México, 23 jun (PL) Si algún caminante ajeno a la fiebre futbolística que por estos días arrebata a México pasó hoy cerca del Zócalo capitalino, seguramente quedó sorprendido por los incontenibles gritos de una hinchada rebosante de felicidad.
Aunque los fanáticos estaban satisfechos con la actuación del seleccionado nacional en el Mundial de Fútbol Brasil 2014, desde el minuto 61 del juego inaugural contra Camerún tenían atragantado un grito de gol que este lunes estalló en tres ocasiones.
Para avanzar a octavos de final al conjunto le bastaba con el empate ante Croacia, el 0-0 con el que llegaron al medio tiempo ponía a los dirigidos por Miguel Herrera en la siguiente fase, pero el once también estaba, como sus seguidores, hambriento de dianas que atravesaran la portería rival.
La segunda parte del partido fue un banquete para los futbolistas del conjunto tricolor: en el minuto 72 el capitán Rafa Márquez acabó con la sequía de goles que ya preocupaba a los seguidores, y puso delante a su equipo con un cabezazo memorable.
Entonces los gritos contenidos se desataron, el inmenso coro de la plaza celebró al seleccionado que miles de kilómetros al sur, en la ciudad brasileña de Recife, impuso su autoridad para desechar malos pronósticos y augurios de notas luctuosas.
La calma no regresaría ya al Distrito Federal, pues solo tres minutos después Andrés Guardado marcaría un nuevo tanto, mientras que Javier «Chicharito» Hernández, mostró por qué es adorado en todo el país y puso el marcador 3-0 en el minuto 82.
En ese momento el público olvidó la tensión y las preocupaciones previas, hasta las fuertes indignaciones por la mano de un defensor croata sobre un remate de Guardado que el árbitro no decretó: todo fue fiesta frente las pantallas gigantes colocadas para la ocasión.
Ni siquiera el gol del balcánico Ivan Perisic, la primera diana en todo el Mundial que penetró la portería de Guillermo «Memo» Ochoa, logró aplacar un poco el júbilo de la afición, la cual, entre inspirada y ambiciosa, ya se ilusiona incluso con una posible victoria ante el fuerte conjunto holandés.
Con el 3-1 definitivo, las celebraciones se trasladaron al Ángel de la Independencia, en cuyos alrededores debió cerrarse la circulación vial ante la marea de hinchas que llegaron vestidos con sus playeras del equipo y los reiterados gritos de «!México, México!».
ÂíQué orgullo! Hoy se confirma la preparación, actitud, ganas y espíritu de @miseleccionmx. ÂíSon grandes equipo! ÂíViva México!, escribió el presidente Enrique Peña Nieto en su cuenta de Twitter, red en la que cientos de personas mostraron su alegría por la victoria.
Previo al desafío, algunos vieron como un mal augurio el hecho de que el conjunto debiera jugar con un uniforme inédito, el cual incluyó la camiseta verde característica y short negro, pero ni las supersticiones ni las altaneras declaraciones de Croacia amedrentaron a un equipo que parece aspirar a mucho más.
