Bogotá, 13 oct (PL) El embajador del Vaticano en Colombia, monseñor Aldo Cavalli, destacó la importancia del proceso de paz emprendido por el gobierno y la guerrilla colombianos, cuyas negociaciones, próximas a comenzar en Oslo, Noruega, requieren serenidad y paciencia, dijo.

A su juicio hay factores en los que debe avanzarse, como la reducción de los niveles de inequidad y pobreza, trabajar en aras de la justicia social y en la solución de los problemas de las comunidades, en especial aquellas donde es mayor la incidencia del conflicto armado.

Durante una reunión con los sacerdotes y fieles en el departamento de Caldas (centroccidente), el Nuncio Apostólico ratificó el mensaje del papa Benedicto XVI, quien recomendó brindar apoyo total al gobierno colombiano por la trascendencia de las conversaciones y lo que significa para el mundo el fin de un conflicto que dura casi 50 años

Ofreció, a la par, los buenos oficios de la Iglesia católica para lo que se requiera.

En similar sentido se pronunció en días recientes el arzobispo de Bogotá, Rubén Salazar, quien reiteró la disposición de la Iglesia católica de acompañar el proceso como facilitadora para incentivar un ambiente propicio en torno a las negociaciones.