Paba fue ingresado inicialmente a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clinica La Asunción, y ahora se encuentra en habitación, la 246, bajo estricta observación facultativa.
El locutor Jairo Paba Salcedo, hospitalizado el pasado 19 de febrero tras sufrir un infarto cardíaco cuando se encontraba al aire en su programa El Show de Uno, que transmite por la emisora Radio Uno de la cadena RCN, permanece en estado delicado en la habitación 246 de la Clínica La Asunción.
De acuerdo con un informe conocido ayer, el popular hombre de radio padeció un infarto agudo del miocardio, que de no haber sido atendido a tiempo hubiese tenido consecuencias fatales.
Paba Salcedo, en términos científicos, soportó una isquemia en el corazón, o lo que es lo mismo, los vasos sanguíneos se le cerraron y no le permitían entrada y salida de sangre, acción fundamental para la vida.
Como enfermedad de base que agrava su situación cardio-pulmonar, sufre de un Epoc, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, derivada tal vez por el excesivo consumo de nicotina, debido a su afición al cigarrillo.
En palabras más sencillas el ‘Líder’, como es conocido en la farándula local, tiene las arterias del corazón taponadas.
De acuerdo con estas condiciones el corazón de Jairo Paba solo funciona en un 20 por ciento, de acuerdo con lo que también se conoció ayer.
Es posible que se le practique una cirugía, pero esta probabilidad está en análisis del equipo médico que lo atiende.
Paba fue ingresado inicialmente a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clinica La Asunción, y ahora se encuentra en habitación, la 246, bajo estricta observación facultativa.
La situación que vivió Jairo Paba Salcedo, considerado por muchos en el medio como el mejor locutor de cabina de la radio en el Caribe colombiano, tuvo ribetes dramáticos y sorprendentes.
A las 4 de la tarde del miércoles 19 de febrero, dijo varias veces ante el micrófono, la frase: “Qué calor hace, qué calor tengo”.
Esto que parecía instrascendente, no lo fue para el pastor Joaquín Samuel Pedraza, su orientador espiritual, quien presintió que algo extraño le sucedía. Pedraza se desplazó inmediatamente a los estudios de RCN y encontró a Paba de mal semblante, sudoroso, pálido y con dificultades respiraratorias. Inmediatamente lo conminó a que lo acompañara a ver a un médico, a lo que este se negó por su compromiso con los oyentes.
Sin embargo, el hombre le insistió y pudo convencerlo de que lo acompañara a la Clínica del Caribe. Allí fue evaluado y al comprobar los médicos que el caso era grave, lo remitieron a la UCI de la Clínica La Asunción. En este centro asistencia permanece a la espera de una mejoría.
El Heraldo
