
Viviana Correa Ronderos, 23 años. Bucaramanga Colombia.
Siempre hay una sonrisa en el rostro de Viviana. Muchas veces ésta sirve para comprender situaciones y decisiones difíciles. Esta joven de Bucaramanga, Colombia llegó a Bilbao en su adolescencia; ha pasado el final del bachillerato en una ciudad diferente a sus orígenes y ahora finaliza sus estudios universitarios con perspectivas claras y sin perder la calidez -como ella misma dice- con la que los “latinos” viven cada día.
En el 2005 Viviana, su madre y su hermana se unieron a su padre que ya estaba en Euskadi. Viviana tenía 16 años y debía enfrentarse a un nuevo ambiente de estudios, nuevos compañeros y hasta un clima nuevo.
¿Cómo fue el principio de tu experiencia aquí?
Bastante difícil. Extrañaba mucho a mis amigos, el resto de mi familia. Así que, no salía, me sentía deprimida. Decidí concentrarme en el estudio. Eso fue durante el primer año.
Después, decidí hacer un grado superior de Formación Profesional en Educación Infantil, en ese punto me fui adaptando.
¿Porqué decidiste estudiar Educación Infantil?
Creo que porque mi experiencia en Colombia (donde hice la mayor parte de mi educación primaria y secundaria) fue muy agradable. Y porque creo que los primeros años de enseñanza son los más importantes para los niños.
Luego de terminar el F.P. Viviana se proyectó para estudiar en la Universidad. Pero el camino no ha sido para nada sencillo.
En América, estudiar en el extranjero es muy valorado. ¿Qué significa para tí estar en una universidad europea?
Pues la situación es distinta para mí. Entre mis compañeros son muy pocos los extranjeros que vivimos y estudiamos acá. Desde que vinimos a Bilbao empecé a trabajar en distintas cosas para ayudar a mi familia.
Sonríe, mira hacia un lado y empieza a enumerar algunas de sus ocupaciones:
He trabajado de interna cuidando adultos mayores, en limpieza de pisos y chalets, cuidando niños, de camarera, de dependienta… Esto me ha enseñado como decimos en Colombia a ser “berraca”, a descubrir que tenía muchas más capacidades, a pensar de una manera más independiente y ver las cosas desde otra perspectiva.
Dios ha puesto en mi camino gente buena que me ha ayudado a salir adelante y lograr mi sueño de ser educadora. Es importante que uno ponga la confianza en Dios durante esta experiencia y que tengas el apoyo de tu familia.

El día que conversamos con Viviana hacía una mañana espléndida y fuera de lugar para el Otoño que conocemos en Bilbao. Le preguntamos por su ciudad en Colombia.
¿Qué extrañas de Bucaramanga y qué te gusta de Bilbao?
De mi ciudad extraño a la gente y su fama de “mal geniados”, comidas como el mute santandereano, las obleas. El clima de 25ºC y una Navidad calurosa donde la gente sale y comparte con sus vecinos. Y sobre todo: el vallenato.
Pero Bilbao es una ciudad más limpia, se nota el orden y hay mucha diferencia en la seguridad; aquí uno anda más tranquilo. Me gusta mucho la tortilla de patata y las baldosas de chocolate.
¿Cómo ves tú el proceso de integración, crees que faltan cosas?
En el caso mío y de mi familia, lo veo positivo. Aunque claro, cuando uno ingresa al instituto toca borrar esa etiqueta que se nos ha impuesto. Creo que se deberían evitar los grupos de latinos solamente, me parece que eso no contribuye a conocerse.
Yo creo que en la integración hay riqueza y sería bueno que se enfatizara esa diversidad en la educación. Las personas originarias de acá nos ven como gente muy positiva a pesar de que la situación esté negativa. La calidez nos destaca, aunque aquí he encontrado gente muy cálida y buena; esa gente que te dije que me había ayudado a salir adelante.
A las personas de aquí les diría que no se pueden olvidar de cuando estuvieron realmente mal; y a los latinoamericanos, que no podemos olvidar de dónde venimos.

Días después de esta entrevista Viviana inicia un trabajo como profesora de refuerzo educativo, lo cual le emocionaba mucho.
¿Cómo te ves a futuro, qué planeas hacer?
Primero, quiero terminar mi carrera, luego puede que haga un Máster en Necesidades Educativas Especiales. También me gustaría ser voluntaria en un país en vías de desarrollo. Y mi sueño finalmente es volver a Colombia y trabajar en educación allí, para compartir lo que he aprendido.
Has visto que en otras comunidades de España hay recortes en la educación ¿Cómo ves el estado de la educación y su proyección?
Primero me parece grave que hayan habido tres reformas educativas en años recientes. Falta mucho trabajo en el campo educativo en España, de hecho se ubica por debajo de los otros países europeos y lejos de modelos educativos reconocidos como el de Finlandia-que por cierto-me gustaría visitar algún día.
Fuente: http://americaenelbotxo.com/
