Por: Jorge Nain Ruiz
Cuando en la música vallenata una agrupación irrumpe con la fuerza de un “Terremoto” como lo han hecho Martin Elías Díaz y Rolando Ochoa, estos muchachos hijos de dos artistas fuera de series en todo el sentido de la palabra Diomedes y Calixto, nada ni nadie se puede interponer en el camino del éxito.
Ellos titularon su más reciente trabajo con el nombre de “El Terremoto” lo que indudablemente significa que arrasarán con todo y así lo han hecho, o como dirían otros “no han dejado títere con cabeza” esta agrupación se ha metido en tan poco tiempo en el corazón y el alma de los amantes de la música vallenata, que tenemos pocas referencias de quienes hayan llegado tan lejos en una forma tan rápida, yo diría que en los últimos treinta años, algo similar en el vallenato solo lo logró Kaleth Morales.
Quienes no vivimos en la Costa Caribe, todavía no alcanzamos a dimensionar el ímpetu con que estos jóvenes han incursionado y ya se encuentran firmemente posicionados entre los mejores y más taquilleros artistas vallenatos del momento, esto fue corroborado en el marco del pasado Festival de la Leyenda Vallenata, donde no se escuchaba otra cosa que Martín Elías y su “Terremoto”.
Muchos de mis detractores aprovecharán para asegurar que me han pagado para que escriba esta columna, es decir que el fenómeno que yo tanto he atacado “La Payola” también funciona conmigo, pues déjenme decirles que no conozco personalmente a ninguno de estos dos jóvenes y que sólo la fuerza de su éxito ha logrado que les dedique este escrito.
Como me alegra que el Vallenato que hoy se impone no es aquel del lloriqueo que tanto hemos criticado, todo lo contrario, si revisamos la música que más “pega” en la actualidad, sin duda es el Vallenato alegre y jocoso, parecido a aquel que otrora componían Calixto Ochoa, Beto Murgas o Romualdo Brito.
Martín Elías y Rolando han ingresado con pie derecho y firmeza al salón de la fama, hoy sus canciones suenan en todos los rincones de nuestra costa y no me cabe la menor duda que dentro de poco se tomarán el territorio nacional, algunos de los artistas vallenatos que hoy aún suenan tendrán que resignarse a que ya les pasó su cuarto de hora y abrirle camino a estos muchachos que como diría “El Cacique” vienen pidiendo vía.
A mi juicio, “EL Terremoto” hace un gran aporte a la música Vallenata, porque cambia la tendencia de muchos artistas que en sus cds graban un noventa por ciento de canciones de corte romántico y un diez de temas alegres, aquí encontramos otro esquema, grabaron seis canciones alegres y superbailables, ellas son: El Terremoto, Me dominan tus ojos, Cutibiri Pacha, A mí que me dejen, El Cosquilleo y La gota, y son precisamente esas las canciones que más se están escuchando, lo cual acaba el mito de que los temas rápidos no son ni los éxitos ni los objetivos de los artistas, sino simples rellenos.
Debo confesar que me dejó muy sorprendido la acogida que la juventud le ha dado a estos artistas, yo solo puedo comparar este fenómeno con la época gloriosa de Diomedes, con la “avalancha” de Kaleth o con la reciente y fulgurante carrera de Silvestre Dangond y Juan Mario de la Espriella.
Tienen razón muchos artistas vallenatos al estar asustados con “El Terremoto” que yo no sé si sea fenómeno pasajero o duradero, pero lo que si se es que en la actualidad si me preguntan cuál es la agrupación vallenata de mayor proyección tengo que decir que Martín Elías y Rolando Ochoa.
COLOFÓN: Ciudadanos, candidatos y pueblo en general, si la semana pasada vieron llegar a sus pueblos, buses repletos de personas sin saber de dónde y a que venían, pues les aseguro que el negocio electoral tiene algo que ver con el asunto y les pido por el bien de la democracia que denuncien la trashumancia electoral o “trasteo de votos”, conducta tipificada en nuestro Código Penal y flagelo éste que va unido a la corrupción galopante de la administración pública.
jorgenainruiz@gmail.com/ El Pilón.
