El gobierno reaccionó «indignado» ante la sanción que recibió Luis Suárez e incluso el presidente Mujica se interiorizó del tema para analizar qué hacer. El director de Deporte pidió que se conozcan los estados bancarios de los jerarcas de la FIFA.

LUIS-SUAREZCentenares de uruguayos concurrieron al aeropuerto para apoyar a Suárez. Foto: L. Carreño

D. PÉREZ / A. ROIZEN/elpais.com.uy/vie jun 27 2014
«¡Y ya lo ve, y ya lo ve… el que no salta, es un inglés!», fue uno de los tantos cánticos que cientos y cientos de personas entonaron desde las 18 horas en la salida de la sala VIP del aeropuerto de Carrasco, adonde coincidieron en forma espontánea para recibir a Luis Suárez.

Seis horas después, eran más de dos mil los hinchas que esperaban la llegada del futbolista afuera de la Base Aérea N°1, a unos dos kilómetros de la entrada principal del aeropuerto de Carrasco. La gente iba y venía, preguntaba si Suárez ya había llegado o si estaba en viaje.

Camisetas, banderas, caretas y gigantografías coparon el aeropuerto. Gente de toda edad gritando y cantando horas y horas a la espera del ídolo. No importó el frío. Tampoco la falta de certeza sobre su llegada.

«¡Olé olé olé, cada día te quiero más… yo soy celeste, es un sentimiento, no puedo parar!». Como en el Centenario, pero a varios kilómetros del centro del Montevideo: en el aeropuerto de Carrasco cientos de hinchas permanecieron hasta la madrugada con la esperanza de darle su apoyo al delantero castigado por la FIFA.

A nivel gubernamental, el respaldo a Suárez también se hizo sentir. El presidente José Mujica también estuvo en el aeropuerto para recibir a Suárez pero ante la demora del vuelo retornó a su casa.

Antes, tras conocerse el fallo de FIFA, el mandatario dijo: «Uruguay se pone peligrosísimo. Cuanto más nos pegan peor es, pobrecitos. Imagino la bronca de los muchachos».

El Poder Ejecutivo se vio sorprendido por la dureza de la sanción y tomó contacto con la delegación de Brasil para ponerse a las órdenes.

«Es una sanción durísima, excesiva, desmedida, que parece más una condena que una pena. Porque cuando alguien sanciona algo que se hizo mal trata de ayudar también a que eso se encamine, pero separarlo cuatro meses del fútbol, no permitirle entrar a los estadios ni entrenar, hacerlo salir de la delegación, no creo que haya en la historia algo así», dijo ayer a la prensa la ministra de Deporte, Liliam Kechichian.

La jerarca subrayó que no hay «proporción entre la falta y la pena» y afirmó que «ahora nuestra preocupación tiene que ver con cómo blindamos a este gran equipo y cómo ayudamos al ser humano Luis Suárez». Dijo que «es muy delgada» la línea de acción que le queda al gobierno, pero aclaró que «eso no quiere decir que no se pueda hacer nada», ante lo cual contó que hablaría con Mujica, para analizar qué podía hacer el Ejecutivo ante el tema.

En tanto, ayer Kechichian se comunicó telefónicamente con el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Wilmar Valdez, para «transmitir solidaridad y preocupación», y para ponerse «a la orden».

Por su parte, el director de Deporte de la misma cartera, Ernesto Irurueta, cargó contra la FIFA y recordó las distintas denuncias que esa institución recibió, entre otras cosas, por casos de presunta corrupción.

«Genera mucha indignación, porque la FIFA no fue imparcial, se nota por el enjuiciamiento de un hecho y no de otros. Llama la atención que hayan intervenido en esta situación y no en otras, y también la dureza de la sanción», dijo el jerarca a El País.

Irurueta afirmó que la FIFA es «un organismo que tampoco se caracteriza, por lo menos a la luz de las numerosas denuncias de las que ha sido objeto, por su cristalinidad en otros ámbitos de actuación».

«Han habido cuestionamientos a la FIFA, por ejemplo, por la asignación de las sedes para los próximos dos mundiales. No hay pruebas, pero no tengo constancia de que haya intervenido ningún código disciplinario o ningún organismo para juzgar esas presuntas irregularidades que han sido denunciadas», lanzó el jerarca.

Irurueta continuó: «No he visto que la FIFA diera paso a una investigación interna para que se conozcan los estados de cuenta bancarios de cada uno de los integrantes de ese organismo. En el entorno de la FIFA circulan miles de millones de dólares y nada de eso ocurre», afirmó el director de Deporte.

Kechichian se mantuvo en contacto ayer con el presidente Mujica para analizar la sanción recibida por Suárez, pero igual en el gobierno tienen claro que su margen de acción es acotado porque «la FIFA impide que los gobiernos se inmiscuyan».

Negar que mordió no ayudó, opinó Hernán Navascués

El abogado y exasesor legal de la AUF, Hernán Navascués, dijo ayer a El País que el hecho de que los distintos representantes de la selección uruguaya hayan negado que Luis Suárez mordió al jugador italiano no ayudó a la hora de imponer la sanción.

Incluso recordó que un futbolista uruguayo quiso subir la camiseta del italiano y tapar la presunta marca, y agregó: «Queriendo ayudar no ayudó».

Por otra parte, dijo que «los antecedentes de Suárez no deberían pesar, porque el Mundial es una competencia distinta» a las competencias en las que se registraron los hechos previos. Aunque, dijo que finalmente los antecedentes sí pesaron y entendió que hay integrantes de la FIFA que ya tenían opiniones negativas sobre Suárez.

Navascués dijo que «llama la atención» que el fallo se remite a un determinado artículo pero impone sanciones de otro y señaló: «Es una sanción desmesurada con un abuso de argumentos desde el punto de vista jurídico para justificarla».

Afirmó posteriormente que «al agregar la suspensión por cuatro meses de toda actividad está incidiendo en la tarea profesional de Suárez a nivel de clubes, y la FIFA establece que la sanción debe ser cumplida en campeonatos de la misma naturaleza del cual se comete».