Con la fuerza y energía que le imprime al tocar acordeón, Fernando Rangel cautivó a quienes laboran en la prensa, radio y televisión.(Foto: Edgard De la Hoz/VANGUARDIA)
Las notas del acordeón, caja y guacharaca, fueron interpretadas la noche del jueves nueve para los gestores de la noticia, los periodistas.
En medio de una noche impregnada de júbilo y ‘buena energía’, Rosendo Romero Ospino cantó algunas de sus obras musicales, deleitando a los corazones enamorados y reafirmando que los grandes compositores son aquellos que hacen poesía con sus canciones.
Rosendo fue acompañado en el acordeón por su hermano Norberto, quien demostró que las aptitudes artísticas las lleva en su sangre villanuevera.
También imperaron las notas joviales y creativas de Fernando Rangel, el virrey del Festival de La Leyenda Vallenata 2010-2009 y 2008 y actual fórmula musical de Jorge Oñate.
El son, la puya, el paseo y el merengue, fueron los aires del vallenato que Rangel exhibió con altura, dejando en el ambiente la sensación de Festival.
Boris, recreó con su actuación
Un matiz diferente tuvo la noche gracias a la presencia del actor Boris Serrano, quien personificó a un hombre que sufre por la pérdida de los elementos culturales de la región.
Un matiz diferente tuvo la noche gracias a la presencia del actor Boris Serrano, quien personificó a un hombre que sufre por la pérdida de los elementos culturales de la región.
Él integró a algunos asistentes del evento, quienes le siguieron su ritmo y ocurrencias.
El cierre de esta obra teatral fue con música de tamboras, que puso a bailar a los presentes.
