EL TINAJERO

Por José Atuesta Mindiola

Crónicas del cancionero vallenato es el sexto libro publicado por Fredy  González  Zubiría,  un cineasta, dramaturgo e investigador cultural, nacido en la Maicao (1961). Sus libros anteriores son: Sociedad y cultura criolla en la Guajira (2005), Luis Antonio Robles “Paladín de la democracia” (2007), Los esclavos Wayuu de las haciendas del Zulia (2009), Alegría, canto y parranda (2010), La prensa de Riohacha 1833-1953 (2011).  Un libro de 212 páginas, donde el autor con tono de investigador  y dominio literario escribe catorce crónicas de catorce canciones de igual número de  autores. El libro fue presentado en el pasado Encuentro de Investigadores de la Cultura Vallenata, y pasó, desapercibido. En mi criterio por  dos razones: una,  porque el autor es poco conocido en Valledupar.  La segunda,  porque el autor en vez de leer una crónica, se limitó a hacer  una exposición sobre el proceso metodológico y las dificultades para su edición. Como tuve la oportunidad de oficiar de moderador en ese momento del Encuentro, me quedé con un libro de González Zubiría. Doy testimonio de que es uno de las mejores de crónicas del vallenato que se han publicado. El autor no posa de erudito ni filósofo, escribe con objetividad y le da tratamiento literario a la historia; no peca del capricho de ciertos escritores del canto vallenato, de sentar cátedra y subvalorar algunos autores para engrandecer a los de sus preferencias personales o los de  su región.  Transcribo unos apartes de la crónica, Un ángel  llamado Lucina.  El personaje es  Lucina Cuello la musa y esposa del compositor  Aurelio  Núñez: “Lucina empezó a entender  que en las venas de su amado no corría sangre sino notas musicales. Lo veía recostarse en el chinchorro y  a los minutos surgía una melodía de su garganta. No deseaba  convertirse en competencia de su arte, sino ser  un ángel y ella misma bajarle melodías del cielo. Era el único lazo que le faltaba para atar sus almas. Luego de 7 años de amores y 14 de amistad se casaron en 1984. Al año siguiente quedó en cinta. Tuvo embarazo complicado. Fue necesario hacer un legrado para salvarle la vida y falleció en una clínica en Valledupar. Aurelio quedó destrozado. El desosiego fue la sombra que lo persiguió por los meses siguientes. En un acto de contrición le confesó al espíritu de su amada que era imposible enamorarse de otra mujer como lo estuvo con ella. Sus almas hablaron e hicieron las paces.  En 1989 creó la canción “El más fuerte”, como reconocimiento público que era un ser humano frágil y vulnerable. Confesaba el significado de Lucina Cuello para su vida”. La canción grabada por Jorge Oñate y Álvaro López  fue un éxito, y comienza con dos interrogantes: ¿De qué sirve la fuerza que tu amor me relata? ¿De qué sirve tener lo más fuerte del mundo y vivir sin tu amor?  Para conocer la totalidad de las crónicas lo remito a la lectura del libro, desde la próxima semana estará a disposición del público en la tienda Compa ‘e Chipuco.

DÉCIMA A EMDUPAR
Si crece el Guatapurí
y viene con turbiedad,
seguro que en la ciudad,
no hay agua,
y siempre es así;
yo reclamo desde aquí
una solución urgente,
atrás quedó el siglo veinte
con sus artesanos días;
usar  las  tecnologías,
su compromiso, Gerente.