Giomar Lucía Guerra Bonilla

Grupo de danzas folclóricas “Macondo” dela  Universidad Industrialde Santander (UIS),dirigido  por el Maestro Nicolas “Colacho” Maestre Martínez.

“Aves que cruzan los cielos/ De ese pueblo hermoso de la tierra mía / Nubes viajeras del tiempo que invitan al alma a cantarle al amor..”   ( “Las cosas mías”. Nicolás Maestre Martínez)

El Maestro Nicolás “Colacho” Maestre Martínez respira música por todo su ser. Nace en Patillal tierra de cantores. A temprana edad se residencia en Valledupar en el Barrio Cañaguate, uno de los más auténticos y tradicionales que ha dado excelentes protagonistas de nuestra folclor musical, el arte y la política.

Bachiller del Colegio Nacional Loperena, donde además fue Director de Grupo de Danzas, experiencia alcanzada a temprana edad como integrante del famoso y muy reconocido tanto a nivel regional como internacional, ballet vallenato e integrante además de los grupos de la mencionada institución. Tiene desde muy joven grandes ideas que le permitan despuntar para poder  ayudar a sus  padres a superar las limitaciones económicas y hermanos menores.

Para lograr sus ideales, viaja a Bucaramanga e ingresa ala Universidad Industrialde Santander (UIS) en los años setenta, donde inicia estudios de ingeniería metalúrgica. Allí encuentra un grupo de costeños organizados con el propósito de resaltar las diversas manifestaciones de la cultura Caribe. El Maestro Colacho desarrolla una labor significativa por la experiencia acumulada, además por su simpatía y cordialidad que lo caracterizan lo convierten  en uno de los interlocutores más  reconocido dela UIS, lo cual le sirve como carta de presentación  en la comunidad universitaria,  al mostrar su trabajo que trasciende no sólo a la ciudad, sino a otras regiones del país.

“Colacho y sus tambores”, es uno de los espectáculos iniciales que presenta enla Gallera,  dela Universidad, al cual asisten no sólo estudiantes, sino  aficionados y admiradores de estas manifestaciones culturales. Deja su carrera de ingeniero después de ocho semestres de estudios y de distinguirse como excelente estudiante.

Siente mayor compromiso con el quehacer cultural. A partir de ese momento esta va a ser su misión de vida. Consagrar su existencia al servicio del trabajo formativo, donde ya había puesto en juego su reconocida y multifacética experiencia como, bailarín, jurado, coreógrafo, folclorista, observador, práctica que  fue acogida y creció gracias a la receptividad y credibilidad conquistada enla UIS, posición que escala por su esfuerzo, disciplina y vocación, por ser uno de los más preparados y conocedor de las manifestaciones del folclor musical colombiano en cuanto a danzas y coreografía se refiere.

El desprendimiento de su Valle natal evidencia su nostalgia, así:

Traiganme noticias de las cosas bellas que dejé allá en mi región /

Una madre buena, un amor sincero y un padre trabajador/

Esas son las cosas que me detienen en el camino de mi aventura / y entre la ternura / de tus recuerdos me pongo triste /y me hago cantor / (Las Cosas mías. Nicolás Maestre Martínez)

Sus esfuerzos se cristalizan con la publicación del libro “Manual de Danzas Folclóricas de Colombia: Caribe Medio y Bajo Magdalena”, editado por el Patronato Colombiano de Artes y Ciencias del Ministerio de Educación Nacional y dela Universidad Industrialde Santander. Es una obra de carácter pedagógico que contiene información sobre dos danzas del carnaval: “Las farotas” y “Congo tradicional”, cuatro de la región vallenata: “Tamborala Cumaná”, “El Pilón Vallenato”, “Chicote kankuamo” y “ Los diablos del Corpus de Valledupar” ; los del Canal del Dique: “ Son negro” y “ Son de pajarito”, una del Magdalena Medio denominada: “Los Monos de Simití”, dos del Bajo Magdalena: “Tambora tradicional” y “Guacherna de Arenal”. Esta publicación consta de video, disco compacto y libro, busca entregarle al país una inquietud de índole educativa y cultural para las instituciones educativas, alumnos, profesores e investigadores.

Sobre el libro en mención en el prologo del mismo, afirma el filósofo Simón Martínez Ubarnez “Como producto de su tesón y voluntad de búsqueda, hoy se puede decir que pocos como él, conocen tan a fondo y desde su misma realidad, la naturaleza y esencia del folclor colombiano, especialmente en su dimensión coreográfica y musical.”

La presentación de la obra se realizó a principios del año 2005 enla Plazoleta Españadela Sede Bucaricadela UIS, donde el compositor, coreógrafo e investigador folclórico trabaja por más de veintiséis años enla Dirección Cultural.  El Maestro “Colacho” manifiesta sobre su trabajo de investigación “Para mi, hoy es una gran día en el cual culmina con gran satisfacción un proyecto que se venía gestando desde el año 2000; escribir un libro que contextualiza, por lo menos, una pequeña parte del gran compendio del folclor musical y danzario dela Costacolombiana, algunas de estas danzas investigadas y muchas otras recopiladas” (Fundación Festival dela Leyenda Vallenata.Entrevista Lolita Acosta. 10 de febrero de 2005).

Sus honores en distintas representaciones del grupo que dirige, van más allá de los reconocimientos hechos tanto en el país como en el exterior. Sigue siendo el mismo “Colacho” de siempre, corroncho o auténtico caribeño? Con su proverbial alegría, reflejada en una sonrisa de oreja a oreja y una carcajada que deja ver la última muela cordal, si es que aún la tiene. Vestido blanco  de campesino, con abarcas, sombrero vueltiao, dos mochilas atanqueras de gran colorido cruzadas a la manera de los mamos, es este hombre henchido de autenticidad, quien con propiedad  ha divulgado y enseñado a conocer y amar  nuestro folclor a los santandereanos y a muchos admiradores de la región Andina.

Hay otra faceta aún más interesante de la personalidad del Maestro “Colacho” que es la de compositor de música vallenata y como tal fue reconocido Rey dela Canción Inéditaen el año 1974, con la composición “El Hachero”. Es una voz de alerta, donde nos habla sobre el mundo campesino de Rafael Barrera, quien con su hacha en mano, acaba con las montañas dejando ver el gran daño que  hacemos a la ecología con estos procedimientos.  Se destaca además en su repertorio una apología al Río Guatapurí denominada “El Rey del Valle”. Otras composiciones reconocidas son: “La casita”, “Dime, dime”, “El pobre Beto”, “Las cosas mías” y “ La petatera”, verdaderos poemas por su contenido, composición y musicalidad.

En el Rey del Valle, canto al Río Guatapurí se expresa así:

Bajando desde lo alto dela Sierramajestuosamente viene / Deslizándose hasta aquí / Cruzando montes, valles y praderas / y regando arroceras, nos baña el Guatapurí / El viene desdela Sierra Nevada/  y todas sus aguas arhuacas se las dona al Río Cesar / Y jugando contra sus orillas choca / y sus aguas que van locas se ríen de Valledupar /

De día la lavandera lo besa / Y de noche la luna lo abraza /

Y si arriba le cae un aguacero crujen los peruétanos de miedo / (Coro)

Este ese el rey de Valle el que ruge / Dicen los vallenatos cuando el cruje / Y si arriba le cae un aguacero /Crujen los peruétanos de miedo / (bis) En sus orillas se ven gigantes barrancos / Y en su centro grandes rocas que logran sobresalir /Y la atarraya de un pescador vallenato / Que se abre y en el acto se abraza al Guatapurí/

Y sus frías aguas son como un bello cristal / Donde se asemeja el sol / Y de noche la luna y las estrellas / Se miran como son ellas en aquel multicolor (bis)

Cumplida su misión enla UISpor más de veintiséis año plenos de satisfacción,  no han  prescindido de sus insuperables servicios. Continúa en su labor pedagógica, estudiando, asesorando grupos en varias regiones, incluida Valledupar.