
Johanna Arroyo decidió hablar por primera vez sobre la polémica en torno a la salud de su padre, el querido salsero Joe Arroyo.
“Me duele que haya personas que levantan polémicas, murmuraciones, y todas estas muestras de energía negativa en esta situación por la que estamos atravesando. Lo que se necesita es amor, apoyo, consideración y respeto, aquí el único que recibe todas estas fuerzas es mi papá, han tenido mucho tiempo para hablar, no tenían que esperar ahora que mi papá necesita más de nuestro amor para armar tanta polémica”.
Respecto de Jacqueline Ramón, esposa del cantante, y de quien se dijo que no permitió en algunas ocasiones las visitas de las hijas de Arroyo cuando éste se encontraba en el Centro Médico, Johanna Arroyo desvirtúo tales declaraciones.
“Mi madrastra Jacky es una gran persona, nadie es perfecto, pero no es lo que dicen de ella, es una señora muy educada, está muy pendiente de mi papá las 24 horas, es más, nos ha regalado su amistad, lo cual nos ha permitido tener una buena confianza y comunicación con ella, yo salgo y entro a la habitación donde está mi papa cuando quiero.
Añadió: “siempre he tenido acceso a comunicarme con él (‘Joe’) cuando he querido, ella ha estado pendiente de mí y de todos mis hermanos, los que se lo hemos permitido”.
Concluye reafirmando que quienes tengan resentimientos contra su padre deben dejarlos a un lado. “Solo quería hacer un llamado a seguir orando por la salud de mi papá, a dejar polémicas a un lado que eso no ayuda a mi papá, que le dejen a Dios lo que a él le corresponde hacer en su tiempo”.
Johanna Arroyo asegura que tanto sus hermanos como ella se encuentran muy felices por la evolución positiva del Alvaro José ‘Joe’ Arroyo.
“Estoy muy agradecida por el apoyo de todas las personas que oran por mi padre, a diario recibo mensajes de apoyo y de mucho ánimo, él está recuperándose, el proceso es lento pero muy satisfactorio”, aseguró en un comunicado la hija del cantante cartagenero de 56 años.
Agrega que su deseo es hacer un llamado a todo el pueblo colombiano “y el mundo entero para que no cesen de acompañarnos con sus oraciones a nuestro señor Jesucristo por la pronta mejoría de mi padre”.
Pidió a todos los amigos de su padre que “respeten la salud de él”, y los invitó a que “se unan a esta cadena de oración, que se pongan la mano en el corazón, que dejen los rencores y resentimientos a un lado, que es un ser humano que necesita apoyo independientemente de quien sea”.
