Bogotá, 14 may (PL) A pocas horas de que entre en vigencia un tratado de libre comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos, productores y sindicalistas muestran preocupación ante su implementación pese a las declaraciones optimistas del gobierno.
Para el considerado zar colombiano de acuerdos internacionales, Hernando José Gómez, el tratado no pondrá en riesgo a los productores de la nación suramericana, sin embargo, éstos tienes sus reservas al respecto.
En ese sentido el sector agrícola ve con preocupación la entrada de un sin número de producciones sin aranceles y subsidiadas por parte de Estados Unidos.
Al respecto la Asociación de Procesadores de Leche expresó temor por la competencia de un sector altamente subsidiado en la nación norteña y alertó que saldrían del mercado unos 400 mil pequeños productores colombianos.
Por otra parte, la Asociación de Exportadores, si bien considera que el TLC garantiza reglas de juego permanentes y seguridad jurídica, hay sectores sensibles, además del lácteo, como los del arroz, maíz y avícola, que no tenían competencia.
En el caso del arroz, el gremio advirtió de los riesgos que implica el ingreso de ese producto desde Estados Unidos a menor precio y subsidiado.
Se estima que el sector sufra una reducción significativa en las 450 mil hectáreas cultivadas, de las cuales dependen cerca de un medio millón de campesinos colombianos.
En tanto otro factor que preocupa es el retraso en la adecuación de la infraestructura vial y portuaria en el país, lo cual origina elevados costos por concepto de operación.
Asimismo, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) denunció que dicho TLC afecta a los obreros en la industria y el agro, pues no se da términos de igualdad por las asimetrías económicas entre los dos países.
A su vez, la CUT recordó que sólo el cuatro por ciento de los trabajadores colombianos está sindicalizado, en un país donde fueron asesinados 30 sindicalistas en 2011 y otros siete durante lo corrido de año.
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