Pedro Perales/vanguardiaNos entristece cuando oímos de sus propias voces, más de las veces, hablar de la “invisibilización” que de ellos hacen hoy los intérpretes y ejecutores del vallenato “contemporáneo”, y ciertos medios, tanto si van a las casas disqueras como si se les ocurre “reencauchar” algunos éxitos de siempre, dizque para homenajearlos en vez de para reconocer su grandeza.
También mueve a indignación saber que esos mismos intérpretes, que en el cercano pasado surtieron sus ingresos mediante la grabación de importantes canciones que figuran en la antología de nuestra expresión musical, los engañen una y otra vez prometiéndoles volver a tenerlos en cuenta pero prefiriendo al final ese cúmulo de composiciones intrascendentes y vacías, y no pocas procaces, de que está plagada lo que hoy identifica a la música vallenata.
No tiene nombre lo que produce el hecho de conocer que la gran mayoría de esos cultores del folclor, todavía vivos, soportan condiciones no dignas de sus aportes al arte y la cultura universales. (Porque lo que han creado se constituye en patrimonio de la humanidad).
Inmerecida existencia, abandonados por el estado y sus representantes. Sin seguridad social, sin opciones de pensión y sin oportunidades de trabajo, cuando algunos todavía le pueden ser útiles a la sociedad. Maltratados por quienes se han lucrado con sus canciones y les hacen llegar, de vez en cuando, regalías que producen hilaridad.
Pero a esa clase de compositores, irrepetibles y únicos, los hace feliz lo que la naturaleza les proporcionó. Los llena y regocija escuchar –y ver divertirse a numerosos compatriotas- en cualquier rincón del país, lejos de su terruño, como cuenta el maestro Julio Valdeblánquez, algunas de sus composiciones emblemáticas, símbolos del verdadero folclor. Muchos, en medio de su sencillez y su grandeza como personas y buenos ciudadanos, ni siquiera han dimensionado el tamaño y el valor inconmensurable de su obra creadora.
Por ello son, y serán, nuestros compositores de siempre.

Es cierto ahora le dan prelación al vallenato moderno si eso se puede llamar vallenato, unas melodias sin sentido y todas copiadas al mismo estilo volviendose insoportable escucharlas.
Me gustaMe gusta