Washington, 22 abr (PL) Las manifestaciones de grupos extremistas persisten hoy en Estados Unidos en momentos cuando se han incrementado los actos violentos y asesinatos motivados por el color de la piel.
Una marcha neonazi en la ciudad de Frankfort, frente al Congreso estadual de Kentucky, confirmó que el fantasma de las agrupaciones de supremacía blanca contra los cuales lucharon los movimientos civiles en este país, están lejos de ser historia antigua.
Alrededor de 50 miembros del Movimiento Nacional Socialista (NSM, por sus siglas en inglés) y el Ku Klux Klan protagonizaron la víspera una parada frente a la sede del Legislativo donde blandieron símbolos nazis, realizaron el típico saludo hitleriano y llamaron a defender lo que denominan «el poder blanco».
Sin embargo, otras 200 personas desarrollaron una contramarcha mediante carteles y consignas que invitaban a los manifestantes neonazis a «volver a casa», reportó el diario Louisville Courier-Journal.
Ambas caminatas sucedieron sin incidentes, acotó.
En los momentos más álgidos, los oradores del movimiento neonazi gritaron diatribas contra los inmigrantes ilegales, los judíos, homosexuales y comunistas, al igual que exigieron a los afroamericanos «regresar a África».
No obstante, la mayoría de los discursos se centraron en temas políticos, como los altos precios de los combustibles, los problemas de la educación y el bienestar de las familias, afectado por el todavía incierto estado de la economía, que mantiene a más de 12 millones de ciudadanos desempleados, destacó el rotativo.
El NSM persiste en este país para luchar por los derechos civiles de los blancos. Tenemos mucho apoyo en este estado y seguiremos expandiéndonos por todo el territorio, aseguró Jeff Schoep, líder de la organización en Kentucky.
Chris Hartman, director de la Campaña por la Equidad, que aboga por los derechos de la comunidad de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, coordinó la contraprotesta y refirió que miembros de más de una docena de organizaciones sociales respondieron a la convocatoria.
Ningún ser humano es ilegal. Nuestro objetivo es simplemente tomar partido contra el racismo. El NSM debe saber que sus acciones cuentan con una oposición en el estado, aseguró Hartman.
Rachel Mendoza-Newton, una abogada de inmigración de la ciudada de Louisville aseguró que llevó a la marcha a su hijo Mark, de tres años, para enseñarle a hacer frente a la ideas de odio.
Muchas veces opté por ignorar a estos idiotas, pero el clima en este país se ha vuelto tan tóxico y el racismo se ha vuelto tan tolerable y penetrante, que me parece que no podemos quedarnos con los brazos cruzados, enfatizó.
Tony Allen de Francfort, otro de los participantes, adujo que quería ver con sus propios ojos que «esta locura, todavía existe», al tiempo que confirmó su oposición «a esta estupidez».
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