WILBER MENDOZA ZULETAWilman Jaimes, en la guacharaca; Wilber Mendoza, rey vallenato, y Aníbal Alfaro, en la caja, saludan al público.

Interpretando el vallenato puro, Wilber Mendoza, de 48 años, se coronó ayer de madrugada como el nuevo rey profesional del Festival Vallenato. El hijo de Nicolás Colacho Mendoza, sostuvo que “siento un orgullo grande, el compromiso ahora que se fue mi padre era remplazarlo aquí en la tierra, representado ese legado que me dejó”.

Durante seis años Wilber Mendoza se presentó en la contienda por una corona en la categoría de los profesionales, en dos ocasiones 2008 y 2012 estuvo en la final donde fue derrotado, pero la tercera, este año, fue la vencida; con un estilo propio de los viejos juglares, dejó en el segundo puesto a Alfonso Monsalvo y en el tercer lugar a Gustavo Osorio, dos de los más fuertes rivales en toda la competencia.

Wilber Mendoza sostuvo que se identifica con los aires de paseo y puya, pero también demostró maestría en el son y merengue. “Llevo la responsabilidad de remplazar a un hombre tan grande en el folclor como lo fue Colacho Mendoza y rescatar la autenticidad del vallenato”.

UNA DEDICACIÓN PARA LOS QUE SE FUERON. Wilber Mendoza dedicó su triunfo a sus padres Nicolás Colacho Mendoza y Fanny Zuleta, ambos fallecidos, y también a Katiuska Mendoza, su joven sobrina, cantante vallenata, que murió luego de una cirugía estética en Valledupar.

El nuevo rey vallenato empezó a tocar acordeón cuando tenía 12 años de edad, inspirado en su padre, quien en un comienzo se opuso a que uno de sus hijos tocara el instrumento.

“Él quería que estudiara odontología, que era lo que a mí me gustaba, pero seguí sus pasos por genética, recogí los pasos de mi padre, esto es un mandato divino, una orden de Dios, que esa música tan linda de Colacho tenía que continuar”, precisó.

Mendoza, quien durante su participación en la competencia tuvo el respaldo de un público mayoritario, envió un abrazo fuerte y un enorme agradecimiento a los que los apoyaron. “Gracias a los que en verdad me empujaron a rescatar este triunfo”, dijo.

Wilber estuvo acompañado en la guacharaca por Wilman Jaimes y en la caja por Aníbal Alfaro, participó en la gran final interpretando el merengue Las amenazas de Emiliano, de Lorenzo Morales; la puya Juepajé, de Julio Oñate Martínez; el paseo La creciente del Cesar, de Rafael Escalona, y el son Letras de oro, de Calixto Ochoa.

Nicolás Colacho Mendoza, su padre, fue rey en 1969 y Rey de reyes en 1987. Es la inspiración de su hijo, el nuevo soberano de este folclor.

El segundo lugar en la competencia de acordeonistas profesionales fue para Alfonso Monsalvo Baute, de Valledupar, quien interpretó el merengue Patillal, de Antonio Salas; el paseo Mí María, de Danto Torres; la puya La pareja ideal, de Donaldo Martínez, y el son Qué bonita que es la vida, de Adaúlfo Herrera. En el tercer puesto Gustavo Osorio, de Río de Oro, Cesar, concursó con los temas Déjala gozá, de Vicente Munive, en ritmo de merengue; el paseo Jazmín de Arabia, de Alejandro Durán; la puya La vieja, de Dagoberto López, y el son Mi acordeoncito, de Alejandro Durán.

Por Miguel Barrios/El Heraldo
Valledupar