La lista World Monuments Watch busca procesos de protección para lugares patrimoniales que se encuentran bajo algún tipo de riesgo.
El centro histórico de Santa Cruz de Mompox (Bolívar) y las capillas paeces de Tierradentro (Cauca) acaban de ingresar a la lista World Monuments Watch, una selecta lista que busca procesos de protección para lugares patrimoniales que se encuentran bajo algún tipo de riesgo.
El centro de Mompox, que es Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1995, ha sido seriamente afectado por la ola invernal. En cuanto las capillas de Tierradentro, son amenazadas por constantes deslizamientos de tierra, que ya han destruido tres de las nueve que conforman ese importante complejo cultural.
“Esta lista es una plataforma internacional en la cual se dice, después de una gestión enorme por parte del Ministerio de Cultura, que hay unos bienes muy importantes y el Ministerio está pidiendo cooperación internacional para ellos”, explicó Juan Luis Isaza Londoño, director de patrimonio de esa dependencia.
La Fundación World Monuments dice al mundo cuáles bienes pueden ser objeto de una cooperación internacional: “Muchas entidades, por ejemplo el Fondo de los Embajadores de los Estados Unidos, American Express o la Fundación Aga Khan, entre otras, consideren cooperar y destinar aportes. La WMW no busca con lupa los bienes patrimoniales que están en riesgo. Para lograr una inclusión en ella se debe hacer gestiones desde la esfera del “estado”, señaló Isaza Londoño.
Los fuertes de San Fernando y San José, en Cartagena, y el centro histórico de Santa Fe de Antioquia fueron excluidos después de estar dos años en esa lista.
La lista World Monuments Watch desde 1996 identifica sitios arqueológicos, paisajes culturales y centros históricos que necesitan ser protegidos de riesgos. Este año la amplió con 67 sitios de 41 países.
Para hacer la escogencia, se reciben postulaciones de personas, organizaciones y gobiernos. Más de 500 activistas de 80 países participan en la preparación y la aprobación de las candidaturas.
En 2012, la lista escogida incluyó zonas urbanas densamente pobladas, que resaltan la creciente necesidad de equilibrar la conservación del patrimonio con las demandas sociales, económicas y ambientales. De la misma forma, recalca la necesidad de proteger la herencia de un pasado reciente, así como los desafíos que enfrentan los sitios arqueológicos que necesitan mejora de gestión.
