
“Gabo dijo que la vida es como uno la recuerda y yo quiero recordar que Heriberto Fiorillo estaba en el bordillo, testigo de una conversación con Juan Luis Mejía, entonces ministro de Cultura de Colombia, quien dijo: Hay que pensar en Carnaval”. Esta evocación, punto de partida del Carnaval de las Artes, es de Antonio Celia Martínez-Aparicio, socio fundador y presidente de la Fundación La Cueva que organiza ese evento, y está consignada en el El libro del Carnaval Internacional de las Artes, edición 2011, que será lanzado hoy a las 6:30 p.m. en La Cueva, en acto cerrado.
Este preámbulo, que hizo parte de la intervención de Celia, para inaugurar el evento el año pasado, enmarca cinco años de imaginación, es decir el tiempo que lleva este certamen, ahora listo para despuntar en este 2012, del 8 al 12 de febrero.
El Libro del Carnaval Internacional de las Artes 2011, con Fiorillo como director editorial ofrece en 270 páginas las memorias del certamen, al pie de la letra, tal y como se desarrollaron los ya conocidos conversatorios de los artistas e invitados frente al público.
La publicación mantiene el formato, a todo color, fotos espontáneas y un DVD, ahora con intervenciones memorables: Alberto Fernández, cantando Te olvidé; Omara Portuondo; nuestra Diva Descalzada Totó La Momposina; la escritora mexicana Laura Esquivel; Piero, en tono social e íntimo; el músico sincelejano Justo Almario; una leyenda del mundo hispano y para Barranquilla: Cuco Valoy, y muchos invitados más.
Este año el Carnaval Internacional de las Artes brindará en paralelo ‘Fantástico’, de cuya realización también se ocupa el libro, recordando que son cuatro días de diversión con artistas para niños y niñas, de Colombia y del mundo.
Más de 90 personajes congregará en breve el Carnaval de las Artes: John Sayles y Emanuele Crialese, directores de cine de EU e Italia; Rosita Fornés, actriz cubana; Cristóbal Díaz, crítico musical; el músico Nelson Henríquez; Roberto Camargo, stan-up concert de Colombia, y el mimo performance chileno llamado Metralleta y Murmullo.
Por Martha Guarín R./El Heraldo
