Adolfo Pacheco, el insigne compositor sanjacintero, fue uno de los más atentos propulsores de la idea y de los más eximios compositores del género.(Foto: Tomada de internet/VANGUARDIA)
Aseguró que esta es la mejor idea que se ha tenido durante muchos años y puso como ejemplo la Corporación Carnavales de Barranquilla para que pueda ser reconocida como patrimonio cultural.
Al evento asistieron Roberto Calderón, Adrían Villamizar, Margoth Ricci, Oscar Negrete, Lenín Bueno, Lolita Acosta, Estela Durán, Adolfo Pacheco, Carlos Llanos, Santander Durán Escalona y Ernesto Mcausslan, entre otros.
Gossaín Fue enfático al aclarar que el vallenato se divide entre cronistas y poetas, y que de ahí se subdividen las vertientes que son conocidas regionalmente en diferentes denominaciones, llámese vallenato, sabanero, guajiro o cesarense. Exaltó entre los grandes poetas al maestro Leandro Díaz; A Adolfo Pacheco lo destacó como un híbrido de las dos manifestaciones.
Carlos Llanos, el coordinador del Clúster, manifestó que se necesita apoyo institucional para que la gente dimensione la importancia del proyecto para el desarrollo socioeconómico de la región; por lo tanto, lo primero que se requiere es el interés de la Nación y la Unesco para que se le reconozca el status de Patrimonio Cultural e inmaterial de la Nación y de la Humanidad.
