EL TINAJERO

Por José Atuesta Mindiola/El Pilón

Todos sabemos que la lectura es  clave para mejorar la calidad de la educación. En algunos colegios privados que han modernizado el escenario y la funcionalidad de la biblioteca se vienen implementando estrategias para el fomento de la lectura con óptimos resultados académicos. Nuestra invitación pedagógica para todos los docentes de las instituciones oficiales de Valledupar y del Cesar es que este año, desarrollemos proyectos para la promoción de la lectura; que se deben complementar con el compromiso de las autoridades educativas de modernizar el escenario, la dotación y la funcionalidad de las bibliotecas escolares.

Todos los docentes nos quejamos del poco interés de los estudiantes por la lectura, por eso hay que buscar maneras de motivarlos a entender que la lectura es el camino hacia el conocimiento  que permite viajar por el tiempo y el espacio,  conocer la vida, el ambiente, las costumbres,  el pensamiento y las creaciones de la humanidad.  La lectura implica la participación activa de la mente y contribuye al desarrollo de la imaginación, la creatividad, enriquece el vocabulario como la expresión oral y escrita. Desde el punto de vista psicológico ayuda a comprender mejor el mundo como a nosotros mismos, facilita las relaciones interpersonales, su desarrollo afectivo, moral y espiritual y en consecuencia, la capacidad para construir nuestro proyecto ético de vida. En palabras del expresidente John Kennedy: “La lectura es cambiar horas de hastío por horas de maravillosa y deliciosa compañía”. Es decir, que la lectura no sólo proporciona información (instrucción) sino que forma (educa) creando hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración… y recrea, hace gozar, entretiene y distrae.

Las bibliotecas escolares son lugares en las que se propicia la lectura y el amor por los libros, por eso es necesario crear las condiciones para un excelente servicio. En el caso particular de Valledupar, en los colegios de bachillerato que tienen dos jornadas, laboran doce horas de clases, y existe un bibliotecario que cumple su jornada de ocho horas; lo que significa que todos los días las bibliotecas permanecen cuatro horas cerradas, sin prestar  servicios.  Las autoridades educativas municipales deben buscar una solución urgente a este problema que tiene alta incidencia en el proceso educativo.

Por otro lado, en el ámbito educativo soplan vientos esperanzadores en Valledupar y en el Cesar, por la firma del convenio interadministrativo del rector Moisés Wasserman de la Universidad Nacional de Colombia y Fredys Socarrás, alcalde de Valledupar, para crear una escuela de posgrados con  el propósito de fortalecer el sector académico del Municipio y el Departamento.

 DÉCIMA A ALFREDO ARAUJO

Alfredo Araujo Noguera,
ya se fue usted de la tierra
con los misterios que encierra
la muerte que nos espera,
sutil estancia postrera
del cuerpo inerme dormido,
pero el olvido es vencido
por el nirvana legado
que a sus hijos ha guiado
a confesar que han vivido.