Crónica|Por Juan Rincón Vanegas
La tarde y noche del 19 de diciembre de 2013 quedará marcada en la historia de Valledupar al celebrarse el centenario de natalicio del expresidente Alfonso López Michelsen, porque se volvió a revivir la figura del hombre que le dio la mayor presentación a nivel nacional a esta tierra de cantos vallenatos.
Primero, el desfile de 100 acordeoneros que unieron a niños, jóvenes y adultos. Algunos no conocieron a ese querido “López el pollo, López el gallo”, pero han sabido de su grandeza y que fue el hombre que estrenó como gobernador el departamento del Cesar y además pieza clave para el nacimiento del Festival de la Leyenda Vallenata.
En medio de esa caminata de acordeoneros, piloneras y piloneros se iban desgranando versos al ritmo del ‘Amor, amor’ en homenaje a esa figura legendaria que sembró el progreso en el departamento e incluso dijo: “El Cesar, es el espejo de la patria”.
Yo me siento muy contento lo digo con emoción porque López fue el gestor de crear nuestro departamento. Siento ganas de cantar lo digo de corazón porque también fue fundador de nuestro festival.Del Colegio Nacional Loperena y hasta la Plaza Alfonso López, trascurrió durante más de una hora este llamativo y significativo desfile de rendición de honores que puso de presente que la huella de López, quedó plasmada en esta tierra donde pasó muchos años de su vida.
Cuando los actos pasaron a la tarima Francisco El Hombre, se vivieron distintas emociones y todas fijadas en el hombre cuya foto aparecía en el inmenso pendón. Todo comenzó con la presentación de los 100 acordeoneros, después con danzas y bailes del Ballet Vallenato, siguieron Los Niños del Vallenato de la Escuela Rafael Escalona, el compositor y cerró el poeta Gustavo Gutiérrez Cabello. Después vinieron las palabras de exaltación al Expresidente, Alfonso López Michelsen, por parte del alcalde de Valledupar, Fredys Socarrás Reales; del presidente del Concejo Municipal de Valledupar, Carlos Andrés Cotes Maya y del Presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araujo.
Después de las bellas y significativas palabras vino la presentación del actual Rey Vallenato, Wilber Nicolás Mendoza Zuleta, quien recordó a Alfonso López y a su señor padre ‘Colacho’ Mendoza, el cual contribuyó con su acordeón para que el nuevo departamento que hoy suma 46 años fuera una realidad.
“El Doctor López, con mi papá fueron grandes amigos, muy allegados y cuando llegaba a Valledupar, le tocaba las largas parrandas en casa de Hernando Molina Céspedes”.
Después de esa declaración, sorprendió con un recuerdo que tiene pegado en el corazón del alma. Es así que cuando supo que iba a tocar en la tarima Francisco El Hombre, ahora como Rey Vallenato, observó el video en que su papá se coronó Rey de Reyes en 1987. El objetivo era darse cuenta del espacio exacto donde hizo su presentación. Al llegar corrió el paral del micrófono y sonrió. Ya tenía ensayado con su cajero Widinson ‘Cosita’ Arias y su guacharaquero Álvaro ‘El Ñame’ Mendoza, las canciones: ‘La creciente del Cesar’, ‘La brasilera’ y la que siempre interpreta con emoción sublime y hasta lágrimas, ‘Alma enamorada’. Esa canción le recuerda a ese viejo que le marcó el camino y al que muchas veces le dijeron: “Tocá, tocá, ‘Colacho’, que tu tocáis bonito”…
Cuando se bajó de la tarima dijo: “Toqué como ‘Colacho’ y lo noté en los aplausos”.
La alcaldía de Valledupar expidió un decreto donde exaltaba la gesta de Alfonso López Michelsen, y lo recibió su nieta, María López, hija de Felipe López. Ella, en dialogo con los medios de comunicación dijo que al llegar a Valledupar sentía que acá su abuelo tenía sembrado el corazón.
“Mi abuelo, nos enseñó a amar a esta tierra y a la música vallenata. Siempre que hablaba del Cesar, rememoraba esas historias ciertas que hoy se pasean por el mundo a través de los cantos de acordeones”.
Los Juglares y los Reyes Vallenatos daban sus lecciones y la familia López, los invitados y el público asistente degustaba ese manjar musical, hasta que llegó la canción del maestro Rafael Escalona, la misma que identificó la campaña presidencial.
Tan bonito como es tener a un Presidente que todo el mundo sienta orgullo de nombrar López el Pollo, dice la gente, el Presidente del Partido Liberal. el Partido Liberal tiene el hombre en la plaza de Bolívar se grita López el Pollo, López el Gallo el Presidente que Colombia necesita. Tan bonito que es tener un Presidente que todo el mundo lo pueda manosear López el Pollo, dice la gente el Presidente del Partido LiberalEn ese momento Juan Manuel López Caballero dejó su silla y se paró a filmar con su celular ese instante inolvidable. Regresó feliz a su puesto porque volvió a escuchar en Valledupar la obra musical que trascendió fronteras y que pintó a su padre en toda su dimensión.
Señor papá
Cuando casi todo se había dicho, entre la multitud se escuchó una voz de un hombre veterano, quien dijo era liberal de raca mandaca, del MRL para más señas. “López, es el papá del Cesar”. Esa sonora y diciente frase hizo que la familia López aplaudiera y buscara entre la multitud al célebre personaje.
Él, no apareció, pero dijo la frase que hoy es motivo de una crónica vallenata, esa misma que dice que al Expresidente Alfonso López Michelsen, se le agradecerá toda la vida cada vez que suene un acordeón.
Claro y cómo no, si es el Papá del Cesar.


