Desfile acordeoneros 1.-En Valledupar se concentró el pensamiento y el sentimiento del Expresidente Alfonso López Michelsen con motivo de cumplirse el centenario de su natalicio, y se expresó a través del desfile de 100 acordeoneros y de cantos en el viejo epicentro del folclor vallenato, la tarima Francisco El Hombre de la Plaza Alfonso López. Allí mismo donde está el palo de mango, con sus 76 años a cuestas.

La disposición del gobierno nacional mediante la ley 1599 de 2012, hizo posible que se diera esta rendición de honores que se inició con el desfile de 100 acordeoneros, entre niños, jóvenes y adultos, del grupo Pilón Cañaguate y los Juglares Vallenatos, que a través de versos recordaron al hombre que le abrió los mejores caminos al Cesar, siendo su primer gobernador y después Presidente de la República.

Seguidamente en la tarima se brindó un concierto folclórico-musical por parte del Ballet Vallenato, Los Niños del Vallenato de la Escuela Rafael Escalona, el compositor y poeta Gustavo Gutiérrez Cabello, el Rey Vallenato Wilber Mendoza Zuleta y Los Juglares Vallenatos.

Desfile acordeoneros 2.-En medio de las presentaciones tomó la palabra el presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araujo, y recordó lo que significó el Doctor López Michelsen, quien desde la vieja casona de la Plaza Alfonso López, comenzó a sembrar el camino de la gestación del departamento del Cesar y del Festival de la Leyenda Vallenata.

“Esa vieja casona, no por coincidencia, está en medio del poder divino de la iglesia y el poder terrenal de la alcaldía, nacieron dos hechos que le cambiaron la historia a este querida tierra vallenata, la gestación del departamento y la creación del Festival de la Leyenda Vallenata. En ese sentido el Doctor López, quien era un gran visionario tuvo la capacidad de vislumbrar al lado de ‘La Cacica’ que la música vallenata era nuestra mejor carta de presentación ante el país y la punta de lanza que nos abriría las puertas de Colombia y el mundo.

Desfile acordeoneros 3.-En mi casa crecimos siendo Lopistas hasta la médula. Tanto que, a falta de uno, teníamos dos inmensos retratos del Doctor López que adornaban la entrada y salida de la vieja casona. Al Doctor López, esta región le debe todo cuanto somos hoy en día. Sin él no existiera el Festival de la Leyenda Vallenata ni el departamento del Cesar, ni siquiera podríamos llamarnos cesarenses. Al rendirle este tributo es justo y necesario recordar que fue él quien abrió el camino para que Colombia conociera al Cesar y a su vez este pueblo pudiera reconocerse así mismo en toda su valía y proyección”, indicó Rodolfo Molina Araujo.

La familia López, agradeció este homenaje que los dirigentes, el pueblo, los acordeoneros, cantantes y músicos vallenatos brindaron a la memoria del hombre que fue fiel a la tierra de su abuela Rosario Pumarejo de López.

JUAN RINCÓN VANEGAS
Jefe de Prensa

Fundación Festival de la Leyenda Vallenata