Por Martin Hacthoun

Buenos Aires, 10 abr (PL) El Senado y la Cámara de Diputados de Argentina inician hoy el debate sobre una abarcadora reforma judicial que contempla seis proyectos de ley, la cual marca un hito en la historia contemporánea de este país.

La cámara alta arrancará con el análisis de la democratización judicial, el acápite más contencioso, pero el titular de la bancada del gobernante Frente para la Victoria (FpV), senador Miguel Ángel Pichetto, vaticinó la aprobación de las iniciativas de la presidente Cristina Fernández.

La Comisión de Justicia de ese hemiciclo donde el kirchnerismo tiene mayoría, será el primer órgano en deliberar la propuesta.

«Será un debate abierto, de cara a la sociedad, al público, para que la gente pueda sacar conclusiones de los proyectos que se presentan y analizan», expresó el legislador en declaraciones a la agencia oficial Télam.

«Habrá temas que avanzarán con mayor rapidez que otros, los cuales serán evaluados con más detenimiento», advirtió el senador.

La Cámara de Diputados, por su parte, comenzará las discusiones de la parte más sencilla y consensuada, según se prevé, de la reforma que es modificar el sistema de acceso a los cargos judiciales y transparentar los actos de los Tribunales.

Igualmente, iniciarán el tratamiento del proyecto de ley de publicidad y acceso directo a declaraciones de los tres poderes del Estado.

La Casa Rosada (presidencial) optó por enviar a Diputados esos aspectos en los que parece existir consenso, ya que cuenta con una bancada más ajustada en ese hemiciclo.

Para lograr lo que considera «mayor democracia, agilidad y transparencia» en el sistema judicial de Argentina, Fernández propone ampliar el Consejo de la Magistratura a 19 miembros que deberán ser elegidos por voto popular y hacer pública la evolución de los juicios y las declaraciones juradas de los jueces.

Además, la reforma contempla la creación de tres nuevas cámaras de casación, busca quitar a la corporación la selección de sus nuevos integrantes y regular las cautelares contra el Estado.

La propuesta desató la polémica en los círculos políticos y entre los medios que se sitúan a favor de uno y otro bando, sin embargo una parte de la gente de a pie prosigue inalterable su vida, en tanto otros se asoman como espectadores de un debate que puede marcar un hito en la historia de este país.

La senadora por el FpV y titular provisional de la cámara alta, Beatriz Rojkés consideró la iniciativa como un «importante avance que permitirá un acercamiento entre la Justicia y la gente».