Por Michel Dalí
Varsovia, (PL) Algunos la vieron como una estrategia arriesgada y hasta presuntuosa al colocar en la cancha a Lars Bender contra Dinamarca: al final fue el autor del gol decisivo para Alemania en la Eurocopa-2012 de fútbol.
La apuesta fue apenas una de las tantas movidas audaces del director técnico de la «Mannschaft», Joachim Loew, empecinado en demostrar que los «panzers» son mucho más que «un equipo prometedor» en estos momentos.
Más interrogantes llegaron después. La alineación de la víspera contra Grecia en Gdansk resultó la apuesta más controvertida de la lid continental hasta la fecha. Dejó en la banca al goleador Mario Gómez, al letal zurdo Lukas Podolski y al coloso Thomas Muller.
Sin embargo, el ensayo con el jovencito Bender ante los daneses al parecer inspiró a Loew. Los griegos lucharon sin entender muy bien la propuesta de los germanos con el veterano Miroslav Klose en la punta, y los mozalbetes Marco Reus y André Schurrle.
Klose y Reus anotaron, mientras Schurrle no estuvo lejos. El marcador 4-2 se hizo demoledor en un partido dominado siempre por los alemanes. ¿»Alarde o señal de aviso a sus futuros rivales?.
A esta pregunta le siguen otras no menos relevantes frente al desconcierto que transpira Loew, quien argumentó que su seleccionado lo integran 23 jugadores y todos deben estar listos en cualquier circunstancia.
Su futuro contrincante saldrá del triunfador del duelo entre Inglaterra e Italia. Alemania, a priori, se antoja bastante superior a la escuadra de la rosa y los azurris. Aunque en balompié, las veleidades de un tope crucial son muchas.
Con un arquero de lujo, Manuel Neuer, un cerrojo defensivo sólido (Hummels, Badstuber, Lahm y Boateng), mediocampo envidiable (Khedira, Schweinsteiger y Ozil) y delantera de gran olfato (Gómez, Muller y Podolski), Alemania se consolida como favorito.
Ha madurado y a todas luces, bajo la mirada inteligente de Loew logró borrar aquella imagen de conjunto de altibajos y cierta apatía para encontrar soluciones creativas en los momentos más difíciles de un partido.
Aventurarse a dar a la maquinaria teutona como inminente titular de la lid de Polonia y Ucrania tiene muchas espinas. En todo caso, la espiral ascendente marcada desde la Copa Mundial de 2006 parece indetenible.
De Alemania se habla ahora en la Eurocopa y se hablará mucho camino al compromiso del orbe de Brasil en 2014.
