espana-fallasPor Miguel Lozano

Gandia, Valencia, 20 mar (PL) Gandia, ciudad española a orillas del Mediterráneo, rindió una vez más culto a las Fallas, fiesta centradas en el fuego y la tradición, constituidas hoy en savia vital para sus pobladores.

La versión más aceptada atribuye su origen a la costumbre de los carpinteros de homenajear a su patrón, San José, con la quema cada 19 de marzo de la madera sobrante de sus trabajos, para garantizarse una nueva etapa de prosperidad.

Con el tiempo la madera fue cobrando forma de figuras humanas, objeto de burla o sarcasmo, a lo cual se fue añadiendo la fiesta, con música, bailes, bebida y comida, hasta llegar hoy a conformar una tradición capaz de complacer a visitantes de todo el mundo.

Se estima que falla proviene de la palabra de origen árabe «fácula» (fuego) y en Gandia tomó cuerpo como fiesta popular desde 1876, para convertirse en una costumbre que añade hoy a la ciudad un atractivo singular.

Si bien la ciudad de Valencia le aventaja en reconocimiento mundial por sus espectaculares «cremá» (quemas), las de Gandia se celebran en un ambiente igual de festivo en que cada una de las 23 peñas pugna por los premios con el mismo ardor de una carrera olímpica.

Cada año, por decisión de los jueces, una de las figuras del retablo (conocidas como ninet) es indultada, evita el fuego y pasa a integrar el Museo Fallero, una institución que resguarda la tradición.

Hasta horas de la madrugada los bomberos vigilan la «cremá» de los monumentos que primero fueron de madera, luego de cartón tabla y ahora de corcho blanco, un material sintético, liviano que arde fácilmente.

Para llegar a estos minutos de fuego y euforia, los falleros han pasado un año primero escogiendo los modelos de sus esculturas y luego realizando todo tipo de iniciativas culturales y sorteos para recaudar los fondos de financiamiento.

Una falla puede llegar a costar hasta 40 mil euros que es necesario recaudar uno a uno durante 12 meses, por ello prácticamente al día siguiente de concluir la cremá de un año comienza la preparación para los festejos de la próxima.

Gandia, conocida por sus playas cálidas, aspira también a convertir sus fallas, que transcurren del 16 al 19 de marzo, en fiesta turística nacional y un motivo más para conocer una tradición centenaria que amerita presenciarla al menos una vez en la vida.

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