A raíz de los desordenes en las fiestas carnestoléndicas en Valledupar, la Administración Municipal ordenó su suspensión, durante la vigencia del 2012.
Ni casetas ni guachernas ni desfiles ni ningún evento similar están autorizados en la capital del Cesar, según el Decreto 000048 del seis de enero del 2012, expedido por el alcalde Freddys Socarrás Reales.

La determinación se tomó después de un Consejo de Gobierno, donde las autoridades municipales analizaron los dos desfiles realizados en la ciudad, en los que imperaron las acciones vandálicas.
“Hicimos lo posible porque se dieran estas fiestas, pero los desordenes públicos, que evidencian la poca cultura ciudadana, nos obligaron a tomar esta decisión”, enfatizó el secretario de Gobierno de Valledupar, Carlos Felipe Quintero Ovalle.
El funcionario, consiente de que en estas festividades se benefician muchas personas, en especial los vendedores ambulantes, aseveró que “debemos velar porque el interés general prime sobre el particular”, aludiendo que buscan evitar es heridos o un percance fatal.
¿Qué dice la Junta del Carnaval?
Falta de respaldo por parte de la Policía, Interaseo y los Bomberos son las causas que entorpecieron estas festividades, de acuerdo con la Junta Central del Carnaval.
El presidente de esta organización, Carlos Calderón, junto con su equipo, expresó a los medios de comunicación que “todo estaba programado para que estas fiestas volvieran a ser las que vivieron nuestros padres o abuelos, pero no nos brindaron las garantías”.
Así mismo, señaló a personas de entorpecer el normal funcionamiento del carnaval “como Carlos Maldonado y William Herrera, puesto que la primera nos indispuso con las empresas privadas y la segunda, por desobedecer la suspensión del segundo desfile (desarrollado el pasado sábado cuatro), cuando nos dimos cuenta que se nos había salido de las manos”.
Sin embargo, Calderón enfatizó que se someten a las determinaciones del Alcalde de Valledupar, entendiendo que él es la cabeza del Municipio.

Vanguardia