Pauline Schutmaat tenía 93 años de edad y vivía en la ciudad de Ocaña.
Convencida de que la música clásica puede y debe prosperar, la norteamericana Pauline Schutmaat en compañía de sus hijos músicos se propuso crear la Sinfónica de Barranquilla. Fue así como bajo la batuta de Moisés Consuegra, 42 músicos empezaron a hacer historia en el Teatro Amira de la Rosa el 2 de junio de 1992. Paulina, la cariñosa dama de cabello blanco y ojos azules que siempre en primera fila capturaba la atención con su violín, falleció ayer en Ocaña, donde residía hace algunos años. Con 93 años de edad, conservaba el vigor con el que se caracterizó en lo profesional y personal. En Barranquilla, con el apoyo de los músicos y de la junta directiva de la agrupación musical convenció a entidades privadas que valía la pena apoyar la cultura. Monómeros Colombo Venezolanos respaldó el proyecto que permitió que la ciudad disfrutara por varios años de conciertos. Casada con el músico ya fallecido Alvin Schutmaat, fundó la Escuela de Música Alvin Schutmaat y la Orquesta de Cámara de la Corporación Universitaria Reformada de Barranquilla. El jueves habrá homenaje en el paraninfo del Colegio Americano, a las 3 p.m.
POR: MARTHA GUARÍN/El Heraldo
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