Dice un viejo adagio del fútbol que el que no hace los goles los ve hacer. Colombia tuvo la oportunidad de ganar con un penalti que dilapidó Falcao García en el segundo tiempo, y no lo hizo. De anotarlo, quizás estuviéramos contando una historia diferente y no la de una triste derrota 2-0 ante una buena selección peruana.

Colombia jugó el partido más discreto de la Copa América. Ante Perú no hubo la fortaleza defensiva que mostró en la primera fase del torneo. Eso se debió, en gran parte, a que los volantes centrales se preocuparon más por atacar que por marcar, en especial Guarín que fue el que más intentó, aunque con poco éxito, crear y llevar el balón a Falcao.

Lo que se presagiaba como un gran partido de Colombia con goles, se fue diluyendo a medida que pasaban los minutos.

Colombia no mostraba un juego elaborado, pero tenía posesión del balón. Perú intentaba y era controlado por Sánchez, el único hombre de marca que tuvo Colombia. Yepes y Perea colaboraron en la tarea.

En el minuto 27, Falcao, tras un pase de Dayro Moreno, entró al área y remató desviado con pierna izquierda. Perú, que tampoco elaboraba su juego, encontró, por medio de Vargas, su mejor hombre, un remate de media distancia que hizo lucir a Neco Martínez. Fue un primer tiempo para el bostezo.

En el segundo, desde el inicio, se abrió un poco más el juego. En el minuto 3, el peruano Chiroque dribló a Armero y remató fuerte con pierna izquierda y Martínez volvió a salvar.

Cinco minutos más tarde, Lobatón volvió a probar de media distancia, luego de un error de Aguilar, y Colombia pasó su segundo susto.

Colombia no bajó los brazos ante la superioridad inicial de Perú.  Fue así como en el minuto 17, Yepes, sacando al equipo de atrás, recuperó un balón en la mitad de la cancha y con un largo pase dejó a Dayro Moreno frente al arquero. El delantero remató desviado ante la salida de Fernández. Fue el primer susto para los peruanos.

Colombia siguió exigiendo a la defensa peruana. Nuevamente Dayro buscó un pase en el área y fue bajado por Rodríguez. El mexicano Francisco Chacón no dudó en pitar la pena máxima. Falcao la tiró desviada y todos se lamentaron. Segundo susto de los peruanos.

Minutos más tarde, Dayro, que estaba penetrando la defensa peruana con facilidad por el costado derecho, remató fuerte, luego de un pique de varios metros, y la bola se estrelló rebeldemente en el palo. Tercer susto de los peruanos.

Guarín, en tiempo de reposición, después de driblar a tres peruanos, entró al área y con pierna derecha remató fuerte al arco. La bola se estrelló en el vertical, luego que el arquero la tocara y la mandar al tiro de esquina.

Y nos fuimos al alargue. Lobatón tomó un rechazo de Martínez, luego de un tiro libre de Vargas, y remató fuerte para poner a celebrar a todos los peruanos asistentes al estadioMario Alberto Kempes de Córdoba. Y la llama de la ilusión se empezaba a apagar.

Bolillo inmediatamente metió a Teófilo Gutiérrez para buscar el empate. Entonces estaban en la cancha Moreno, Falcao, Rodallega y Teo, pero no fue suficiente para penetrar el arco peruano.

Después vino el gol de Vargas, cuando Colombia se había volcado al ataque y Jackson Martínez se preparaba para ingresar. Eso gol apagó por completo la llama de la ilusión.

El proceso sigue vigente. Un mal partido y una derrota es solo un tropezón para seguir en búsqueda del objetivo principal: la clasificación al Mundial de Brasil en el 2014.

‘Neco’ tuvo dos errores fatales

Luis Enrique Martínez, arquero de Colombia, había terminado con su valla invicta en la primera fase de la Copa América. En realidad, salvo el partido contra Argentina, donde tuvo una buena actuación, había sido poco exigido. Sin embargo, en el juego de ayer ante Perú fue determinante en la derrota del equipo colombiano, al equivocarse en  dos jugadas que terminaron en gol para los incas. Al primer minuto del tiempo suplementario, salió a cortar un centro, pero se la dejó servida a Carlos Lobatón, quien pateó libre de marca y la envió al fondo de la red. Al minuto 111, le colocó un pase comprometido a Perea, el cual fue interceptado por Paolo Guerrero, quien se la puso a Juan Vargas y este, con pierna zurda, le puso la lápida al partido.

Fabio Poveda Ruiz / Tomado de El Heraldo