Washington, 10 dic (PL) El juicio contra Bradley Manning, acusado de revelar secretos oficiales de Estados Unidos, continuó hoy en la unidad militar Fort Meade con los abogados enfocados en las condiciones de encarcelamiento del joven soldado.
En el décimo día de sesiones en Maryland se espera sobre todo el testimonio de la oficial de penitenciaría Denise Barnes, quien estuvo a cargo de la supervisión de Manning durante los tres meses de su confinamiento en la prisión de Quantico, estado de Virginia.
La defensa del exanalista de inteligencia alega que sus condiciones de reclusión fueron inhumanas y degradantes, mientras que los fiscales argumentan que Manning decidió no usar las oportunidades de quejarse sobre las características del encierro.
Voceros del Pentágono explicaron que las restricciones extremas y el aislamiento tuvo el objetivo de evitar que el acusado se suicidara o autolesionara. Si se determina que fue excesivo el castigo en la etapa anterior al juicio, los cargos podrían ser retirados.
El militar de 24 años, oriundo de Crescent, Oklahoma, fue analista durante la guerra de Estados Unidos contra Irak. Estuvo retenido en Quantico entre julio de 2010 y abril de 2011, y luego trasladado a una cárcel de menor seguridad en Fort Leavenworth, Kansas.
Bradley Manning fue imputado como presunto cómplice de la organización y medio digital WikiLeaks, en lo que expertos consideran la mayor filtración de material de inteligencia en la historia de este país.
Enfrenta cargos penales por presuntamente robar y cooperar con la difusión de un cuarto de millón de documentos secretos relacionados con operaciones de los departamentos de Defensa y Estado.
Si resulta convicto de todas las acusaciones, la sanción que técnicamente le correspondería es la sentencia capital.
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