BlastAcrobacias con bicicletas son usadas para contar la historia del personaje central, en la puesta en escena de ‘Blast’.

19 personas estarán en el escenario del Amira de la Rosa en dos funciones, los días 20 y 21.
El sueño del circo y una visión particular es como describe Jef Odet la puesta en escena de Blast.

Odet es el director del Cirque Farouche, un conjunto de 19 personas de nacionalidades tan diversas como francesa, italiana, vietnamita, brasilera y tunecina, que estarán presentando los días 20 y 21 de septiembre, en el teatro Amira de la Rosa, una forma de entender el circo.

“Es como una combustión. Son cinco escenas de un sueño que vamos pasando con mucha adrenalina e intensidad”, asegura el director. Explica que han tratado de “pasar al circo lo que se hace en el cine, con trucos y magia”, dejándole ver al espectador lo que quieren que vea.

“Lo que intentamos es hacer actos surrealistas, que las personas sientan que están inmersos en el mundo de Morfeo”, manifiesta Jef, por eso “cada parte de la muestra va entrando sin introducción, igual que en los sueños”.

Las secuencias se complementan con los sonidos de un grupo musical en vivo y la voz de una cantante, que va narrando la historia.

Durante una hora quince el trapecio balance, la rueda cyr, las acrobacia sobre ruedas, la cuerda floja y un mástil chino, mostrarán el relato de un hombre que mide 1,40 metros de estatura.

El circo Farouche nació en 2001 y ha hecho tres creaciones. Blast fue creado hace año y medio, presentándose en diferentes partes del mundo.

POR: ÁLVARO PIÓN SALAS/EL HERALDO