“Primero se fue la vieja pal’ cementerio”

Apartes de la letra de la canción ‘El viejo Miguel’, considerado uno de los mejores merengues del vallenato, de Adolfo Pacheco Anillo.

POR JULIO C. OÑATE MARTÍNEZ/ESPECIAL PARA EL PILÓN

En San Jacinto, Bolívar, a mediados de los años sesenta surgió este formidable merengue que Adolfo Pacheco Anillo le dedicó a su padre, Miguel Antonio Pacheco Blanco, singular personaje de piel oscura, engendrado en una mujer blanca. De origen campesino, a Adolfo le tocó desde muy pequeño batallar, al lado de su progenitor, en labores propias de la vida campestre. 

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LA NEGACIÓN DE LA VIDA.

Por Jose Atuesta Mindiola

La guerra no termina con la guerra; jamás será victoria izar una bandera sobre miles de tumbas e incontables cadáveres. En las guerras las derrotas son más sonoras que la victoria, porque los pesados dolores del terrorismo y de las muertes son más fuertes que los ecos flamantes del éxito; por eso el mejor negocio para un gobierno, para una sociedad y para una persona, es evitar la guerra. Quien se somete a ella, se cubre el alma con una pesada armadura que no cohabita con la sensibilidad, el sosiego, la razón, y todo se distorsiona.

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Votar por candidatos honestos y capaces

Por José Atuesta Mindiola

Fue un ejercicio democrático interesante, el “Debate Compromisos con el Cesar”, organizado por Radio Guatapurí y El PILÓN, la semana anterior; con los aspirantes a la Cámara de Representantes por el Cesar, y al Senado, los nacidos o residentes en nuestro departamento.

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Juana Julia Guzmán una gran líder del siglo pasado

Félix Carrillo Hinojosa

«Son muchos los hechos que pueden mostrar la lucha de las mujeres en Colombia que va de la resistencia contra los conquistadores españoles, la disputa de la tierra en el siglo XIX frente a los terratenientes, que solo hasta el siglo XX hubo conquistas organizadas en busca de obtener unos verdaderos derechos fundamentales, lucha que en este siglo, persisten. Hoy día son más colectivas, que reducen cada vez más las posturas patriarcales, que va desde un frente nacional hasta la democracia posconstituyente, que ha imposibilitado la consolidación de un movimiento de mujeres con una agenda más aterrizada en el análisis del sistema político y cultural del País, que consolide los derechos sexuales y reproductivos en contra de la cultura machista.

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COCAÍNA, UN NEGOCIO DE MUCHOS

LUIS NAPOLEÓN DE ARMAS P.

Las políticas nacionales e internacionales contra el narcotráfico son bastante divertidas. Todos dicen combatirlo pero le dan las herramientas para que siga, es una especie de gatopardismo donde muchos se benefician, desde el más humilde de los raspachines hasta encumbradas figuras de la vida nacional y del Estado.

El caso de los laboratorios encontrados en la finca de un embajador es patético. Las denuncias sobre un hangar en el aeropuerto El Dorado para exportar cocaína, en asocio con el clan de Sinaloa, no han sido desmentidas. Una operación de esta magnitud necesita de muchos auspicios, a todos los niveles.

Se tiene información de que para procesar 1Kg de cocaína se necesitan 284 litros de gasolina, esto es, 1.8 barriles. Según la ONODC de la ONU, en 2019 se sembraron en Colombia 154.000 héctareas de coca, lo que implicaría una producción estimada de 1.200 toneladas (Tm) cuyos requerimientos de gasolina equivalen aproximadamente a dos millones de barriles (bl). Según la ONU, 1.200 Tm de cocaína requieren casi 8.000 carros-tanques (CT), esto es, 238 bl/CT en promedio, circulando por las carreteras con el mayor número de retenes del mundo.

Y no es que los cultivos de coca estén dispersos pues el 62 % de ellos se encuentra en el 5 % del país. La región que rodea a Tumaco, con poca población, tiene 78 gasolineras y el municipio posee el 62 % de Nariño. En el municipio de Riosucio cerca a Panamá, con pocas vías, en 2019 se vendieron 4.5 millones de litros de gasolina (28.302bl, 119CT).

Según el presidente de Ecopetrol, hoy se están refinando, en promedio, 57 millones de bl/año; esto significa que la cocaína consumiría el 3.5 % del total refinado. Pero este negocio tiene muchas cifras escondidas. Según Gustavo Petro dijo en el senado, el 10 % de la gasolina vendida va a parar a los laboratorios de procesamiento del alcaloide.

Cualquiera que sea la cifra es muy grave porque el Estado colombiano haría parte de esta actividad criminal a través de estructuras oficiales. Por eso él habla del Estado mafioso. Mucho de ese dinero se inyecta a la economía a través del lavado de activos e incluso, hemos visto que algunos bancos han facilitado la operación.

El año pasado el narcotráfico aportó $18.3 millones a la economía (CEDES, U. de los Andes), dos reformas tributarias, 1.8 % del PIB, contra 0.6 % del periodo 2011/2014, un negocio que crece. Además, de todos los insumos que lleva el procesamiento de la pasta de coca, el único nacional es la gasolina, los demás son importados. ¿Quiénes son los importadores? ¿Quién da el permiso? ¡Qué fácil es combatir el narcotráfico sin tanta retórica y sin tantos muertos! Mientras tanto, ¿qué hacen los países consumidores?

CUANDO MÁS OSCURA ES LA NOCHE…

Por Donaldo Mendoza

Dos razones se confabularon para obligarme a escribir este artículo: 1) La constante aparición del exalcalde de Codazzi, Luis “Luchito” Peñaloza Fuentes, en El Pilón. Aparece tanto que ya parece una pauta publicitaria. Y 2) un libro cuyas mil páginas estoy que termino de leer: Gargantúa y Pantagruel, un clásico de la novela francesa escrito en el siglo XVI por François Rebelais (1494–1553). Dos rasgos aproximan y alejan a los personajes de esta novela y al exalcalde: Gargatúa y su hijo Pantagruel son de fisonomía desmesurada, y ambos son solidarios y virtuosos; por ejemplo, a Pantagruel le otorgan el cargo del tribunal, pero él lo rechaza, “por ser un puesto que generaba gran corrupción”.

Como ven, hay afinidad en el primer aspecto, pero son antípodas en el segundo; al grado que con un prontuario semejante bien podría escribirse el manual de la perfecta corrupción. Aunque el exalcalde tiene todo el derecho a alegar el principio de inocencia, como no. Como anoté antes, la fuente para este texto emana de publicaciones aparecidas en el diario El Pilón, de Valledupar. Veamos.

En el período administrativo comprendido entre 2016 a 2019, el alcalde Luis Peñaloza protagonizó, dicen los informes de prensa, actos de corrupción y escándalos públicos que lo han tenido unas veces en la cárcel y otras en arresto domiciliario, por quebrantos de salud. A ver, las investigaciones por “peculado”, “celebración de contratos sin cumplimientos de requisitos legales”, “constreñimiento al sufragante”; con varios secretarios habría incurrido en “falsedad ideológica en documentos públicos y privados”. A todo eso se suman comisiones pedidas a contratistas y compras cuyas “ganancias” podrían llenar varias veces los bolsillos de Gargantúa y Pantagruel.

En razón de todos esos “procesos penales”, el exalcalde y su abogado han peregrinado durante más de un año por juzgados y órganos de control como Fiscalía General y Contraloría General. La periodista Marllelys Salinas Mercado hace un riguroso escrutinio en su informe del 25 de julio de 2020, en El Pilón. Y la víctima de tantísima desmesura (de comprobarse todo) es el municipio de Agustín Codazzi y por supuesto la comunidad. En agosto de 2019, en el oasis de cultura que es Aprocoda, dirigentes históricos del Moir me decían, con tono indignado: “Hoy Codazzi está peor que hace cincuenta años”. Mi reacción fue de escepticismo, pero ante tantas noticias…

Para cerrar ese círculo que Marllelys llama con propiedad “vicioso”, quiero llegar al fin de este artículo con noticias esperanzadoras. En efecto, en las elecciones de 2019 para la alcaldía, contra todo pronóstico un sector de la población, en su mayoría voto de opinión, eligió a un médico que como garantía de su programa ofrecía sus “manos limpias”, me refiero al Dr. Ómar Benjumea Ospino. En las actuales circunstancias, ante ese enemigo letal que es el Covid 19, ha logrado con acertada estrategia de disciplina comunitaria, disminuir el número de contagiados por día. No es un canto de victoria, pero sí una voz de estímulo cuando la realidad está dando la razón.

Bien dice el proverbio que, cuando más oscura es la noche, más cerca está el amanecer. Hasta finales del ochenta del siglo pasado, Codazzi era un municipio que aportaba argumentos para hablar de cultura, progreso, desarrollo, comercio e industria, de empleo y de gentes alegres y laboriosas. Quiero pensar con el deseo, y decir que en este nuevo amanecer Codazzi vuelve a tomar el rumbo. Que así sea.

BLOG DEL AUTOR: Donaldo Mendoza