LEO DURÁN UN COMPOSITOR INVISIBLE, PERO INVENCIBLE «

LEOPOLDO DURÁN QUIROZ, más conocido en el mundo artístico vallenato como » Leo Durán » nació en Tamalameque ( Cesar) el 3 de febrero de 1962 hijo de Armando Durán Castilla y Dionisia Quiroz Crespo . Hablar de Leo Durán, es hablar de esos compositores invisibles pero invencibles que hay en la música vallenata. » invisibles » por que muchas veces a pesar de lo buena y lo exitosa de sus obras musicales son poco reconocidos e » invencibles » por que le tocó una vida muy difícil ya que tuvo que levantarse sin sus padres quines infortunadamente fallecieron siendo él un infante de escasos 4 años de edad y fue criado por su abuela materna Doña Margarita Crespo en el corregimiento de Santa Teresa ( Bolívar) , fue su abuela la que le inculcó buenos valores y lo convirtió en un hombre de bien.

Este humilde varón a pesar de la falta de sus padres fue un niño que se volvió fuerte y creció con un caparazón que lo protegió y lo convirtió en un hombre batallador. Sabía que tanto sufrimiento sería recompensado en la vida y fue así como se enamoró de la música vallenata, escuchando y cantando todas esas canciones clásicas por las polvorientas calles del pueblo , esas canciones repletas de poesía y costumbrismo borraban de su rostro la tristeza y la melancolía de su sufrida infancia.

Fue así como inclinandose por las canciones del gran Hernando Marín Lacouture , maestro al que siguió y admiró pensó que plasmar versos y melodías que le llegaban a su imaginación era una forma de desahogarse y darle rienda suelta a ese sentimiento que llevaba por dentro, hilvanando versos aquí y allá compuso su primera canción con la suerte que el dos veces rey vallenato de San Juan de Nepomuceno ( Bolivar) Julio César Rojas Buendía con la voz de Miguel Herrera le grabaran la canción titulada » Que Mal Me Pagas» año 1988 en trabajo discográfico titulado » La Pareja Ideal » .

LEOPOLDO DURÁN QUIROZ

Ya radicado en Barranquilla ciudad que lo acogió como su tierra adoptiva por más de 30 años conoce al amor de su vida y musa inspiradora de varias de sus canciones NATALY GAMARRA VILLAREAL , de Pivijay ( Magdalena) de cuya unión nacen tres hermosas hijas , REINA MARGARITA, RINA ISABEL Y ROSA MARIANA , a las que Leo Durán llama como » Mis Mariposas» cuyo nombre sirvió de titulo para una de sus canciones grabada por Joaco Pertúz donde muestra el amor que siente hacia sus » Muchachitas» como diría Hernando Marín. La carrera de Leo Durán siguió en ascenso y los éxitos no se hicieron esperar y cantantes consagrados empezaron a grabarle sus obras como:
Beto zabaleta y Goyo Oviedo le graban, LA FORMULITA, COMO ANILLO AL DEDO y DEJANDO HUELLA.

Farid Ortiz le graba, NO SE QUE HACER y EL REY DE LOS PUEBLOS, canciones que se convirtieron en éxitos en las sabanas del gran Bolívar ( Bolívar, Córdoba y Sucre) y el Urabá Antioqueño donde Farid tiene una fanaticada impresionante.

Uno de los cantantes jóvenes con más seguidores en la actualidad Silvestre Dangond con el acordeón de Juancho de La Espriella le grabaron BAILA VALLENATO.

Otto Serge y Rafael Ricardo le graban QUE VIVA EL AMOR, Silvio Brito le graba QUE VIVA MI SUEGRA. Otra satisfacción para Leo Durán fue cuando su compositor preferido Hernando Marín con el acordeón de Jhony Gámez le grabaron una canción titulada » Oh Dios » en fin ya son más de 70 canciones grabadas a Leo Durán un compositor que sufrió mucho en su niñez pero que la vida le dio un talento que lo posicionó como compositor en este competido mundo vallenato.

Con La Canción La Protagonista Héctor Zuleta y Coco Zuleta hijos de Poncho y Emiliano ganó en el festival Francisco el hombre en Rioacha

Por : Ramiro Elías Álvarez Mercado

IVO LUÍS DÍAZ RAMOS: LA VOZ AUTÉNTICA DEL VALLENATO

Por: Ramiro Álvarez Mercado.

>Nació en San Diego (Cesar) un 15 de Mayo de 1964. Hijo del gran Compositor Leandro Díaz, gloria y leyenda de nuestro folclor. Su fraseo modular, sus inflexiones y tiempo, su cadencia, afinación, voz fuerte, melodiosa y nítida, son cualidades que hoy por hoy, se le reconocen en el ámbito artístico y musical, que lo considera como uno de los más grandes intérpretes que posee el canto vallenato.

El tercer hijo de Leandro Díaz y Helena Clementina Ramos, considera que ha sido un varón bendecido, pues desde muy temprana edad, tuvo el privilegio de estar rodeado por los grandes Juglares de la época, allegados a su Padre Leandro, tales como: Nicolás «Colacho» Mendoza, Emiliano Zuleta Baquero, Luis Enrique Martínez, Lorenzo Morales, Rafael Escalona, José María » Chema» Ramos , Nafer Durán etc.

Desde sus inicios estuvo muy bien acompañado por una gama de acordeonistas de primer nivel, como Rafael Salas con quien hizo su primera producción musical titulada » Mil Caricias» en 1983, con el cual compartió escenarios por espacio de 5 años. Posteriormente se une durante un tiempo corto con el Maestro Calixto Ochoa Campo.

Su carrera ascendente continúa con el Primer Rey de Reyes, Nicolás “Colacho» Mendoza, con quien grabó varios trabajos discográficos y mantuvieron una unión musical de más de 13 años hasta que la muerte los separó.

LA BOLA E’ CANDELA (Paseo) – Autor: Hernando Marín L.
Acordeón: “Colacho” Mendoza – Canta: Ivo Luís Díaz Ramos

Si existe una voz representativa del Vallenato clásico, sin lugar para pensarlo, es y ha sido la de IVO DÍAZ, forjada en medio del calor costumbrista de las auténticas parrandas, la fuente donde se nutre esa auténtica tradición, de la cual es ÉL uno de sus mayores exponentes.
Dada la condición de discapacidad (ceguera) que afrontaba su Padre Leandro, IVO se convirtió “en la luz de sus ojos”, y por doquiera que Leandro era llamado para que cantase y/o acompañase a algunos de sus amigos, bien fuese en galleras, fiestas, ferias o parrandas, allí estaba presente el apoyo de su hijo, quien se fue impregnando paulatinamente del canto y comenzando a forjar su propio camino. Aquí lo podemos observar haciendo las veces de Guacharaquero y Corista de su Padre.

A MI NO ME CONSUELA NADIE (Paseo) – Autor: Leandro Díaz
Interpreta: Conjunto Típico Vallenato – Canta: Leandro Díaz
Acordeón: Álvaro Cabas; Caja: Pablo López;
Guacharaca: Ivo Díaz

Más tarde se une a Raúl «Chiche» Martínez, con quien graba dos trabajos discográficos y esa unión dura un poco más de 2 años, pero es llamado para formar una llave exitosa con otro Rey de Reyes: Hugo Carlos Granados, con quien hizo una exitosa producción musical titulada «Auténticamente Vallenato».

Esta dupla maravillosa sirve de plataforma para que IVO se continúe proyectando en el firmamento musical, dado que su Voz combina y encaja perfectamente, con las notas de este otro Rey. Esta llave del Vallenato clásico da mucho que hablar, en sus diversas y variadas presentaciones, tanto dentro como fuera del territorio nacional. Escuchemos esa calidad interpretativa de Acordeón y Voz, en este tema de la autoría de Emiliano Zuleta Baquero, “el Viejo Mile”.

EL GALLO VIEJO (Paseo Rápido) – Autor: Emiliano Zuleta B.
Acordeón: Hugo Carlos Granados – Canta: Ivo Luís Díaz

También ha sido compañero de otro Rey de Reyes: Gonzalo Arturo «Cocha» Molina, en innumerables presentaciones. En la actualidad ha conformado una nueva pareja musical con otro gran Acordeonista, creativo y tradicionalista, perteneciente a una de las mejores Dinastías del folclor del Valle de Upar: Los Granados.

Al lado de Almes Granados, viene cosechando muchos éxitos con trabajos discográficos de la talla de «Homenaje a Los Zuleta» y a » Rafael Manjarrés Mendoza”. Quien sepa de la música clásica y costumbrista Vallenata, no puede ignorar a la voz de Ivo Díaz, auténtica «prenda de garantía” para salir avante en cualesquier lugar.

TRES GUITARRAS (Paseo) – Autor: Leandro Díaz
Acordeón: Almes Granados – Canta: Ivo Luís Díaz

Ivo Díaz también ha sido coronado como Rey del Festival Vallenato en dos modalidades, a saber:
1) Rey de la Piqueria (1986)
2) Rey de la Canción inédita (1993)
• Canción titulada » Dame Tu Alma», dedicada a su Padre
3) Rey de Reyes de la Canción inédita (2017)
• Con un merengue en homenaje al legendario cajero Pablo López Gutiérrez titulado «El Rey de Los Cajeros».

EL REY DE LOS CAJEROS (Merengue) – Autor: Ivo Díaz R.
Canta: Ivo Díaz – Acordeón: Beto Jamaica
https://www.youtube.com/watch?v=DQn7sry2vY0

Ivo Díaz es toda una institución musical que ha llevado el Vallenato por selectos lugares y escenarios del país. Cuando realiza nuevas versiones de cantos tradicionales y clásicos, los hace con respeto y admiración a la versión original, nunca dañando o modificando su esencia, más bien es todo un museo restaurador, donde el pasado no parece lejano, cuando es atrapado en su voz.

Todo lo que IVO realiza, es para un estrato elevadísimo de vallenatía y siempre que va a hacer un nuevo trabajo de grabación, siempre incluye canciones inéditas, con lo cual logra mantener viva esa esencia y sentir del vallenato.

Para la muestra este tema con Almes Granados titulado:
CON EL VIENTO A MI FAVOR (Paseo rápido)
Acordeón: Almes Granados – Canta: Ivo Luís Díaz Ramos

IVO LUÍS DÍAZ RAMOS

Su preocupación por mantener viva la música Vallenata auténtica es tan marcada, que de forma natural se ha convertido en un soldado defensor del folclor y guarda la esperanza de que otros sigan sus pasos, para que no se pierda el vallenato clásico y tradicional, ese que reclama a gritos la UNESCO, al declararlo «Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad». Por esto y por su gran talento considero a Ivo Luis Díaz Ramos «La Voz Auténtica del Vallenato»

Blog del Autor: Ramiro Álvarez Mercado

JACINTO LEONARDI VEGA: “El Gran Poeta del Vallenato”

Por: Ramiro Elías Álvarez Mercado

Fue por allá a mediados del año 1975, cuando Rafael Orozco, se iniciaba profesionalmente como vocalista con un gran futuro, al lado del acordeonista Emilio Oviedo Corrales,  más conocido como «El Comandante», al cantar el tema «Cariñito de Mi Vida» lanzó una frase que como llama de fuego se propagó rápidamente y quedó grabada en la mente de miles y miles de seguidores de los ídolos que para ese entonces ya se vislumbran por doquier «El Cacique de La Junta: Diomedes Díaz». ¿ La Junta dónde queda eso? Fue entonces cuando algunas personas empezaron a darse cuenta, que se estaba haciendo referencia a un Corregimiento del Municipio de San Juan del Cesar,  en el sur de la Guajira.-

Con el correr del tiempo, nos enteramos también, que en ese lugar desconocido para muchos, se estaba convirtiendo en una fuente de auténticos artistas, tales como acordeonistas, cantantes y compositores que ya alumbraban con luz propia en el firmamento regional y, aún más, muchos de ellos ya se proyectaban más allá de nuestras fronteras.

La Junta, cuna del gran Diomedes Díaz, también tuvo el grato honor de tener entre sus hijos ilustres a un compositor y poeta de los cantos vallenatos: Jacinto Leonardi Vega Gutiérrez. Quién llegó al mundo el 17 de marzo de 1963, para llevar alegría al hogar de sus padres, que vieron cómo este chico inquieto crecía entre La Junta y Valledupar, donde cursaba los estudios medios en el tradicional colegio Loperena. Y fue allí precisamente, que Jacinto Leonardi, siendo un adolescente se nutre con las sabias enseñanzas literarias y descubre que en él, existe una vena poética, que la convierte en canción con facilidad.

Jacinto entra a formar parte de esa generación que tuvo contacto directo con la esencia más pura y verdadera de la cultura vallenata; es de los últimos alumnos aventajados que bebieron en la fuente del padre de la lírica en los cantos vallenatos, el gran maestro Gustavo Enrique Gutiérrez Cabello; quien tuvo una gran camada de alumnos de primer nivel, tales como: Rosendo Romero, Fernando Meneses, Rafael Manjarrés, Roberto Calderón, Marciano Martínez, Hernando Marín entre otros. Siguiendo los pasos y admirando la obra de esos grandes maestros comienza a hilvanar sus primeros versos, inspirado en sus primeros amores, desamores, el entorno, la naturaleza.

Su primera composición fue grabada en el año 1982 en la voz de Andrés Ávila y el acordeón de Eliecer Ochoa, meses después pero ya en el año 1983 esa misma canción titulada » El Soñador fue grabada» por «El Chiqui» Escobar en la voz y el acordeón de Emilio Oviedo «El Comandante», con la cual ya mostraba su estilo poético y riqueza melódica que eran como explosiones del alma.

EL SOÑADOR (Paseo) – Autor: Jacinto Leonardi Vega Gutiérrez
Acordeón: Emilio Oviedo – Voz Líder: “Chiqui” Escobar

En su patria chica coincidió con grandes artistas como: Diomedes Díaz, Marciano Martínez, Martín Maestre,Pablo Ariza sus paisanos, hecho que lo marcó para siempre en su vida artística, además de la amistad desde niño con el segundo Rey de Reyes Gonzalo Arturo «El Cocha» Molina.

A lo largo de su existencia, ha sido un férreo purista en sus letras, siempre ajustada a sus vivencias, cuidando cada detalle y poca ficción, siguiendo al pie de la letra la forma de componer de sus maestro antecesores, es decir manejando un lenguaje sutil,  exquisito y de altura o aquello que yo he denominado como la palabra bien dicha o la más apropiada en los cantos vallenatos, como esta muy cargada de sensibilidad poética, cuando en el año 1993  lo eligieron como el ganador indiscutible del festival de compositores en San Juan del Cesar (Guajira) canción titulada «Una Canción Eterna» grabada en la voz por Armando Mendoza y el acordeón del maestro Ismael Rudas Mieles,  que a la postre se convirtió en una de sus obras cumbres.

UNA CANCIÓN ETERNA (Paseo) – Autor: Jacinto Leonardi Vega
Acordeón: Ismael Rudas Mieles – Voz Líder: Armando Mendoza

https://www.elvallenato.com/video/25066/Una-Cancion-Eterna-Armando-Mendoza-Y-Ismael-Rudas.htm

Luego se traslada a Bogotá donde se convierte en Economista de la Universidad Piloto, profesión que alterna con sus presentaciones a lo largo y ancho del país y en el exterior, donde los compositores se han ganado un merecido espacio cantando y contando sus propias historias en cada una de sus composiciones. Su forma interpretativa siempre deja entrever un marcado estilo poético, filosófico, literario, lírico el cual adorna con figuras literarias principalmente metáforas, donde mezcla de forma muy hábil la belleza femenina,  con las flores, el entorno y la naturaleza en general, lo cual ha sido motivo para que su magistral obra musical haya sido grabada por los más grandes artistas de la música vallenata como: Diomedes Díaz, Poncho Zuleta, Iván Villazón, Jorge Oñate, Beto Zabaleta, Silvio Brito, Farid Ortiz, Miguel Herrera entre otros.

Jacinto sin duda pasó de ser un «aprendiz de poeta» como él se autodenomina , a un poeta consumado,  graduado con honores y altísimas calificaciones.

CUANDO ME VOY (Paseo) – Autor: Jacinto Leonardi Vega
Acordeón: Miguel Avendaño – Voz Líder: Jacinto Leonardi

Las circunstancias de tiempo y lugar lo hicieron coincidir desde su infancia y adolescencia, perteneciendo a esa generación en la que el acordeón entró a formar parte integral de su vida, teniendo el privilegio de conocer las interpretes más grande del folclor vallenato, pero igualmente los propios juglares como: Rafael Escalona,Leandro Díaz, Carlos Huertas, Emiliano Zuleta Baquero, Alejandro Durán, Luis Enrique Martínez, Calixto Ochoa entre otros, teniendo la fortuna haberlos visto a todos de la bulla alegre del festival vallenato, o en un patio en una parranda de la provincia, algo que es como un divertimento cultural,  hechos estos que lo condujeron a afirmar con certeza que » él pertenece a la última generación que tuvo la oportunidad de beber de esa gran fuente de la época dorada de la música vallenata» . Que diseñaron su trocha musical.

SOBRE LAS NUBES (Paseo) – Autor: Jacinto Leonardi Vega
Acordeón: Emiliano Zuleta – Voz Líder: Poncho Zuleta

El maestro Jacinto Leonardi ha ejercido la profesión que estudió, pero tiene por dentro un «corazón de poeta», es crítico cuando habla del reciente movimiento musical » La Nueva Ola» , sostiene que por el lenguaje, acordes melódicos y ritmo se parecen más otro género y es categórico en afirmar que de vallenato no tienen nada, pero les resulta un buen negocio, pide que hay que respetar a los ancestros y seguir sus ejemplos, la ruta que abrieron y seguir sintiendo la música como nuestra.  » Después que no cambie yo» dijo Alejo Durán resaltó y ahora lo dice él .

Hoy son un grupo de compositores a los que permanentemente  los invitan a eventos públicos y privados, para cantar esas canciones que ya conocían y ahora cantadas por parte de quienes se inspiraron , trasmitiendo así a sus fans o seguidores una dimensión que creían perdida y trasmitir la vivencia y compartir las historias de esas joyas musicales que hacen parte de nuestras bandas sonoras, aunque no sean «Cantantes» .

CAMBIA EL NIDO (Paseo) – Cantautor: Jacinto Leonardi Vega

Jacinto Leonardi Vega Gutiérrez es el autor de muchos éxitos que hemos escuchado en grandes voces del vallenato:

  • «Esperame»- Silvio Brito 1984.
  • «No se que tienes tú»- Diomedes Díaz 1985
  • «Así he quedado yo»- Los Betos 1985
  • «Qué será de mi» -Jorge Oñate 1985
  • «Cuando me voy» -Diomedes Díaz 1986
  • «Vivo Enamorado»- Iván Villazón 1991
  • «Cambia el Nido»- Los Betos 1997
  • «Sobre las nubes»- Los Hermanos Zuleta 2001
  • «Detrás del mar»- Diomedes Díaz 2002
  • «Dos Estrellitas y tú»- Iván Villazón 2002
  • «Amor total»- Diomedes Díaz 2011
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Autor: Ramiro Elías Álvarez Mercado

José Tapia: El eterno Guacharaquero de Alejandro Durán

Por: Ramiro Álvarez Mercado

JOSÉ MANUEL TAPIA FONTALVO, nació un 13 de Noviembre del año 1934 en un Corregimiento llamado Las Palmas, Municipio de San Juan Nepomucemo (Bolívar). Este varón sencillo, humilde y de un corazón muy noble, incursionó a muy temprana edad en las lides musicales, siempre ejecutando la Guacharaca y haciendo los coros pertinentes.

Hoy en día es menester observar, como los créditos al interior de una Agrupación musical, recaen en el Vocalista, y vemos músicos de gran talento, como se les relega, como si no formasen parte de un elenco y solamente el cantante o el acordeonista, son quienes merecen elogios.

En el año 1957 José Tapia fue invitado por Alejandro Durán para que lo acompañase durante una presentación en el Municipio de Sahagún (Córdoba), dado que su Guacharaquero titular se había enfermado. Fue esta la coyuntura que se presentó, y al observar el Maestro la habilidad y la destreza del invitado, al igual que unos coros altos y afinados, se produjo una empatía, que condujo a este par de artistas a integrarse hasta que la muerte se encargó de separarlos.

Veamos en el siguiente vídeo, durante una parranda campestre, a estas 2 figuras: José Tapia y el Maestro Alejo Durán, cuando nos entregan una Puya de su inspiración, la cual presentaron en 1.968 cuando se erigieron como Reyes del Primer Festival Vallenato.

“PEDAZO DE ACORDEÓN”

Si algo distinguió a esta dupla musical, fue esa mística y entrega que ambos los caracterizó, todo el tiempo que anduvieron juntos. Las canciones brotadas de las vivencias del Maestro Alejo, tenían su complemento en José Tapia, el cual con su entusiasmo y alegría, ponía la nota picante en todo lugar donde llegaban.

Tras el triunfo obtenido en Valledupar en el año 1968, Alejo y José Tapia, más Pablo López en la Caja, fueron escogidos para ir a México, a representar a Colombia en la parte musical, durante los Juegos Olímpicos, donde obtuvieron la medalla de oro, como los mejores exponentes del folclor, derrotando a más de 200 países y poniendo en la cúspide el nombre de Colombia.

Más adelante, y en virtud al reconocimiento obtenido, fueron invitados a New York para presentarse en el Mádison Square Garden, donde se dieron a conocer internacionalmente, con una apoteósica demostración. He aquí el Conjunto típico que actuó en el famoso escenario en la capital del Mundo, cuando nos entregan el tema titulado: “LOS DOS AMIGOS”

Muchos años después, en Abril de 1987, durante la celebración del primer Concurso “Rey de Reyes”, en Valledupar, donde Alejo Durán llegó con el rótulo de favorito, en asocio de su eterno y fiel amigo José Tapia, ante el asombro del público que los tenía como favoritos, por la grandeza y admiración a su pureza vernácula, por un pequeño error de desafinación en una nota, Alejo le solicitó al Jurado públicamente que fuesen descalificados.

José Manuel Tapia Fontalvo, fue todo un artista de la música vallenata, que vivió siempre orgulloso de ser el fiel escudero de quien Él consideraba el más grande juglar de la música folclórica del Caribe colombiano. Por ello, conservó durante toda su vida, como su tesoro más preciado, un álbum fotográfico, con las imágenes de su fiel y admirado, amigo y maestro, captadas en diferentes momentos artísticos y personales, pues cada una le recordaba anécdotas e historias simpáticas, muchas de ellas que se volvieron canciones.

José Tapia nunca rehusó acompañar a su Maestro inseparable en sus innumerables presentaciones, a excepción de una en un 11 de Noviembre de 1989, cuando fue invitado a tocar en el Festival de Acordeoneros y Compositores en Chinú (Córdoba), evento este que marcaría el final dela existencia del gran Alejo.

J.Tapia asumió como suya la recomendación que días antes le había hecho el médico Omar González Anaya (amigo de Alejo) de mantenerse en absoluto reposo debido a su delicado estado de salud; lamentablemente éste hizo caso omiso a la recomendación y le dijo: «Amigo Tapia, usted sabe que el toro bueno muere en el ruedo», siendo vanas las súplicas de su guacharaquero y amigo para que permaneciera en casa.

Este varón y leal amigo, hasta el día que condujo el féretro del gran Alejo, hasta su última morada, fue quien portó su Acordeón.

En esta época, cuando los lazos de hermandad y la amistad se han tornado efímeros, debemos resaltar en José Manuel Tapia Fontalvo, como un gran ejemplo la fidelidad, el respeto y la sólida amistad que tuvo para con quien le brindó la oportunidad de ser su «Eterno guacharaquero y compañero inseparable”.

AUTOR: Ramiro Álvarez Mercado

Enrique Díaz Tovar: “Un querido y auténtico juglar”  

Por: Ramiro Elías Álvarez Mercado

 En un humilde hogar de extracción campesina, conformado por  Pablo Díaz y Martina Tovar, vino a este mundo un niño que con el correr del tiempo, vendría a ser el artista de mayor popularidad en ese inmenso corredor de sabanas, montañas y ríos, que cruza desde el Atlántico hasta el Urabá antioqueño, a quien se le bautizó con el nombre de Enrique.

Este pequeño varón, nacido en Palo Alto Hicotea, Corregimiento de María La Baja  (Bolivar) un 3 de Abril de 1945, fue conocido popularmente como » El Tigre de María La Baja » o » El Compae Quique». Un campesino natural y elemental como el agua; su vida transcurrió como la de cualquier joven criado en el monte, aprendiendo algunas labores agrícolas y poco estudio.

Músico que creo un estilo particular y  costumbrista, tanto en la forma de ejecutar el Acordeón, con sus magistrales notas, lo cual complementaba con una  voz recia y bien fuerte, con sabor a campo y a negro rebelde.

Su estilo de vida dio un giro sorprendente, estando de 14 años, cuando optó por radicarse en Nueva Estación, un Corregimiento de  Buena Vista  (Córdoba), puesto que la situación económica de su entorno familiar dio un giro sustancial, lo cual le permitió un mejor modus vivendi. Y fue a partir de ese instante, cuando Enrique Díaz Tovar, se comenzó a interesar por los asuntos de la música realmente.

Inicialmente aprendió a tocar la Violina, con la cual amenizaba pequeñas reuniones entre amigos  y vecinos, y fue a raíz de ese interés, que algunos allegados, tuvieron a bien comentarle a Doña Martina su Madre, acerca de las virtudes musicales de su hijo, por lo cual ésta, decidió obsequiarle un Acordeón sencillo de dos teclados, cuando Enrique solo contaba con 16 años de edad.

El “Compae Quique”, como algunos solían llamarlo, era un fiel seguidor de aquellos viejos  juglares, que marcaron una época de oro con su valioso legado, tales como los Maestros Alejandro Durán, Luis Enrique Martínez y Andrés Landero, exponentes de tres grandes escuelas o estilos, acorde a los lugares donde eran oriundos o procedían: El Paso (Cesar), Fonseca (Guajira) y San Jacinto (Bolívar), de los cuales tomó su cadencia en la ejecución del instrumento, pero también desarrollando un estilo en el canto que caló profundamente, en aquellas masas, que veían en las crónicas y relatos que él vocalizaba con su dejo muy acentuado, un reflejo de sus propias vivencias.

Es por ello que este músico sabanero,  cada día más gustaba, por su originalidad, ya que como el mismo constantemente lo decía: “nací musicalmente con mi estilo «.

Antes de proseguir con la historia de Enrique Díaz, oigamos una de las canciones que más trascendió por toda la Región Caribe e incluso en el Chocó y en diversas comunidades:

LA CAJA NEGRA  (PASEO)

Autor: Rafael Palencia

Fue en Planeta Rica (Córdoba), el lugar donde Enrique Díaz se vino a  consolidar musicalmente y, al igual que “el Negro” Alejo,  se radicó hasta los últimos días de su existencia.

En sus años de andariego y trovador ambulante, recorriendo los extensos caminos caribeños, se le veía a su fanaticada cada día más grande, y fueron muchos los logros musicales por Enrique Díaz obtenidos, como el de Rey Sabanero del Acordeón en la ciudad de Sincelejo (Sucre) en el año 1986, e igualmente en las poblaciones Antioqueñas de San Pedro de Urabá y Caucasia.

Con más de cincuenta (50) trabajos discográficos, cosechó numerosas simpatías por doquiera que llegaba, pues la gente lo seguía, con fervor y pasión, porqué de sus cantos brotaban la esencia y el alma, de ese pueblo que lo amaba.

 Al igual que el gran Calixto Ochoa, se destacó en la composición con una variedad de géneros musicales, del Caribe colombiano, y se caracterizó por ese agudo sentido que tuvo, para expresar de manera jocosa, alegre, costumbrista, propia de los pueblos de la Costa Atlántica.

Enrique Díaz, tal como lo hiciera el Maestro Alejandro Durán Díaz no claudicó en su originalidad, lo cual le dio la ventaja de tener público propio, sin necesidad de acudir a las modas pasajeras o a las extravagancias de hoy en día, para mantenerse vigente y vivir cómodamente en Planeta Rica (Córdoba) al lado de su esposa Elvira Peña, con la cual convivió hasta que la muerte los separó, el 18 de Septiembre del 2014.

Cuando la música de Acordeón (Vallenata y Sabanera), viene atravesando una crisis de valores, porque Acordeonistas y los Compositores, se han venido alejando de las raíces, mirando solo el dinero y desconociendo el folclor verdadero, hoy le rindo un homenaje sincero, al “Tigre de María La Baja”, porque nunca buscó acomodarse, como hoy en día lo hacen los  Cantantes y esos Acordeoneros, que ignoran deliberadamente, esa huella que marcaron, nuestros Juglares para siempre.

SI LA PLATA SE ACABA (MERENGUE)

Autor: Enrique Díaz

Ante la memoria de “Quique” me agacho, me quito mi sombrero y digo: “Gracias te damos, viejo querido, porque tu nombre ha quedado metido, en lo más profundo de nuestros corazones. Fuiste un varón de muchos kilates, el vocero más auténtico y raizal de todos Los Juglares”.

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