Sin haberse reunido los ponentes, ya hay una fuerte división de opiniones en el Congreso.
Sin haberse reunido los ponentes de la iniciativa, el proyecto de reforma constitucional que elimina el aborto ya genera polémica en el Congreso.
El texto de la enmienda, propuesta por el presidente del Partido Conservador, José Darío Salazar, pretende que el artículo 11 de la Carta diga: «El derecho a la vida es inviolable y recibirá igual protección desde la fecundación hasta la muerte natural».
Esto significaría que los tres casos en los que la Corte Constitucional despenalizó el aborto (violación, malformación del feto o riesgo para la vida de la madre) quedarían sin vigencia a partir de la promulgación de la norma.
En la Comisión Primera del Senado, en donde el proyecto comenzará su trámite, los ponentes están divididos sobre el sentido de la propuesta.
Uno de los coordinadores ponentes, el senador de ‘la U’ Roy Barreras, anunció desde ya que rendirá ponencia negativa y pedirá que se archive.
Su argumento se centrará «en un enfoque científico-biológico, a propósito de la gran pregunta de cuándo comienza la vida, haciendo una diferenciación entre el embrión y el feto, para analizar en qué momento se interrumpe la vida».
Luis Carlos Avellaneda, senador del Polo, comparte esa posición y cree que el derecho a la vida no se puede entender como un derecho absoluto.
«La sociedad puede imponer derechos a los ciudadanos, pero no puede imponerles cargas que vayan contra su propia dignidad (…)
A una mujer que ha sido violada no se le puede pedir que lleve en su seno un comienzo de vida, contra su voluntad; eso es lo que yo llamo las cargas contra la dignidad del ser», dijo.
En la otra orilla, el también coordinador de ponentes, Manuel Enríquez Rosero, piensa que el derecho a la vida es inviolable. «Sin desconocer el problema que ocasiona una violación, que Dios no quiera que ocurra, uno no puede pretender castigar al culpable con la persona más inocente: el niño recién concebido».
Karime Mota, también de ‘la U’, defendió esa tesis.
Solo el martes se produciría la primera reunión de los ponentes y luego se conocerá si se logra o no un acuerdo para el texto de ponencia. El tiempo

