Sofy Cotes nos cuenta la historia de «El Ballet Vallenato»

Félix Carrillo Hinojosa

Los recuerdos se reúnen en fila India y empiezan en su voz, a contar esas historias de tantos pasos andados. Con una suave melodía llega el verso «Pero Manaure es el sitio/de mayor recordación/allí entre cantos y amor/nacieron los tres monitos», hecha por su padre, el mismo que se enamoró en otro lugar y se fue en busca de su felicidad, dejándola de siete años, mientras su madre cerraba las puertas del amor con un no rotundo, ante el regreso de quien había sido el todo para ella.

Atrás quedaron las guitarras y voces que le dieron la bienvenida, a tantos músicos y amigos que construyeron una fraterna tertulia de desconocidos, que luego se volvieron amigos, para terminar cobijados por la inmensa sabana de la hermandad.Su madre, sin sobreponerse al duro golpe amoroso, decidió enviar a sus hijos a estudiar a Cartagena, donde la danza y el mar para ella, coparon todos sus sueños.

Su anhelo era estudiar ballet clásico, pero tener catorce años se levantó como un muro, al ver tantas niñas de cuatro y seis años deslizar sus cuerpos como unas mariposas.Con una voluntad férrea cambió de gusto y se inclinó por el ballet español, que inició en la Escuela de Danza del Teatro Heredia, donde su pasión se desbordó de tal manera, que descuidó sus estudios.

Ante este hecho, su madre decidió llevárselos para Barranquilla y los matriculó en el Colegio Lourdes, donde hecha ya toda una señorita con quince años, la llevaron a aplomarse y responder con juicio sus tareas y las clases de lo que le gustaba, en la Escuela de Bailes de Rosario de la Cava y Trianero, una pareja de españoles, que la guiaron por el camino que era.

Con esa formación, al llegar a Valledupar se convirtió en el centro de las fiestas, donde montaba su show que entre taconeos y castañuelas, demostraba algo diferente para un pueblo grande con amagos de ciudad.Un día conoció a Adalberto Acosta, un cienaguero, director de danzas de la Universidad del Magdalena, quien con mucha sabiduría, acogió su idea, de crear un grupo de danzas.

Así fue como nació el 27 de mayo de 1968, el ballet vallenato, que significó para la comunidad una manera diferente de conocer otra expresión del arte.Los primeros ensayos del grupo conformado por Eunice Monsalvo, Leonor Monsalvo, Autora Aponte, Adelita Castro, Hilva Morón, Dolly Montero, Ana Delia Uhía, Jenny Pineda, Aurita Aponte, María Cristina Cotes Medina, Pablo Uribe, Orlando Matiz, José Antonio Baute, Jaime Hinojosa Daza, Jorge Baute, José Manuel Baute, Jaime Barranco, Jaime Montero, José Fernández, Hernando Pineda, Emiro Rodríguez, Rafael Zequeira y los músicos Florentino Montero, Alfredo Calderón, Juan Calderón, Genisberto Avendaño, Efrain Salas, Francisco Baute, Emiro Rodríguez y Guillermo Baute, se hicieron en la cafetería de la gobernación, autorizados por el entonces gobernador Alfonso López Michelsen, quien por varios meses acolitó esa propuesta, que se volvió una muestra itinerante en sus ensayos, en donde llegaron hasta las puertas de la casa de Lola Bolaños, en el barrio El Carmen, lugar no bien visto para unas jovencitas de esa época.

Igual el aporte de Rodrigo Oñate, quien regaló el vestuario para representar el baile del paseo y la contratación de un taxi, para llevar a las jóvenes bailarinas a sus lugares de residencia. Durante seis meses trabajó en la gobernación, para llegar a las siete de la noche y dedicarse a ensayar en la casa de Consuelo Araujo y Hernando Molina, durante varios días, que luego trasladó al patio de la casa de Blanca Cabello, para terminar en la Casa de la Cultura, que se convirtió en la sede permanente del ballet, por decisión del gobernador Alfonso Araujo Cotes.

El Ballet Vallenato en el Encuentro de saberes del Bolívar (2017) / Foto: Samny Sarabia

Con ciertos amagos de división al interior del ballet vallenato, productos del afán de apoderarse de la dirección, la llevó a darle un vuelvo en sus componentes, que generó una nueva generación de bailarines, encabezados por María Isabel Núñez, Graciela Márquez, Yomaira Pineda, Nelly Adarraga, Glinis Baleta, Alexa Baleta, Rosenda Romero, Nicolás Maestre Martínez, Nohema Márquez Contreras y Maira Cotes Medina, donde de su poco tiempo sacaba lo necesario, para ensayar en la tarde y noche en ese lugar emblemático de la cultura Valduparense.

Los vestidos fueron diseñados por Sonia Osorio en Barranquilla, con los que se presentaron en el segundo Festival de la Leyenda Vallenata, donde montaron los cuatro ritmos como lo son El Paseo, El Son, El Merengue y La Puya, agregándole la danza del Pilón y La Cumbia, presentándose con un vestuario de gala, que los llevó a ser reconocidos, como una de las mejores muestras culturales dentro de ese concurso. Con algunos cambios en sus vestidos y mayor preparación en sus bailes, aceptaron ir a Santo Domingo, donde participaron junto a catorce naciones, que les permitió representar a Colombia con unas expresiones locales y alzarse con el primer lugar y ganar el Premio ALBATROS, nombre en honor a las aves de los mares.

Esos diez días vividos por fuera de su tierra, les dio una madurez. Así como se fueron, llegaron en un avión de la FAC, y ser recibidos por el pueblo, el alcalde, gobernador y secretarios, que bajo la dirección de Consuelo Araujo Noguera, se pasearon triunfantes desde el aeropuerto, una avenida atiborrada de entusiastas seguidores, hasta llegar a la Plaza Alfonso López. Fue una fiesta donde los cogió el amanecer.

Estas más de cinco décadas que tiene el ballet vallenato, hoy bajo la dirección de Carlos Calderón, quien junto a sus integrantes, sufren los embates del olvido y poco interés de los entes, a quienes les corresponde no dejar morir un bien cultural, que vale la pena mantener, sumado a las pocas las personas que se acercan a proteger un patrimonio cultural de la región, en donde solo la mano amiga de Giovanni Lanzoni se ha hecho presente, en sus recurrentes dificultades.

Urge una cruzada para salvar al ballet vallenato, quien con unas políticas públicas culturales bien construidas, puede salir avante al igual que otras muestras del arte Cesarense».

Fercahino(Sofía Cotes Núñez, nació en Manaure, Cesar, el 17 de julio de 1943. Padres Carmen Núñez y Alfonso Cotes Queruz) #RelatosFercahino

Félix Carrillo Hinojosa

Hace 231 años se descubrió la Piedra del Sol de los mexicas

Hace 231 años, en 1790, fue descubierta de manera fortuita la Piedra del Sol, una escultura que concentra el conocimiento astronómico desarrollado por la civilización mexica, que gobernaba el actual territorio mexicano y edificó la ciudad de Tenochtitlán. Con un peso de 24,5 toneladas y un diámetro de 3,6 metros, la obra fue encontrada de manera accidental el 17 de diciembre de 1790 en el costado sur de la Plaza Mayor de la Ciudad de México, cuando el Gobierno colonial español desarrollaba trabajos de empedrado y para conducir el agua.

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Juan Bautista Madera, genio de la ‘Pollera Colorá’ fue homenajeado en Sincelejo

En el marco de la versión 36 del Encuentro Nacional de Bandas, el maestro Juan Bautista Madera vivió una noche mágica al ser homenajeado por instituciones y personalidades en Sincelejo, departamento de Sucre. El genio de ‘La Pollera Colorá’, de 99 años, fue exaltado por su trabajo musical y las huellas culturales que deja a las nuevas generaciones.

El Parque Santander, en el Centro de Sincelejo, fue el escenario en el que los amantes de la música de viento, se dieron cita para disfrutar de un recorrido histórico cantado y contado de la música de viento tradicional.

La Banda 8 de Septiembre de San Luis de Sincé, que dirige el maestro Luis Gabriel Castillo, acompañó la ceremonia de exaltación al maestro y la presentación de su ahijado, Juan Piña.

Lo anterior, en razón que la agrupación musical de su tierra natal fue conformada por un Comité Cívico en la que participó el maestro Juan Madera y el cantante sanmarquero, hijo del maestro a quien perfeccionó en la interpretación del clarinete con el que además escribió la melodía de ‘La Pollera Colorá’. La Banda 8 de Septiembre cumple, 50 años de constituida por segunda vez en su historia.

Mónica Jiménez Serpa, presidenta del XXXVI Encuentro Nacional de Bandas, reconoció al maestro Madera Castro, con la máxima distinción de la organización, Orden del Sombrero Vueltiao y Pola Becté.

La lira de oro, máxima distinción que entrega la Sociedad de Autores y Compositores (Sayco) a los grandes de la música en Colombia, le fue otorgada al maestro Juan Bautista Madera.

Asimismo, el gobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa, entregó la Orden Mariscal Sucre, grado Gran Caballero, máxima exaltación que otorga el gobierno departamental a personalidades que han trabajado por el desarrollo del territorio.

El gobernador anunció que está próxima a abrirse la licitación para la construcción de un parque en el municipio de Sincé, que llevará el nombre de Juan Bautista Madera, quien está próximo a cumplir 100 años.

El cierre del evento estuvo a cargo del recién designado Rey Vallenato Aficionado, el corozalero Daniel Paternina Garay, quien fue exaltado por la Escuela de Bellas Artes y Humanidades de Sucre.

De los más de 500 músicos que concursaron durante el certamen musical, durante el cierre del Encuentro, se presentaron cerca de 200 artistas de las bandas Juvenil de Chochó, Ebéjico de Antioquia, San Juan de Caimito, Banda de Vianí, Cundinamarca; 19 de Marzo de Laguneta, Córdoba; Folclórica de Cota, Cundinamarca; La 8 de Septiembre de Sincé, la Juvenil de Sampués y la de Las Llanadas, Sucre.

El espectáculo coreográfico “Noche Colorá, la tradición nos reencuentra” fue puesta en escena por los bailarines de la Fundación Afro Carnaval bajo la dirección artística general de la Tienda Yohn Monterroza Producciones. Con el aforo permitido, el cierre contó con la presentación de los artistas Andrés De la Ossa, Juan Piña y Peter Manjarrés.

SOBRE LA VIDA DEL MAESTRO

Juan Bautista Madera nació el 7 de mayo de 1922 en Sincé, Sucre; de padre decimero. Adelantó sus estudios en la Escuela de don Pedro Espinosa, maestro insigne de esa próspera tierra y en el Gimnasio Santo Tomás de Aquino.

Inició su carrera musical a los 16 años, interpretando el clarinete, en la 8 de Septiembre, de la mano del maestro Ricardo Maza quién dirigió la primera Banda que existió allá.

A los 28 años, perfeccionó la interpretación del clarinete bajo la orientación del maestro Juan De La Cruz Piña, padre de Juan Piña, su ahijado; en San Marcos, compuso su primera melodía llamada Eligio Arroyo que tiempo después fue regrabada por los hermanos Piña, con el título El Abarcón para su comercialización.

Contrajo matrimonio con doña Amparo Isabel Manjarrés Navarro con quien tuvo once hijos. A sus 36 años, se residenció en Barrancabermeja, donde trabajaba con la Orquesta de Pedro Salcedo.

Durante los años 1960, a los 38 años de edad, compuso la melodía de la Pollera Colorá al notar que muchas mujeres llegaban a bailar porros, fandango y mapalé pero se carecía de una cumbia; por lo que estrenó el nuevo clarinete que le había regalado su profesor de primaria, Gabriel Meza, en su último viaje a su terruño y quien había guardado para él, el obsequio que le había traído su compadre Epifanio Montes Osorio, de la gira por Europa que había tenido con el Ballet de Sonia Osorio, donde se desempeñaba como compositor y arreglista.

En el año 1962 en Barranquilla, la Orquesta de Pedro Salcedo fue a grabar cuatro temas y al no gustarle al técnico la cumbia que tenían preparada, el maestro Madera pidió la oportunidad de presentar su tema que al ser escuchada, de inmediato fue catalogada como el hit de la producción.

Mario Moreno “Cantinflas” fue uno de los personajes que le dio relevancia internacional, durante su intervención en el Reinado Nacional de Belleza de Cartagena, donde manifestó el interés de llevarse varias docenas de ejemplares para regalar a sus amigos de Estados Unidos y México.

En 1980, su tema El Abarcón fue éxito en el Carnaval de Barranquilla con la interpretación de los hermanos Piña.

Entre los tributos recibidos se cuentan: Bachiller Honoris Causa del Colegio Antonia Santos, Sincé, Sucre, hijo adoptivo de Barrancabermeja al cumplir sus 80 años de vida, Patrimonio Cultural de Sucre por el Fondo Mixto de Cultura de Sucre.

CUATRO PORROS PARA DISFRUTAR: EN DOBLE VERSIÓN DE CALIDAD

Por: Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

LA LORENZA

– KALAMARY BIG BAND

– ERIS PUENTES Y SU CONJUNTO SABANERO

SAN CARLOS

– ORQUESTA SONORA CORDOBESA

– JOHN RUIZ Y SU CONJUNTO SABANERO

EL TORO NEGRO

– PELLO TORRES Y SUS DIABLOS DEL RITMO

– LOS HERMANOS CARRILLO Y SU AGRUPACIÓN

ROQUE GUZMÁN

– GRAN BANDA LA VALEROSA DE MOMPOX

– EDINSON MOLINA Y LA LUZ ROJA DE SAN MARCOS

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Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

POLÍTICAS PÚBLICAS CULTURALES, ¿DÓNDE ESTÁN?

Al recorrer los pueblos de nuestra Patria podemos contemplar la fortaleza de su gente laboriosa, cuyo emprendimiento propicia grandes logros que los medios no recogen en su dimensión, por estar estos dándoles la mayor publicidad a los delincuentes de todo tipo que nos tienen en crisis.

Me atrevo a decir que si no fuera por los artistas y deportistas este país nuestro estaría peor. Son los únicos emergidos de las bases populares, que construyen un rostro limpio y transparente de nuestra Colombia, porque si entramos al mundo de los políticos encontramos que la mayoría no son un buen ejemplo y es triste terminar aceptando conceptos de personas al margen de la ley, que han llegado a decir: “la peor mafia que tiene Colombia son muchos de sus dirigentes políticos y quienes gerencian el sector público y privado, que ha permitido que las instituciones estén en gran declive moral”.

En medio de ese desbarajuste que agobia a Colombia, nos interesa hacer un recorrido por el mundo de la aplicación como corresponde, de las políticas públicas culturales en cada uno de los departamentos y municipios que tenemos. Con muchas excepciones, porque hay personas aplicadas que desarrollan al pie de la letra y con transparencias las mismas, pero la gran problemática está en la mayoría de nuestro territorio, en donde los recursos de cultura y desarrolla social para los artistas terminan en el bolsillo de los gobernantes que ponen a los directores de cultura a ser unos simples firmones.

Interesante recoger la visión del expresidente de Francia Charles de Gaulle (1890-1970), cuando lleno de sabiduría dijo que “las políticas públicas culturales son un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de los políticos”. O en contraposición lo dicho por Eduard Miralles: “La cultura está empezando a ser demasiado importante como para dejarse en manos de las políticas culturales”.

¿PERO QUÉ SON Y PARA QUÉ SIRVEN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS CULTURALES?

Para entender la creación y aplicación de las mismas, podemos decir que ellas son la mejor manera de poner a la ciudadanía de cara con quienes estén al frente de la dirección de la cultura departamental o municipal.

En este breve análisis de cómo se diseñan e implementan las políticas públicas culturales en las diversas comunidades de un departamento o municipio nos permite conocer de forma directa como podemos preservar las diversas muestras culturales indígenas, afros, mestizos, mulatos, zambos, cuyas bases normativas deben servir para la construcción y conservación del patrimonio cultural, a través de unos lineamientos estratégicos que terminen beneficiando a las diversas comunidades.

Ellas se basan en tres ejes fundamentales: la promoción de la identidad cultural, la protección de la diversidad cultural y el fomento de la creatividad y la consolidación de la participación ciudadana.

En sí, ellas no son más que la estructuración de unas acciones y prácticas sociales, en donde se unen organismos públicos y otros componentes del orden social y cultural, sustentada en el valor estratégico de la cultura como difusor de estándares simbólicos y comunicativos, que permiten la creación de unas bases colectivas creadoras de identidad local, regional o nacional, con base en una creatividad, un autoestima y una construcción positiva de una imagen de quienes lideran esos procesos, el territorio donde se desarrolla, que debe como proceso final, preservar el patrimonio colectivo de carácter cultural e histórico, para que eso sea una realidad, es necesario que los derechos que tiene la ciudadanía y su poder lingüístico y cultural, los cuales deben construir una identidad nacional, producto de sus diferencias e identidades.

Es necesario destacar que toda identidad cultural dentro de un territorio no es una expresión monolítica y cerrada, sino que la misma se va construyendo paso a paso cuya realidad no es uniforme y estática sino diversa y plural.

Frente al tema de la globalización todo ese proceso constructivo de una o varias culturas ha tenido dos efectos que van en vía contraria, la primera es la construcción de un comportamiento homogéneo en las diversas manifestaciones culturales, que sumado a la coexistencia de diversos grupos sociales dentro de un mismo territorio lo que al final lleva a que esta vaya perdiendo su carácter único.

Este arcoíris de cultura y de acciones diversas no debe mirarse negativamente, sino como un gran valor, debido a que la cultura a través de sus diferencias y lo plural de sus manifestaciones genera una riqueza diversa y multicultural.

Para una mayor comprensión en el tema de las políticas públicas culturales, ¿Qué son y para qué sirven? Les relaciono un extenso listado de textos que recogen de la mejor manera ese mundo tan cercano, pero en la mayoría de los casos de difícil manejo.

LO RECOMENDADO

“Alternativas de Política Cultural. Las industrias culturales en las redes digitales”, texto de Álvarez J.M., Calvi J.C.Gay, C. Lepez, Y.J., es el fruto de un proyecto común en el que diversos especialistas reconocidos en cada campo realizan un diagnóstico de los principales sectores de las industrias culturales, contextualizan su desarrollo en el marco internacional cercano, analizan sus debilidades y proponen políticas públicas dirigidas a reforzar y consolidar esas actividades vitales para la creatividad.

“Apuntes y Herramientas para el Análisis de la Realidad Cultural Local”, texto de Rausell Köster, Pau. Martínez Tormo, José. El marco local se ha convertido en el escenario más relevante para la implementación de la política cultural. El ámbito municipal es el espacio próximo a las necesidades y demanda de los ciudadanos, por lo que resulta el espacio idóneo de toma de decisiones colectivas para resolver dichas demandas. De hecho, la construcción de las políticas culturales contemporánea se estructura a partir del “gran esfuerzo de la administración local, generadora del grueso del gasto cultural de las administraciones públicas”.

Este artículo ofrece un marco teórico y un marco práctico sobre los aspectos que hay que tener en cuenta en la realidad cultural local, detallando, analizando y evaluando tanto los agentes y recursos institucionales, económicos y sociales, como las infraestructuras y la producción: equipamientos, producción editorial, bibliotecas, librerías, patrimonio y museos, cine, programación, etc. de la realidad local. Dejando clara la importancia de la planificación como un elemento clave.

La demanda de bienes y servicios culturales es un aspecto del Sistema Cultural Local de difícil análisis, en cuanto precisa de un mecanismo complejo que va más allá del conocimiento y los datos obtenidos por los medios utilizados en el análisis del resto de elementos.

Las características sociodemográficas de los municipios la podemos obtener de las fuentes habituales (censos, padrones, encuestas oficiales sobre mercado de trabajo, Anuarios, etc. En estas fuentes tenemos toda la información relevante sobre composición demográfica de la población, nivel de estudios, mercado de trabajo, niveles de renta y otros indicadores económicos.

Hay que tener en cuenta que esta información es relevante ya que el consumo cultural está fuertemente correlacionado tanto con los niveles de renta como con el nivel de formación de la población.

“Cultura y ciudad. Manual de política municipal”, texto López de Aguilera, Iñaki. La cultura ha dejado de considerarse como lujo de unos pocos para proclamarse como derecho de todos, lo que se ha traducido en la implementación de numerosos servicios y programas culturales desde las instituciones públicas y especialmente desde la administración local.

Esta obra pretende servir de herramienta práctica para el complejo entramado de agentes que intervienen en la política cultural municipal: técnicos culturales, responsables políticos, asociaciones y empresas, artistas y creadores.

Con una estructura de manual se perfila un modelo de política cultural, se repasa el papel del municipio en el contexto actual de una cultura plenamente industrializada y se plantean propuestas de acción en cada uno de los sectores culturales: patrimonio, bibliotecas, artes escénicas, audiovisuales, artes plásticas, música, fiestas locales, animación sociocultural y equipamientos.

“Culturas y poder. Interacción y asimetría entre las culturas en el contexto de la globalización”, texto Fornet Betancourt, Raúl (ed.) es un libro que habla de la iniciativa internacional e interdisciplinar que se ha propuesto por meta principal la de contribuir a una transformación de la filosofía mediante el diálogo entre las distintas tradiciones filosóficas de la humanidad, pero también enfocando este diálogo al análisis de los problemas más urgentes con que nos confronta nuestra época.

Por eso Culturas y Poder hablar de esta iniciativa sobre la base del problema de la interacción y asimetría entre las culturas en el contexto de la globalización actual de estrategias y políticas neoliberales.

Y lo hace con las voces de testigos de las tradiciones culturales de África, Asia, América Latina y de Europa, sin olvidar evidentemente la voz de la mujer, para resaltar con estas voces que en el contexto de la globalización neoliberal la interacción entre las culturas de la humanidad es hoy un imperativo ético y político a la vez, ya que de ella depende la construcción de un mundo alternativo, intercultural y mejor.

“Cultura: estrategia para el desarrollo local”, texto Madrid, AECI. Universitat de Valencia e Instituto Interuniversitario de desarrollo local. Se trata del trabajo de un equipo consolidado en la investigación sobre las relaciones entre la cultura y el territorio y que defiende una idea que poco a poco va calando en el conjunto de los expertos: la competitividad de un territorio cada vez es más dependiente del modelo de gestión de su dimensión simbólica, es decir del conjunto de significados que impregnan a dicho territorio.

El libro plasma en sus distintos capítulos, entre otras, cómo se concreta esa relación entre cultura y desarrollo, cuál es el marco de acción de la política cultural, qué significa la agenda 21 de la cultura como marco normativo de la política cultural, qué es el Sistema Cultural Local y qué especificidades muestra el emprendimiento en cultura.

Un largo recorrido que nos muestra la multidimensionalidad de los fenómenos sociales y especialmente aquellos ligados a la cultura. Los autores del trabajo, que parten del paradigma de la Economía de la Cultura, creen firmemente en esta idea madre y desarrollan tanto marcos teóricos como recomendaciones de modelos de políticas concretas, con el objetivo de gestionar de manera inteligente las capacidades culturales de un territorio.

“Las democracias participativas. De la participación ciudadana a las alternativas de sociedad”, texto R. Villasante, Tomás. En este libro se proponen y analizan experiencias concretas de participación ciudadana en ámbitos locales y municipales. La perspectiva es profundizar la democracia y extender formas democráticas plurales en todos los ámbitos de la sociedad civil, ya que las democracias participativas van más allá de la participación ciudadana reglamentada. Mediante la democracia de base en la vida cotidiana, se pueden ir construyendo alternativas de sociedad de un modo muy concreto y eficaz.

“Estructuras y principios de gestión del patrimonio cultural municipal”, texto Mejía López, Jesús. La falta de coordinación en las inversiones, inexistencia de departamentos específicos para la gestión del patrimonio histórico, insuficiencia de medios humanos y técnicos.

La situación general que presenta la gestión del patrimonio cultural en gran parte de la administración local de nuestro país es deficitaria y, en ocasiones, deficiente, fruto de una larga tradición de abandono por parte de los ayuntamientos, unida a una cultura funcionarial excesivamente burocrática que durante mucho tiempo ha considerado el patrimonio cultural como una carga que se debía soportar con resignación.

El patrimonio cultural municipal, en sus diversas manifestaciones, tiene, en cambio, rasgos estratégicos excepcionales para su aprovechamiento por parte de las administraciones locales y su gestión está viviendo en los últimos años una paulatina profesionalización que demanda la producción de herramientas encaminadas a potenciar el management patrimonial.

La presente obra pretende cubrir esta necesidad a través de la aportación tanto de diseños organizativos orientados a la puesta en marcha de áreas específicas de patrimonio en las estructuras municipales, como de herramientas que permitan a los responsables técnicos y políticos una adecuada gestión del patrimonio cultural en el ámbito municipal.

Para ello se asumen aquí los principios propios del diseño organizativo provenientes de la gestión empresarial y se aplican a las necesidades y características específicas que reclama la gestión del patrimonio cultural en el marco local. El resultado es una imprescindible guía práctica para que los profesionales de la administración local saquen el máximo partido al patrimonio cultural, que constituye una extraordinaria fuente de riqueza material y de desarrollo para los territorios.

“Territorio y gestión creativa del patrimonio cultural y natural”, texto Padró Werner, Jordi. El Territorio Museo es una opción y modelo de trabajo que persigue la conversión de un territorio determinado en un producto turístico-cultural integrado; cualquier estrategia de promoción local que se sustente en proyectos de puesta en valor del patrimonio cultural y natural debe tener como objetivo primordial conseguir la preservación de culturas, monumentos y entornos y lograr efectos inducidos en el territorio como crear empleo y servicios.

La creación de una oferta patrimonial precisa no sólo del conocimiento de los recursos patrimoniales que la sustentan, sino también saber cuáles son los intereses y motivaciones de turistas y visitantes y recoger las demandas e inquietudes de la población local con su participación para su posterior gestión atendiendo a intereses y propuestas de los diversos sectores sociales, culturales y turísticos, tanto públicos como privados.

Es imprescindible poner en práctica el concepto de gestión creativa del patrimonio con la importancia del consenso y la participación social, planificación estratégica, sostenibilidad, calidad en la experiencia del visitante, diversificación en las fuentes de financiación, reinversión en la mejora del patrimonio y una contribución al desarrollo local y a la creación de empleo.

CASO COLOMBIA

El Ministerio de Cultura de Colombia desarrolla una serie de políticas, entre las que se destacan la protección del patrimonio cultural mueble, el Conocimiento, la Salvaguardia y el Fomento de la Alimentación y las Cocinas Tradicionales, de Artes, la gestión, protección y salvaguardia del patrimonio cultural, de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, de museos, de archivos, de protección a la diversidad etnolingüística, de diversidad cultural, de turismo cultural, de lectura y bibliotecas, de comunicación/cultura, de cultura digital, cinematográfica, el emprendimiento y las industrias culturales, de concertación, de estímulos, de infraestructura cultural, de gestión internacional de la cultura y las casas de cultura.

Esto nos lleva a diferenciar “política” de “políticas”, en donde la primera se da a través de las relaciones de poder, los procesos electorales, las confrontaciones entre organizaciones sociales con el ejecutivo y la segunda está sujeta a las acciones, decisiones y omisiones por parte de los distintos actores involucrados en los diversos temas públicos.

Para que nuestros departamentos, en especial La Guajira y el Cesar y sus municipios, puedan lograr una verdadera optimización y aplicación de los proyectos emergidos de las bases de las distintas muestras étnicas, hay que quitar unos comportamientos que como taras llevamos plegadas en el desarrollo político en esos entes territoriales.

Hay que construir las políticas públicas culturales de la mano con las diversas comunidades. No hacer de los directores de cultura unos agentes firmones y cajas menores del gobernador y alcaldes. Escuchar las distintas voces desde lo local a lo regional y fortalecer procesos, definir prioridades en los objetos culturales y volverlos sujetos de disenso, para que los mismos cobren importancia no por la imposición del gobernante de turno, sino por lo que comunidad en sana discusión defina.

Crear las rutas culturales que entronicen el mundo que las comunidades quieren empujar. Cerrar la compuerta al derroche económico y volver los eventos más pedagógicos, cuyos resultados los pueda palpar la ciudadanía en democracia y no sea como suele ocurrir, una construcción caprichosa del centro de poder.

Las políticas públicas culturales no pueden ser una decisión unipersonal desde un escritorio. Cada vez que el político de turno agarra por el gañote a las mismas las que terminan pagando los platos rotos es la base popular. Es necesario que las diversas comunidades se organicen, de ello depende su fortaleza para decidir qué quiere y hacia donde apunta su nueva manera de encarar la vida social de su territorio. Es necesario y urgente aprender a trabajar en colectivo, de lo contrario se reducirá la esperanza de mejores conquistas sociales para la ciudadanía.

FERCAHINO – Félix Carrillo Hinojosa

MÁS DE 260 CIUDADES DEL MUNDO CELEBRAN EL DÍA MUNDIAL DE LA AREPA VENEZOLANA

Ha llegado a su décima edición

La Organización Venezolanos en el Mundo, VenMundo, como cada segundo sábado del mes de septiembre, celebra el Día Mundial de la Arepa en más de 260 ciudades del mundo con el fin de promover la arepa y la gastronomía venezolana. El #DíaMundialDeLaArepa se viene celebrando hace 10 años, iniciativa que surge de los fundadores de VenMundo, Rafael Mourad, Luisana La Cruz y Tony de Viveiros, con el objetivo de unir a todos los venezolanos en cualquier parte del planeta para homenajear a una de las expresiones nacionales, que acompaña al venezolano día a día: la arepa.

VenMundo llegó a la conclusión que no había una fecha para honrar a la arepa porque el venezolano la honra todos los días, así que buscaron una fecha que fuese cómoda de celebrar y como los sábados es un día de familia, reunión, fiesta y paseos, se decidió que fuese en esta fecha. “Ya son 10 años, y a petición de todos los venezolanos en el mundo que celebran a nuestra arepa con nosotros en este exitoso proyecto homenajeamos a nuestra insigne arepa todo el mes de septiembre; empezamos festejando un día, luego extendimos a 3 días por el huso horario, años siguientes se prolonga a una semana y de ahora en adelante será septiembre el mes de la arepa”, expresó Rafael Mourad.

Finalmente, detalló Luisana La Cruz que el evento ha sido y sigue siendo todo un éxito, en el que más de 260 ciudades en el mundo se ha celebrado y se sigue celebrando con diversas actividades.