El padre de la Patria, Simón Bolívar, no murió de tuberculosis; falleció por «un desequilibrio hidroelectrolítico».

Así lo señala el resultado de este histórico enigma que fue aparentemente resuelto por la Unidad Criminalística del Ministerio Público, el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) y el Instituto de Estudios Avanzados, Idea.

El diario Últimas Noticias, de Venezuela revela este lunes el informe de una comisión de científicos, especialmente conformada, para develar este enigma.

«Ya sabemos que El Libertador no padeció de tuberculosis», reveló uno de los expertos que participó en los estudios, echando por tierra ese diagnóstico que data desde 1830, año cuando el héroe patrio falleció en Colombia, un 17 de diciembre. «Murió de un desequilibrio hidroelectrolítico», añadió la fuente usando un lenguaje científico que luego explicó con menos rigurosidad técnica.

Los restos de Simón Bolívar, exhumados el 15 de julio de 2010 por mandato del Tribunal 19º de Control de Caracas, revelaron su autenticidad porque fueron contrastados con los de sus hermanas María Antonia y Juana, que fueron exhumados de la Catedral de Caracas.

Tras meses de estudio, el equipo descubrió que las llamadas dietas de las lavativas o edemas, aplicadas al Libertador por su médico de cabecera, Próspero Reverend, le produjeron un desequilibrio hidroelectrolítico y de allí la muerte.

Además de la hipótesis de muerte por tuberculosis, estudiosos del tema no descartaban que El Libertador hubiese fallecido producto de envenanimiento, hecho que también se descarta con esta reciente investigación.
Tomado de El Heraldo