alvaro-perez-vergaraÁlvaro Pérez Vergara fue proclamado como el Rey de la canción inédita en el Festival de la Leyenda Vallenata con su obra ‘El cuentito chino’.(Foto: Luis Fernando Malagón/VANGUARDIA)

El artesano que se convirtió en leyenda

250 obras ha creado el compositor a lo largo de su trayectoria en la música.75 de ellas le han grabado a Álvaro Pérez, entre otros, interpretes como Nelson Velásquez y Beto Zabaleta.

Enquistado en las polvorientas calles de Maicao, La Guajira, Álvaro Pérez Vergara siempre tuvo claro que la mercancía que vendía en ese municipio iba devaluándose con la vorágine propia de un comercio cada vez más informal.

No bajó los brazos y aupado, solo, por la necesidad de contribuir en la formación de sus tres hijos siguió buscando el sustento diario más allá que a casa regresaba cada día con más artesanías y menos dinero.

Un día de tantos notó que dentro de las mercancías que menos demanda tenía estaba el tradicional sombrero vueltiao, pese a ser una insignia en el país.

Averiguó y conoció que el producto era realizado en China a precios irrisorios y cargado de una baja producción.

“Cuando vi que se estaba clonando este producto decidí hacer una canción, porque no es justo que un artesano se demora hasta un día haciendo un sombrero y vengan los chinos con material plástico a hacer mil por minutos en una máquina”, dijo el compositor.

A esa canción le puso como título ‘El cuentico chino’, la cual hizo en el aire de puya y en la que conjugó en un viaje de historias épicas las bondades del sombrero.

Pérez Vergara empezó a sentir algo particular cada vez que interpretaba la obra, razón por la cual la inscribió en la modalidad de canción inédita del Festival de la Leyenda Vallenata.

‘El cuentito chino’ fue superando todas las fases del certamen, por lo que se ganó un espacio en la final.

Ya en la tarima ‘Colacho Mendoza’, Álvaro y sus amigos entonaron la obra con tato magnetismo que hicieron del público el mejor de los jurados.

A tal punto que antes del veredicto ya el pueblo vallenato había condecorado a ‘El cuenticho chino’ como la mejor canción del festival.

“Cuando sentí todos esos aplausos, me sentí feliz y vi que mi canción era la ganadora. Ante la ovación, era casi imposible que el jurado revirtiera cualquier decisión, el público habló a través de los aplausos y eso es lo que me hace feliz porque fue una decisión del pueblo”, expresó el compositor.

Efectivamente sucedió de esa manera, a tal punto que el artesano y compositor fue elegido con la mejor obra del certamen.

“Parece un sueño, pero no lo es, me pellizco y veo que es una realidad. Mi canción estremeció el Parque de la Leyenda Vallenata y eso me tiene feliz, es una defensa del sombreo vueltiao original y qué mejor defensa que hacerlo a ritmo de vallenato”, explicó.

Álvaro retornará hoy a su tierra con la certeza de contribuir en un problema social y cultural del país, más allá que la situación no cambie de manera inmediata o que en el peor de los casos le toque a él ir casa a casa mostrando el verdadero sombrero en las polvorientas calles de Maicao.

¿Quién es el Rey?

Álvaro Pérez nació en Corozal, Sucre, pero a los 7 años se trasladó a Montería, donde finalizó sus estudios secundarios.

A los 20 años se radicó en Maicao, municipio en el que tiene un negocio donde vende artesanía de todo tipo.

Hace 15 años incursionó en la música, razón por la cual Juan Manuel Estrada le grabó su primer disco titulado ‘Mágico’.

Un año más tarde, Pérez comenzó su participación en la modalidad de canción inédita del Festival de la Leyenda Vallenata, cuya mejor participación fue una semifinal con la obra ‘Un sol al niño’, en referencia a que el fuerte invierno estaba acabando con el país.

El año pasado intervino en el certamen con una canción homenaje a Calixto Ochoa, sin embargo la obra no llenó las expectativas del jurado.

El dato

El segundo lugar en canción inédita fue para Fernando Meneses Nieto, con el paseo ‘Mis nietos’ y el tercer puesto fue para Margarita Doria Carrascal, con el paseo ‘Los versos más bonitos’.

2

Días acumuló Pérez haciendo la canción con la que se proclamó Rey de la Canción Inédita.

La letra:

Yo nací pa’ hacer historia en los valles del Zinú y un palo de Santa Cruz me cobijó con su sombra. Soy orgullo de Colombia, porque yo soy colombiano y un tuchino artesano me fabrica emocionao’, soy el sombrero vueltiao, fabrica’o con caña flecha, soy una cosa bien hecha con respeto y con cariño, pa’ que vengan unos chinos a embolata mi procedencia.

Yo soy puro criollito y soy fino en Zinú, hay unos que me llaman sombrero indiano y a mí si me suena bacano, con orgullo colombiano, soy símbolo cultural, soy insignia nacional con sentimiento profundo, me paseo por todo el mundo y ahora me quieren clonar. Quieren burlarse de mí, quieren burlarse de mí con material recicla’o, pero el sombrero vueltiao solo se hace en mi país. Desde pequeño me hacen con caña flecha criolla, de esa que nunca se parte y solo crece en mi Colombia. Donde hay un colombiano estoy, donde juega mi selección yo voy, donde suena un vallenato estoy.

Coro

Sombrero vueltiao, compadre voy, pero a quién se le ocurrió, a quién se le ocurriría comparar esa plastifibra con un mimbre como yo.

Ese es puro cuentico chino pa’ ti, ese es puro cuentico chino pa’ mí, el sombrero no va a morir puya, el sombrero no va a morir puya…

Segunda estrofa

Soy Cipriano machetia’o, 19 y 21, 23 y 27 y me llevan con orgullo, hoy me paseo por el mundo con pinta de embajador, hasta la China llegó, esta pinta tan bonita, por eso me causa risa que me han querido imitar, me han pretendido chimbiar, claro yo soy el mejor, soy símbolo cultural de Colombia y su folclor, donde quiera que esté una delegación de mi bonito folclor, y si está en un concierto entonces allí se escribe mi nombre , solterito y a la orden, soy de todos los estratos, Consuelo me dejó alto, se deleitan con mi presencia y hago parte de la esencia del Festival Vallenato. Estoy con el pobre y el rico, estoy con el pobre y el rico, con el niño y el anciano, soy sombra pa’l campesino y con orgullo colombiano. Pa’ las mujeres ni modo soy el sombrero vueltiao y no me hacen mal de ojo porque estoy muy bien reza’o, donde existe un colombiano estoy, donde está mi selección yo voy, donde suene un vallenato voy, puya… Sombrero vueltia’o, compadre soy, pero a quién se le ocurrió, a quién se le ocurriría esa plastifibra con un santo como yo, y eso es puro cuentico chino pa’ ti y eso es puro cuentico chino pa’ mí, el sombrero no va a morir.

Publicada por Arnol Murillo Rincón/VANGUARDIA