Managua, 13 jun (PL) El Parlamento de Nicaragua podría someter hoy a discusión nuevas iniciativas legales para sustentar el proyecto de construir aquí un canal interoceánico entre el Pacífico y el Atlántico, indicó una comisión de diputados.

El lunes último el equipo de Infraestructura y Servicios Públicos de la Asamblea Nacional presentó su dictamen favorable a fin de suscribir la Ley Especial para el Desarrollo de Infraestructura y Transporte Nicaragüense atingente al Canal, Zonas de Libre Comercio e Infraestructura Asociadas, propuesta por la rama ejecutiva.

De acuerdo con Jenny Martínez, titular de la comisión, estas definiciones jurídicas podrían discutirse hoy en sesión plenaria del Legislativo, luego de que en 2012 ese órgano del Estado aprobó el régimen jurídico marco para el megaproyecto inversionista.

Todavía está pendiente la confirmación, pero el asunto trasciende las esferas parlamentarias, mediante diversos pronunciamientos de empresarios, ambientalistas, agrupaciones políticas, especialistas en derecho internacional, economistas y académicos.

Según la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, el gobierno está escuchando todas las voces que expresan sus puntos de vista.

En la Universidad Nacional de Ingeniería sesionó la víspera un intercambio sobre el tema con la participación de docentes, estudiantes, trabajadores y científicos de todas las universidades del país.

Un foro similar fue convocado para hoy en la Universidad Católica y mañana prevén repetir la experiencia en reunión de todos los movimientos pertenecientes a la Juventud Sandinista 19 de Julio, confirmó la funcionaria.

Dos empresas holandesas, Ingeniería Consultoría RoyalHaskoningDHV y Ecorys, sustentaron que el canal por este territorio centroamericano resulta económicamente viable, luego ejecutar estudios sobre el terreno.

Al decir del doctor Francisco Mayorga, representante de Nicaragua ante el Banco Interamericano de Desarrollo, el mundo está interesado en la futura infraestructura por sus ventajas económico-financieras de cara al creciente comercio marítimo internacional y para esta nación significaría un espaldarazo a la lucha contra la pobreza.

Pese los análisis de expertos y el beneplácito popular, adversarios al gobierno anunciaron su rechazo y convocaron a manifestaciones públicas, bajo supuestos desacuerdos por falta de consulta, previsibles daños al medio ambiente y a la soberanía del país sobre sus recursos naturales.

En opinión del comandante sandinista Edén Pastora, se trata del típico comportamiento de «la gente de me opongo, profesionales de la oposición», a todo lo que promueve el gobierno.