Por Adalys Pilar Mireles *
Pinar del Río, Cuba (PL) Con 66 años de edad, el laureado cantautor boricua Danny Rivera confiesa hoy que la música seguirá siendo su gran gurú y fuente de pasión inacabable.
El arte, las canciones, son mi guía espiritual, mi maestro, un verdadero despertar de la conciencia, afirmó en declaraciones a Prensa Latina aquí.
El versátil artista, que presentó en La Habana el libro autobiográfico Vejestud, sobre sus vivencias ante la llegada de la tercera edad, integra el elenco de un documental dirigido por el guitarrista y compositor Edesio Alejandro.
Estoy feliz de poder homenajear al trovador de 88 años Adriano Rodríguez, aseveró durante el rodaje del vídeo en el centenario teatro José Jacinto Milanés, de esta ciudad.
Rivera recordó que aprendió a amar a Cuba a través de sus melodías y autores, muy queridos en su natal Puerto Rico, aseguró.
«Esta tierra entró en mi corazón por su música, los cantores de mi pueblo me enseñaron a admirar a los trovadores de aquí, casi siempre conocemos primero a los cantantes, sus obras y luego a los países, aunque desde muy joven sentí curiosidad por saber qué ocurría en esa otra isla vecina desde el punto de vista artístico y político».
Los que venían -añadió- contaban historias y entre amigos hablábamos de cuanto acontecía.
Admirador de la cancionística insular y sus cultores, prefiere no aventurarse a mencionar nombres de iconos; las voces cubanas son una sola canción, afirma.
Al referirse al proyecto audiovisual en el que fue acompañado por la orquesta sinfónica infantil, de esta provincia, elogió la enseñanza musical en las escuelas del país antillano y el desvelo por beber de las esencias y preservar la cultura nacional.
Las artes viven en nosotros para convertirnos en mejores seres humanos y justo ese efecto tendrá en los pequeños, un recurso para el aprendizaje y el crecimiento, enfatizó.
«En Puerto Rico -agregó- tenemos conservatorios, instituciones para
enseñar a niños cómo tocar instrumentos de cuerda, coros, pero esa educación no es apoyada totalmente por el gobierno, en muchos casos sale adelante con el esfuerzo de los propios maestros y otros profesionales».
Romántico confeso, el cantor de Madrigal convive en armonía con el
ciudadano del mundo, amante de la paz, de la naturaleza, buscador de propósitos de vida, de equilibrio, y luchador por la verdadera independencia borinqueña.
Soy todos y uno mismo, subrayó el cantante, quien manifiesta abiertamente su desacuerdo con el bloqueo impuesto por Estados Unidos a la nación caribeña y el respaldo a la causa de los cinco antiterroristas cubanos condenados a severas penas en ese territorio
norteño.
Junto a otros activistas realizamos encuentros explicativos en Puerto Rico para divulgar el caso de Ramón Labañino, René González, Antonio Guerrero, Fernando González y Gerardo Hernández, quienes
alertaron a su patria de planes violentos fraguados en su contra desde Miami, y la campaña para exigir justicia llegó hasta New York, precisó.
ROMANCE CON LA POESÍA
La musicalización de poemas escritos por el español Miguel Hernández es uno de los proyectos que motiva y ocupa a Danny Rivera.
Se trata de una idea que agrupa a artistas de varios países, apasionados por el legado del gran poeta y dramaturgo.
Nos reunimos antes en Orihuela -lugar donde nació en 1910- para cantarle, comentó.
Fruto de la iniciativa, el músico grabará este año un DVD con las piezas inspiradas en la poesía del autor de «Cancionero y romancero de ausencias», considerado una de las figuras más prominentes de las letras hispanoamericanas.
LA NAVIDAD HECHA CANCIÓ»N
Renace en Navidad, su reciente álbum (2011), evoca las raíces familiares y la infancia del bardo.
A todos los compositores boricuas -dijo- nos gusta escribir para esa época, es algo que brota de forma natural, y que nos permite mantener un vínculo con nuestras tradiciones.
Ese CD invita a reflexionar en la etapa festiva, celebrar el amor y alimentar el espíritu.
Congratulado con varios discos de oro y plata durante su prolífica carrera, recomienda mirar con alegría la ancianidad y asegura que no piensa en lauros, sino en dar riendas sueltas a sus pasos.
Sólo seguir el camino, mientras el cuerpo soporte, sentenció el intérprete de voz afinada, fuerte y cálida.
«Mi voluntad y mi vejez son jóvenes y conviven juntas, como el carbón y el diamante -revela en su texto Vejestud-; no hay que tenerle miedo al tiempo, hay que buscar en él una realidad hermosa para la continuidad de la vida».
*Corresponsal de Prensa Latina en la occidental provincia cubana de Pinar del Río.
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