tiempo diariamente me toca tomarme una pastilla de nombre Fenobarbital. Me la entregaron, pero me la metí en el bolsillo de la camisa y se me olvidó. Esas son las consecuencias”.

El rey del tono menor siguió contando en seguidilla. “Desde hace mucho tiempo entregué mi vida a Dios y a él me encomendé. Él me hizo el milagro. Dios es mi gran fortaleza e incluso hace algún tiempo le compuse un canto cristiano que se llama ‘El rey de la humanidad’, donde resalto el amor hacía sus hijos”.

Enseguida se lamentó no poder interpretarla con su acordeón. “Ahora no puedo hacerlo. Estoy muy débil y se me va el cuerpo y como toco el acordeón es firme, mucho menos”.

Naferito Durán, el Rey Vallenato de mayor edad levanta la vista, reflexiona y regala una frase que le sale del fondo de su corazón. “Gracias a Dios y a la vida que me ha dado tanto. Una familia buena, un folclor maravilloso y una tierra que amo”.

Al concluir esa frase se quedó pensando como si algo se le hubiera quedado olvidado, pero no era la pastilla. Entonces, el hijo de Náfer Donato Durán Mojica y Juana Francisca Díaz Villarreal, anotó. “Aclaro, que no más me reponga vuelvo a tocar el acordeón porque este instrumento con su sonido acompaña los latidos de mi corazón. Mejor dicho, dejar de tocar mi acordeón es morir en vida”.

Se quitó el sombrero, se cruzó de piernas, regresó la meditación para llamar más palabras y expresó con total convicción. “Lo que iba a ser lo hice. Me he sostenido con mi arte, tengo el cariño de mis familiares, paisanos, miles de personas que valoran lo que hago con mi acordeón y mis cantos a favor de la música vallenata”.

El Rey Vallenato del año 1976 narró detalles de los quebrantos de salud que tuvo hace contados días – Foto Daniel Gutiérrez Palomino

El hombre que nunca se queda quieto porque caminar es su deleite para estar en constante acción, al preguntarle sobre la cantidad exacta de hijos hace una rápida suma y dice que son 14. Entonces para que no se le pregunte más al respecto indicó. “Oiga, ahí está incluido el hijo de la chimichaguera Bernarda Cervantes”.

Volvió a sonreír y más que nadie sabía el motivo que propició una de sus célebres canciones llamada ‘La Chimichaguera’ que grabaran en el año 1975 Rafael Orozco con el acordeón de Emilio Oviedo.

El rey fuera de concurso

De otra parte, tras ganar en 1976 la corona de Rey Vallenato, el acordeonero Náfer Durán quiso repetir la hazaña siete años después, pero recibió un título honorífico por parte del jurado calificador integrado por Gabriel García Márquez, Rafael Rivas, Miguel López, Leandro Díaz y Enrique Santos Calderón.

Al respecto Naferito dijo. “Sentí una gran satisfacción al estar entre los mejores. Tengo entendido que ser declarado fuera de concurso es no tener contendor en la competencia. Además, soy el único que siendo Rey Vallenato ostenta ese honor”.

El juglar tiene actualmente 89 años de edad, los cumplió el 26 de diciembre de 2021, y es aplaudido también por ser el compositor de diversas canciones como ‘Sin ti’, ‘Déjala vení’, ‘El estanquillo’, ‘La Chimichaguera’, ‘La zoológica’, ‘Morenita’, ‘Mi patria chica’, ‘Teresita’ y ‘El rezo’, entre otras.

Sin lugar a equívocos, acudiendo a la tradición oral es de los contados acordeoneros que a su edad continúa sacándole notas al instrumento sagrado del folclor vallenato. Además, en el año 1976 grabó el disco ‘Herencia Vallenata’ con el cantante Diomedes Díaz Maestre.

Naferito al recordar ese hecho, expresó. “Me siento orgulloso de ser el acordeonero que sacó a la luz pública a Diomedes Díaz. Al abrirle ese camino ‘El Cacique de La Junta’ se fue proyectando hasta llegar a ser un superdotado de la música vallenata. Siempre que nos encontrábamos recordábamos ese hecho y le decía que lo admiraba mucho”.

A la hora del diálogo a un lado de la amplia sala de la casa ubicada en el barrio Altos de Garupal de Valledupar, estaba Rosibel Escorcia, la mujer que ha vivido 64 años con Náfer Durán, la misma que se hizo acreedora a la canción ‘Sin ti’.

Con mi nota triste
vengo a decirle a tu alma,
lo que está sufriendo
mi sincero corazón.
Ya no tengo paciencia,
ya no tengo calma
solo vivo triste y loco
por tu amor.

Los dos tienen a cuesta una gran historia de amor que nadie ha podido cambiar, y menos ahora cuando los años llaman a lista, las alegrías de los hijos se manifiestan constantemente y el amor de Dios cubre todo.

Náfer Durán no se cansa de darle gracias a Dios por mantenerlo con vida – Foto Daniel Gutiérrez Palomino

Naferito, el líder de la dinastía Durán, cuanto antes quiere seguir tocando su acordeón y dando testimonio de su amor al folclor vallenato, ese que le ha dado las más supremas alegrías. Hombre del alma noble no se vaya todavía porque Dios lo acompaña y escucha sus oraciones.

Juan Rincón Vanegas

BRINDIS DE AMOR POR COLOMBIA

Por   José Atuesta Mindiola

I

Brindemos con el amor
que un hijo a su madre ofrenda,
sin fronteras ni calendas
en el jardín del honor.
Por Colombia, sí señor,
brindemos sin los rencores
de la guerra y sus horrores
de tanto dolor y muerte;
el perdón nos hace fuerte
de esperanza en esplendores.

II

Brindemos por el perdón:
el odio nos hace esclavo,
porque el rencor es un clavo
que nos hiere el corazón.
No siempre tiene razón
aquel que dice y pregona,
a veces la otra persona
y es un deber respetar,
porque el perder o ganar
es un precepto que abona.

III

Brindemos con eufonía
por la biodiversidad,
por Dios y su eternidad
en las noches y en los días.
La patria es la cofradía
de ideales importantes
de todos los habitantes
en las regiones del país;
que San Francisco de Asís
bendiga a los gobernantes.

IV

Brindemos por el trabajo
porque siempre nos redime
de la pobreza que gime
con sus angustias de atajo.
Que Dios bendiga los gajos
del cielo en luminiscencia
que consagre la conciencia
de todos los colombianos
para vivir como hermanos
con dignidad y decencia.

V

Brindemos por la infancia,
por la risa de la luna,
por los cantos en la cuna
del abuelo en la distancia.
Por la perenne fragancia
de la musa y la poesía;
brindemos y brindaré,
por la paz siempre lo haré
de Colombia patria mía.

VI

Por la fe del carbonero
que con tesón se ilumina,
por el sol en la colina
que bendice al montañero.
Brindemos mis compañeros
por los pájaros y el río,
por los bosques y el rocío,
el respeto y la hermandad,
también por la honestidad
que sea luz de albedrío.

Atentamente
José Antonio Atuesta Mendiola
Cel: 3015734205

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BLOG DEL AUTOR:  José Atuesta Mindiola

‘Tu nombre Valledupar’ y otras canciones que engalanan a la ciudad de los Santos Reyes

“… Dice un viejo trovador
que en la ribera floresta,
una mañana de fiesta
se iluminó de esplendor.
Una flauta y un tambor
en melódico sonar,
esperaban el cantar
de un indígena Chimila
y dibuja en su mochila
tu nombre Valledupar…”.

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TÓYBER ARZUAGA

La fuerza del amor por el solar nativo

Por Donaldo Mendoza

   La tierra natal, como la sangre, son fuerzas que llaman, que atraen como el imán. Pero no les sucede igual a todos los nacidos allí, solo a unos pocos les es dado establecer un vínculo íntimo con esa patria mínima que es el espacio geográfico donde se ha nacido y crecido. Hace unos días hablé con un amigo al que mucho aprecio, y con su nombre he titulado este artículo.

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PENTAGRAMA TROPICALdel Caribe colombiano (1)

Por: Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

1. LA AGARRADERA
Interpreta: La Nómina del Pin

2. LA TONGA
Interpreta: Yeison Landero

3. MOSAICO LA CHULA
Interpreta: Super Banda de Colomboy

4.
4. MAÑANITA DE INVIERNO
Interpretan: Los Kankuis

5. LUCELIA
Interpreta: Grupo Bananas de San Andrés Islas

6. AVELINA
Interpretan: Moisés Angulo y La gente del camino

7. ¿DÓNDE?
Interpretan: Almes Granados & Jimmy Murgas

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Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi