Desde las cuatro de la mañana Valledupar madrugó a acompañar a su patrón, a la primera misa de 10 que se ofrecieron a cada hora en la iglesia La Concepción, donde la multitud escasamente daba paso para llegar al Santo Ecce Homo, aquella imagen negra, que cobra vida durante la Semana Mayor y que aviva el fuego, la pasión y la fe del catolicismo.
Pagando promesas con pies descalzos, vestuarios similares a los del Santo, permaneciendo todo el día a los pies del Ecce Homo, con escapularios en señal de haber recibido milagro y los nazarenos con su distintivo de elegancia, porte y una cinta morada, fue el inicio de lo que representaría el lunes Santo, el día que todo el homenaje es hecho al protector de los vallenatos.
Con la llegada de la ‘misa mayor’ el ambiente se tornó más tradicional tras la presencia de los curas de la diócesis, el alcalde de Valledupar, Fredys Socarras Reales, el gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo, secretarios de despachos y personalidades de la vida pública que le dieron un tinte político combinado con tradición de las vivencias del viejo Valledupar, que siempre ha contado su historia con el santo milagroso.
Durante conversaciones con el Obispo Oscar José Vélez Isaza, este indicó que todasociedad debe tener raíces y realizó una comparación con un árbol, explicando que si este no tiene raíces cualquier brisa se lo lleva; y es precisamente en esto en lo que consiste la Semana Santa, en que el pueblo haga nacer las raíces religiosas para dar frutos de arrepentimiento y con Santo Ecce Homo, los devotos durante estos días afianzan su fe, dejando todo cansancio para poner su confianza en el que es por naturaleza sanador.
Para la comunidad Católica, este Santo representa el Cristo mismo, quien en el tiempo que iba a ser crucificado, Pilatos lo presentó al pueblo llamándolo ‘Ecce Homo’, al verlo detenido, herido y coronado con espinas que traduce ‘este es el hombre’ y la simbología de su veneración es revivir la fe en que es Jesucristo representado en la imagen del sanador y limpiador de pecados por redención.
Santo Ecce Homo reúne en la ciudad de Valledupar gente de todas las clases sociales e ideologías, de los diferentes municipios, describiendo así dos raíces comunes, una de religión y otra de identidad cultural, donde a la par caminan tras la procesión de respeto y costumbre que han sido marcadas por las vivencias del ser valduparenses con la raíz católica de nuestros antepasados.
Los alrededores de la plaza Alfonso López entre las carreras 6, 7, 8 ,9 y 10, permanecieron cerradas desde la calle 14 hasta la 17.
Vallenatos caminaron al ritmo del ‘Santo Patrón’
