Washington,  (PL) Residentes en la ciudad estadounidense de Cincinnati, Ohio, se quejaron hoy ante la Comisión de Derechos Civiles por un cartel discriminatorio instalado en una piscina que aún reza «White Only» (blancos solamente).

En nombre de varios vecinos, el caso fue presentado por el ciudadano Michael Gunn, un hombre caucásico con una hija mestiza, quien fue víctima de actos segregacionistas efectuados por la propietaria del inmueble.

Según Gunn, la dueña del local Jamie Hein le impidió a la chica bañarse con el argumento de que «la grasa de su cabello podía nublar las aguas de la alberca».

Con posterioridad a este incidente, Hein colocó en la reja de la entrada un aviso con los mismos requerimientos racistas que se usaban en los años 60 del siglo XX en muchas zonas sureñas estadounidenses.

En el mensaje metálico se puede leer: «Public Swimming Pool, White Only» (piscina pública solamente para blancos), reseñó el canal de televisión WLWT Cincinnati.

La Comisión de Derechos Civiles de Ohio ya advirtió a la acusada que tales acciones «perjudican los contactos sociales entre caucásicos y afroamericanos, y conducen a conductas discriminatorias en contra de ciudadanos de color».

Hein arguyó que ella no tiene nada en contra de los negros. Es aficionada a las antigüedades y como el cartel data de Alabama, año 1931, decidió exhibirlo ante sus rivales coleccionistas, explicó.

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