A propósito del

Entre la desigualad y la dignidad

Por Donaldo Mendoza*

Han sido muchas reseñas compartidas ya con los lectores –cuyo origen son las pulcrísimas colecciones de Salvat («Básica» y «General»)–, en esta ocasión mi curiosidad fue avivada por el volumen 90 de la General: Conciencia del subdesarrollo, del economista y político español José Luis Sampedro (1917-2013). Motivo también para elaborar esta disertación fue el audaz incremento del 23% en el salario mínimo. En busca de una repercusión electoral, sin duda; pero, asimismo, con impacto en la dignidad de los trabajadores.

Algunos expertos en economía pronosticaron una disparada en la tasa de inflación y una avalancha de despidos en empresas, cuyos dueños no tendrían con qué pagar. No señor, ni la una ni la otra. Al día de hoy, la inflación en junio fue del 6,14%; y el desempleo bajó al 8%. Algunas empresas han hecho ajustes de horario, y en conjuntos residenciales pequeños se ha llegado a acuerdos con los vigilantes para que familias sin suficiente capacidad de pago respondan con una tarifa menor. De modo tal, que ni el empleador ni el empleado salgan perjudicados. Y con una lógica simple: no se despiden trabajadores que se necesitan.

Uno de los elementos clave en la obra de Sampedro es la «dignidad», es el núcleo en el propósito de los siete ensayos que contiene: “…pensando en los seres humanos resueltos a vivir con dignidad”. «Hasta que la dignidad se haga costumbre», decía la vicepresidenta Francia Márquez hace cuatro años. Y tenía sobrada razón para decirlo: había servido como empleada doméstica en Cali. Un oficio abnegado, que a veces rayaba en esclavitud, con sueldo y tiempo establecidos por la patrona. Al gobierno del presidente Juan Manuel Santos se le debe la ley que dignificó a esta trabajadora, con el salario mínimo básico y demás factores salariales legales (Ley 1788 de 2016).

No reconocer la dignidad de los seres humanos es legitimar el subdesarrollo, no solo como fenómeno económico y político, sino como el “orden natural de las cosas”, impreso con fuego en la mente de los indignos. En efecto, no es raro escuchar, en los desposeídos, frases como: «El mundo es así», «siempre habrá ricos y pobres» … Y en ese imaginario no falta el consuelo y la resignación que algunos hallan en sus respectivas religiones: «Así lo quiso Dios». Ese orden halló en Colombia un hábitat ‘natural’. Según consulta hecha en Google, el primer salario mínimo –por decreto–, en Colombia, se pagó en 1949 (dos pesos); pasaron 73 años, hasta 2022, para alcanzar un millón de pesos. Y subyacente, la definición precisa de nuestro subdesarrollo, que “implica pobreza; sí, pero además una marginación, una no participación…”.

La dignidad viene de la mano de una toma de conciencia de pobres y ricos, una dialéctica que solo se resuelve cuando el uno y el otro entienden que a ambos les va mejor si angostan la brecha de desigualdad que los separa. Un poco antes del golpe de estado (1973), auspiciado por los Estados Unidos, el presidente socialista Salvador Allende inauguró la III UNCTAD en Santiago de Chile (1972), con un llamado a “sustituir un orden económico-comercial caduco y profundamente injusto, por uno equitativo que se funde en un nuevo concepto del hombre y de su dignidad”. Cincuenta años después (2022), Gustavo Petro y Francia Márquez ganaron la presidencia, con el mismo llamado: superar la desigualdad y hacer costumbre la dignidad.

*Donaldo Mendoza Meneses es un destacado docente, columnista y gestor cultural colombiano, reconocido principalmente por su labor intelectual en los departamentos del Cesar y el Cauca. Es natural de Agustín Codazzi, Cesar. Debido a su larga permanencia y aportes en la ciudad de Popayán, es considerado un «prócer cesarense en el Cauca». Se graduó como bachiller en el Colegio Nacional Agustín Codazzi (1974) y posteriormente obtuvo el título de Magíster en Educación y Filosofía Latinoamericana, U. Sto. Tomás de Aquino. Es un prolífico columnista. Ha colaborado con medios como El Espectador, El Liberal (Popayán), Proclama del Cauca, El Pilón y El Portal Vallenato.Se le reconoce por su agudeza crítica y su capacidad para analizar la realidad social y literaria de Colombia.

BLOG DEL AUTOR Donaldo Mendoza
Siguenos en X @portalvallenato
Telegram @portalvallenatonet
Instagram @portalvallenatonet
Threads portalvallenatonet
Facebook Portal-vallenatonet
Correo elportalvallenato@gmail.com
*donaldomendoza1953@hotmail.com
Ciencia
ECD370