Washington, 20 may (PL) La Comisión Judicial del Senado estadounidense realiza los últimos ajustes esta semana para votar un proyecto de ley migratoria de factura bipartidista que marcaría un camino para la ciudadanía a cerca de 11 millones de indocumentados en el país.

Tras varias audiencias para filtrar la propuesta y considerar 300 enmiendas, los senadores pueden emitir un voto sobre el texto en los próximos días, según fuentes legislativas.

El documento establecería mayores controles sobre la frontera, algo en lo que insistieron los republicanos antes de acceder a proporcionar el camino a la ciudadanía, dijeron fuentes vinculadas a la negociación.

No obstante la posibilidad del voto que enviaría el documento al pleno del Senado, aún quedan algunos aspectos en disputa como el plan para conceder visas a inmigrantes altamente calificados, empleados que solicita la industria de alta tecnología, pero que enfrenta la oposición de los sindicatos.

Asimismo, a partir de hoy, el comité abordará aspectos sobre el control de la seguridad interior del país y la legalización de los 11 millones de indocumentados, aspectos que pueden dividir el voto de la comisión.

Otro tema pendiente que podría poner en riesgo el acuerdo, son los cambios en las visas H1-B para profesionales. El sindicato AFL-CIO, que negoció el flujo futuro de trabajadores con la Cámara de Comercio, no está cómodo con las nuevas propuestas.

También otro asunto es lograr acuerdo sobre si los homosexuales estadounidenses deberían tener el derecho de patrocinar a sus parejas nacidas en el exterior para que reciban tarjetas de residencia permanente para inmigrantes, como ya lo pueden hacer los estadounidenses heterosexuales.

Los republicanos plantean que boicotearán el proyecto si el presidente de la Comisión, el demócrata Patrick Leahy, propone una enmienda que permita esto.

Mientras, la normativa en proceso recibe el apoyo de la Casa Blanca y según dijo la víspera el vocero Jay Carney «no hay duda, si el presidente no hubiera sido reelegido no estaríamos donde estamos».

Tras la reelección de Obama, apuntó, los republicanos ahora se han sumado al esfuerzo, al consenso detrás de la reforma migratoria y pienso que el progreso va a continuar.

La gestión del Senado recibió un fuerte impulso durante la última semana cuando la Cámara de Representantes presentó su iniciativa que aunque tiene aspectos discordantes, propiciaría un avance hacia una reforma bipartidista.