Luis Antonio Robles Suárez, conocido como ‘El Negro’, estudió derecho civil y procesal en Bogotá, en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, donde se inscribió en 1868. A mediados de 1872, a pocos meses de haberse graduado, y a solo 22 años de haberse abolido la esclavitud en Colombia, se convirtió en el primer afrodescendiente colombiano en ocupar un alto cargo público.
Manuel Murillo Toro, por entonces presidente de Colombia, lo nombró director de Educación Pública del Estado Soberano del Magdalena. Tiempo después, con 26 años, se desempeñó como representante a la Cámara y luego sería nombrado ministro del Tesoro y Crédito Nacional.
La casa natal de Robles Suárez, según la Resolución de la declaratoria, “es un inmueble de arquitectura vernácula del cual, como es corriente en este tipo de construcciones, no se conoce el autor. A pesar de su relativa antigüedad puede considerarse auténtico, pues los materiales utilizados en su construcción y acabados se relacionan con la fecha y el lugar de origen, datado a mediados del siglo XIX”.
Los materiales utilizados son propios de la región: muros de bahareque, piso de cemento, la carpintería de puertas y ventanas es de madera, la cubierta, a dos aguas, tiene una estructura de madera rolliza y un manto de hoja de palma.

Antecedentes de la declaratoria
Mediante la Ley 570 de 2 de febrero de 2000, la Nación honró la memoria de Luis Antonio Robles, y en su artículo 2 autorizó “al Gobierno nacional para que, en justicia de su obra, rinda honores a su memoria convirtiendo en monumento nacional la casa que vio su nacimiento”.
En 2009 el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural incluyó la casa en la Lista indicativa de candidatos a bienes de interés cultural del ámbito nacional; y en 2011 el mismo consejo emitió concepto favorable para declararla bien de interés cultural del ámbito nacional.
El Consejo Nacional de Patrimonio es el máximo órgano asesor del Gobierno nacional en lo que respecta a la salvaguardia, protección y manejo del patrimonio cultural de la nación.