
En medio de música y una masiva asistencia se celebró una misa en La Junta por el primer mes de fallecido de Diomedes.

Ha pasado un mes desde la muerte de Diomedes Díaz y la gente sigue llegando a su tumba en el parque cementerio Jardines del Ecce-Homo, al norte de Valledupar. Sin embargo, la romería ayer fue mayor, con ocasión de cumplirse los treinta días sin El Cacique de La Junta.
Desde bien temprano, los fanáticos fueron acercándose al jardín donde reposan los restos del ídolo musical. La tumba adornada con flores y una especie de afiche natural con su imagen, fue en la capital del Cesar el sitio más visitado.
Apenas eran las 10 de la mañana, y ya Julio Salanilla, un fotógrafo que ha permanecido en el cementerio para ofrecer sus servicios a propios y turistas, contabilizaba unas 500 personas que habían llegado a visitar la tumba del artista.
“Aquí ha venido gente de todas partes, de Neiva, del Caquetá, del Magdalena, Barranquilla y los propios vallenatos para acompañar a Diomedes, más en esta fecha cuando se cumple un mes de su fallecimiento”, dijo.
Abelardo Antonio Arrieta, es uno de los miles de seguidores de Diomedes. Allí estuvo ayer. “Soy fanático de El Cacique desde pequeño, aunque trabajo como empleado, siempre saco el tiempo para venir a su tumba, regarle las flores y mantener su recuerdo”, aseguró.
Señaló que con la muerte del cantante, la gente quedó muy triste. “Ha pasado un mes y lo seguimos llorando porque dejó un vacío muy grande, pero nos quedó su música”, afirmó.
Vendedores de afiches, llaveros, fotos y artículos con la imagen de Diomedes son testigos en estos 30 días, de la permanente visita de personas a esta tumba, la mayoría fanáticas, otras turistas, que llegan atraídas por la fama de El Cacique.
Yazmina Cecilia López, vende afiches del artista en el cementerio, y reconoce que ayer la gente demostró cuánto quería al ídolo de música vallenata. “Han venido en grupos, solos, en parejas, con sus hijos, en fin, las masas se siguen moviendo hacia la tumba un mes después de muerto Diomedes”, dijo.
Siempre me despido con un beso. Haner Martínez, es uno de los más fervientes seguidores del cantautor guajiro, por eso desde el pasado 25 de diciembre no ha dejado de visitar su tumba.

Ayer, como todos los días estaba en el cementerio y se abrió espacio entre la multitud para llegar a la lápida y cumplir una especie de ritual que lo caracteriza, despedirse con un beso en la tumba, con el compromiso de volver al día siguiente.
“Estoy muy dolido por la muerte de Diomedes, era uno de los grandes de la música vallenata y siempre voy a visitar su tumba. Cuando puedo me tomo una foto o compro un afiche, es una manera de expresar lo que siento”, manifestó.
Como ellos, cientos de personas continuaron llegando ayer a la tumba del artista, en una fecha en la que se recordó el primer mes de su fallecimiento. “Yo vengo para regarle a su tumba, para que como dijo, no sienta esos calores que hay bajo tierra”, sostuvo Everlides Madrid, otra de sus seguidoras.
Misa en Barranquilla
Kelly Díaz, una de las hijas de Diomedes Díaz, que tuvo junto a Beatriz Franco, en diálogo con este medio anunció que este sábado 25 de enero se realizará una misa en Barranquilla en memoria del Cacique de La Junta. La eucaristía se llevará a cabo en la Catedral María Reina a partir de las 5:30 p.m. La ceremonia será oficiada por monseñor Víctor Tamayo.
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Por Miguel Barrios/El Heraldo
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