Doris Castro recorre con nostalgia los rincones de su antigua casa ‘El Callejón de la Estrella’, quizás recuerda que esos corredores vieron pasar su niñez y la de muchos integrantes de su familia, e incluso bajo su techo se crió a Rosario Pumarejo quien fue la madre del presidente Alfonso López Pumarejo, como señala Doris, “Valledupar no es una tierra de héroes sino de heroínas”, desde la legendaria ‘Loperena’ en la gesta libertadora hasta nuestro días, la ciudad debe parte de su progreso al férreo carácter de sus mujeres.

La construcción de la casa se inició en 1750 y se concluyó en 1802 conservando un estilo colonial puro de una sola planta, cuyo protagonista es un patio central de estilo andaluz, con amplias arcadas que delimitan cuatro corredores internos en esta edificación.

Una fuente central es un recuerdo de la colonia y predomina en el patio, adornado por una frondosa planta de tipo enredadera denominada ‘La Voluntad del Hombre’ porque como cuenta su dueña, sus flores cambian de tonalidades, así como varia el carácter masculino. Esta planta ha estado en la casa desde sus inicios y se mantiene igual de viva hasta el día de hoy. GC

NUEVOS AMBIENTES

En contraste con lo antiguo la nueva residencia de la familia Castro es un ejemplo ecléctico de culturas. Algunos juegos de sillas fueron traídos de Curazao y muestran estilo muy veneciano, son tejidos con fibras y muy frescos para el clima del Caribe.

Parte de los muebles han sido heredados o adquiridos en anticuarios según el espacio a decorar. Piezas de arte originales y cuadros seleccionados han sido ubicados e iluminados en las paredes. El Heraldo

TEXTO
Lina Robles Luján