pierre-moscoviciParís, 4 mar (PL) El gobierno francés mantiene hoy el compromiso de aplicar un impuesto especial a las grandes fortunas en momentos en que el país enfrenta una crisis financiera, según admitió aquí el ministro de Economía Pierre Moscovici.

«Nosotros conservamos el espíritu que nos ha llevado a demandar una contribución excepcional a aquellos que devengan ingresos excepcionales», dijo el titular.

Imponer una tasa de 75 por ciento a quienes obtengan ganancias superiores al millón de euros anuales era una de las principales promesas del presidente François Hollande durante su campaña electoral.

Una ley en ese sentido fue aprobada por el Parlamento en diciembre pasado, sin embargo, el Consejo Constitucional la anuló con el argumento de que la normativa desconocía «la igualdad ante las cargas públicas».

De acuerdo con el titular de Economía, un nuevo texto en estudio tiene el mismo objetivo que el anterior y el gravamen se aplicará por dos años.

Según Moscovici, el gobierno ha hecho una serie de consultas previas al Consejo de Estado para asegurarse de que el proyecto no corra la misma suerte que su predecesor.

El titular considera que este tributo, el cual será aplicado a unas mil 500 personas, no es simbólico sino político y va a aportar cientos de millones de euros a las arcas del Estado.

Recientemente el ministro delegado del Presupuesto Jÿromê Cahuzac informó que en 2014 el gobierno necesitará unos seis mil millones de euros de ingresos suplementarios para conservar la estabilidad fiscal.

Según una encuesta publicada aquí, la mayoría de los franceses estiman justa la propuesta de que, en un período de crisis, las grandes fortunas contribuyan de manera importante a la recuperación de las cuentas públicas.

La iniciativa, sin embargo, cuenta con el rechazo de empresarios y sectores de la derecha y ha provocado que muchos millonarios traten de fijar su domicilio en países vecinos para evadir los impuestos.