Madrid, 15 ene (PL) La inflación interanual en España se situó en 2,9 por ciento al cierre 2012, tras mantenerse sin cambios en diciembre respecto al mes anterior, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE).
De esa manera, la tasa no varió respecto a la avanzada por la oficina estadística el pasado 2 de enero, y supone una importante mejora respecto a la registrada en octubre, cuando se ubicó en 3,5 por ciento, su nivel más alto desde mayo de 2011.
La variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 0,1 por ciento, mientras la inflación subyacente, que excluye los costes de los alimentos frescos y la energía por ser los más volátiles, bajó dos décimas hasta el 2,1 por ciento.
Por su parte, la tasa interanual del IPC armonizado de diciembre -que mide la evolución de los precios con el mismo método en todos los países de la zona del euro- también se mantuvo estable en el 3,0 por ciento, similar a la de noviembre de 2012.
La subida en septiembre último del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), del 18 al 21 por ciento, y el encarecimiento de productos como los medicamentos repercutió de manera considerable en la inflación del ejercicio precedente.
A lo largo del año recién concluido, el IPC osciló entre el 1,9 y el 3,5 por ciento. Los picos más altos se registraron en septiembre y octubre -3,4 y 3,5 por ciento, respectivamente-, como consecuencia del incremento del IVA.
Según el INE, los grupos que más influyeron en la evolución interanual de los precios fueron los alimentos y bebidas no alcohólicas, y el ocio y la cultura.
En el caso de los primeros, su variación anual trepó una décima, hasta el 3,0 por ciento, por el encarecimiento de las legumbres y hortalizas frescas y los aceites.
El ocio y la cultura presentaron una tasa anual de 0,8 por ciento, cuatro décimas por debajo de la de noviembre, debido a que los precios del viaje organizado escalaron más en diciembre de 2011 que en igual mes de 2012.
Este repunte de los precios, que cogió fuerza en el último tramo del año por la subida del IVA, las tasas universitarias y el copago farmacéutico, contrasta con el paulatino debilitamiento del consumo de las familias y la entrada del país en su segunda recesión desde 2009.
España terminó 2011 con una inflación de 2,4 por ciento, moderación que estuvo inducida en gran medida por el transporte, que incluye los costes de los carburantes y lubricantes, y de las bebidas alcohólicas y el tabaco.
