RITMOS Y VOCES DEL CARIBE (9)

Por: Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

1. MI TIERRA
Interpretan: Boris García y Los Heroicos (Colombia)

2. ÉCHALE SALSITA
Interpreta: Septeto Nacional Ignacio Piñeiro (Cuba)

3. SOY LIMÓN, SOY CARIBE
Interpretan: Black Style & Blade (Costa Rica)

4. LA FINQUITA
Interpretan: Tavin Pumarejo & Conjunto Quisqueya (P.R.)

5. QUIEN LO SABE BAILAR
Interpreta: Joe Arroyo (Colombia)

6. IDILIO
Interpreta: Gabino Pampini (Panamá)

7. LAS PILANDERAS
Interpreta: Celia Cruz & Matilde Díaz (Cuba – Colombia)

8. COMPAY GALLO
Interpreta: Son de la Rambla (de Cataluña – España)

NOTA.
Se recomienda a todas las personas que suelen escuchar estos vídeos que, en el eventual caso cuando aparezca el aviso ‘INHABILITADO’, pueden marcar el cuadro donde figura ‘Ir a Youtube’ y seguidamente aparece el tema en mención.

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Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

RITMOS Y VOCES DEL CARIBE (1)

Por: Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

1. CANDELA
Interpreta: Morena Son (Cuba)

2. LLORÁNDOTE
Interpreta: Luis Felipe González y su Orquesta (Venezuela)

3. NATIVO DEL VALLE
Interpreta: Hermanos Zuleta (Colombia)

4. EL JARDINERO
Interpreta: Wilfrido Vargas (República Dominicana)

5. A MI MANERA
Interpreta: Richie Ray & Bobby Cruz (Puerto Rico)

6. EL JARRO TAPAO
Interpreta: Los Diplomáticos de Haití

7. EL SAPO
Interpreta: Checo Acosta Orquesta Pacho Galán (Colombia)

NOTA.
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Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

NO QUEDA NADA. TONY R.

Sale al mercado musical, una extraña pero contagiosa canción, titulada «NO QUEDA NADA»  que ha sido fusionada con dos géneros «El Vallenato y el  Reggaetón» dando como resultado un estilo innovador que posiblemente sea la nueva mutación de nuestro folklore Vallenato.

Este experimento estuvo a cargo del cantante, productor  y compositor, CAPE MEDINA, oriundo de Valledupar y con gran experiencia musical, ya que en su haber ha compuesto canciones para el recordado MARTIN ELIAS DÍAZ, así como  también  EL MONO ZABALETA, EDINSON BRITO, ELDER DAYAN, DIONISIO DIAZ,  ENTRE OTROS. En el acordeón, estuvo el maestro  HAROL SANTANA, ex acordeonero del NEGRITO OSORIO. La Grabación se llevó a cabo en los estudios de OSWALDO MOLINA «El pinwi» quien fue pianista por muchos años, de MIGUEL MORALES, NELSON VELASQUEZ, entre otros. Con la participación de excelentes y grandes músicos de Valledupar.

Esta osadía tenía que complementarse con un intérprete capaz de adaptarse a ambos estilo y fue así como le tocó el turno a un experimentado y casi desconocido cantante del género Urbano, conocido en Venezuela como:  TONY R, quien dentro de sus trabajos musicales más importante tiene EL REGGAETÓN CON OTRO TUMBAO, tema grabado a dúo con el Rey de la Cumbia y la música Tropical, PASTOR LÓPEZ, también el éxito Viral a nivel mundial EL POLLITO PIO,  como también el tema TU BOQUITA junto a la BOMBA SEXY DIOSA CANALES.

La particularidad de este cantante hijo de Colombia y Venezuela es que es nada más y nada menos que sobrino del maestro ENRIQUE DÍAZ Autor, compositor e intérprete de un sin número de éxitos del Vallenato, que son parte del inagotable catálogo musical de nuestro folklore,  entre ellas: El RICO CUJI, EL DENGUE, ROSA, TRISTE Y VAGANDO Y LA CAJA NEGRA, ENTRE OTROS. De allí el grito de guerra que utiliza Tony R en el tema  » NO QUEDA NADA» » que ya comenzó a abrirse paso en el gusto de grandes y no tan grandes amantes de nuestra música a nivel mundial, y que desde ya pueden obtener en  todas las plataformas digitales de la Internet,  ya que se ha virilizado por lo contagiarte del ritmo, y la jocosidad de la letra.

La Inolvidable Sonora Matancera

En plena actividad en Las Vegas, Nevada (Estados Unidos), la Sonora Matancera está celebrando este año su 95.º aniversario de existencia y sigue tan campante. Cuando se pensaba que iba a desaparecer, a raíz del fallecimiento de su director Rogelio Martínez en el año 2001, sus herederos resolvieron continuar con ella, y escogieron la ciudad que nunca duerme como su sede permanente.

Según Guinness, es la orquesta más antigua del planeta, y la que congregó el mayor número de asistentes a un concierto, que se celebró a cielo abierto, en Santa Cruz de Tenerife en 1987. La Sonora Matancera constituye un caso único de vigencia musical en el mundo, según el criterio de historiadores como Héctor Ramírez Bedoya, José Portaccio Fontalvo y el novelista Umberto Valverde. Ellos recogen en sus obras la trayectoria de este elenco de solo nueve integrantes, que se convirtió en un ícono de la cultura popular sin fecha de vencimiento a la vista.
Según ellos, se fundó el 12 de enero de 1924, en Matanzas (Cuba), por iniciativa de Valentín Cané, que tocaba el tres, en la propia sala de su casa, con el nombre de Tuna Liberal.

En 1927, la agrupación viajó a La Habana, con dos cantantes más, Carlos Díaz Caíto y Rogelio Martínez, pescador y cocinero de profesión, respectivamente. Allí, debutaron en el teatro Alhambra y grabaron sus primeros acetatos en 78 r. p. m. con la RCA Víctor. En 1929 ingresó José Rosario Chávez ‘Manteca’ por Manuel Sánchez, ‘Jimagua’ (timbalitos). En 1935, Calixto Leicea reemplazó a Ismael Goberna. En 1937, Miguel Ángel Furias, ‘Yiyo’, se hizo cargo de la tumbadora.

Bienvenido Granda se vinculó a sus filas en 1942, para convertirse en el crooner de planta de la orquesta y en el cantante que más grabó con ella, y, en 1944, se completó esta nómina fantástica con la llegada de Lino Frías, en el piano, y Pedro Knight, en la segunda trompeta.

Sus sucesos más memorables en esa época fueron: el providencial encuentro con Daniel Santos, que les trajo la prosperidad económica en 1948, que les significó ganar en una semana lo que antes recibían en seis meses.

“La Sonora era un conjunto musical con un estilo distinto, pero le faltaba un cantante que encajara con su música”, confesó el ‘Inquieto Anacobero’, en una entrevista, publicada en el libro La memoria de la Sonora Matancera (1997).

Y, por último, llegó la inigualable Celia Cruz en 1950, la guarachera de Cuba, la de mostrar tanto en la isla como en el exterior, responsable de sus más altos índices de ventas con títulos como Burundanga, Juancito Trucupey, El yerbero moderno y el bolero Tu voz, entre tantos otros.

Pero mientras sus integrantes poco fueron objeto de cambios, al menos durante su estadía en la isla, los vocalistas que pasaron por allí sí que constituyeron una multitud, desde los más encopetados hasta los más humildes, llevando de por vida ese gran honor. “Cantar con la Sonora Matancera o siquiera grabar un tema con ella era el pasaporte que le daba vía libre al mundo de la farándula”, acota Portaccio en su libro Ochenta años de la Sonora Matancera (2004).

Desde los inmortales Daniel Santos, Bienvenido Granda, Celia Cruz y Nelson Pinedo, entre otros, que grabaron decenas de discos, hasta los que tan solo pudieron grabar uno o dos, como fueron ‘Chito’ Galindo y nuestra compatriota Gladys Julio, estuvieron igualmente orgullosos por el resto de sus vidas. Los especialistas coinciden en una cifra cercana a 62 los cantantes que pasaron por la Sonora.

Héctor Ramírez Bedoya, uno de los más entendidos en la materia, en su Historia de la Sonora Matancera y sus estrellas (1996), disiente en ese punto, pues distingue entre los que grabaron y los que simplemente fueron acompañados en presentaciones: 47 que pasaron por el estudio de grabación, de los cuales 11 fueron mujeres, 26 cubanos, 11 puertorriqueños, 2 colombianos, 2 argentinos, 2 mexicanos, una haitiana, un venezolano, un uruguayo y un nicaragüense. Para un total de 1.063 grabaciones, 380 de ellas, boleros.

Son varios los argumentos que se esgrimen para explicar su prolongada vigencia en el gusto popular. Coinciden en la figura de su director, Rogelio Martínez, motor de esta organización, quien con pulso férreo la llevó al sitio de honor que ocupa. Y a un sexto sentido que poseía, de saberles escoger los temas a los cantantes, según la tesitura de sus voces.

Al ser indagado Nelson Pinedo sobre el tema, explicó: “Porque manejar a cubanos, que de por sí son irreverentes y te tutean desde el saludo, es muy complicado”.

También contribuyeron un mago de la consola, Medardo Montero, que inventó técnicas nuevas de grabación; el arreglista Severino Ramos, cuyas fórmulas musicales jamás repetía en cada partitura y que adaptaba a la personalidad de cada vocalista y, por último, a un valor agregado que no tiene precio: la fidelidad a toda prueba de sus integrantes, que no fueron cambiados al menos durante el tiempo de su permanencia en la isla. Por esos motivos impuso un formato único: el formato de la Sonora, que rápidamente hizo escuela.

En ella abrevaron varias generaciones de músicos. Y fue así como el formato fue copiado en muchas latitudes.

Como en un acto de magia, comenzaron a brotar por doquier la Sonora Mexicana, la Sonora Malecón, en Puerto Rico. En Venezuela, la Sonora Caracas. En Colombia, la Sonora Tropical, de Juancho Esquivel; la Sonora del Caribe, de César Pompeyo; la Sonora Silver, de Lucho Bermúdez, y la Sonora Antillana, de Edmundo Arias y la Sonora del Norte con Cheo Paba.

Con la particularidad de que todas ellas pudieron grabar al menos un disco de larga duración. En el caso de Colombia, acompañadas por el recién llegado Bienvenido Granda.

Por último, no podemos dejar de mencionar a la Sonora de Lucho Macedo en Perú, que resultó ser la más exitosa de todas.

Con el ascenso de Fidel Castro al poder, en 1959, por desavenencias con el régimen, la Sonora viajó a México el 15 de junio de 1960, para no retornar jamás. Este hecho partió en dos la historia de la agrupación.

Dejaron atrás los apegos del terruño y su zona de confort, y se enfrentaron por primera vez a los desafíos del extranjero, donde no eran escuchados con los oídos del distante ayer, pues parecía que el sonido no era el mismo, inconfundible, que habían conseguido en los estudios de grabación de Radio Progreso.

En el país azteca ya no contaron con el percusionista Simón Domingo Esquijarroza, ‘Minino’, que regresó intempestivamente a la isla, dejando los timbalitos bajo el cuidado de Manuel Muñoz, ‘Papaíto’, hasta cuando el grupo se radicó definitivamente en Estados Unidos, en 1962.

En 1965 se fueron Celia Cruz y Celio González, y un año más tarde finalizó el contrato con la Seeco, que los llevó a crear su propio sello, MRVA, con otra nómina de cantantes que trajeron un nuevo aire al conjunto. Con la salida a regañadientes de la insustituible Celia Cruz, se vinculó por primera vez, a un ramillete inusitado de vocalistas femeninas, representado por Linda Léida, la colombiana Gladys Julio y la soprano Kary Infante. En 1967 se retiró Pedro Knight y fue reemplazado por el dominicano Emilio Aracena ‘Chiripa’, que siguió hasta 1971.

La agrupación se fue alejando definidamente de sus derroteros iniciales y ya no tuvo el sonido primigenio. En 1971 ingresó Eladio Peguero, ‘Yayo el indio’, como cantante de planta.

En 1976 se retiró su pianista insigne Lino Frías, aquejado por la artritis, y fue sustituido por Javier Vásquez, hijo del fundador Pablo Vásquez, ‘Bubú’, y tuvieron la oportunidad de pasarse a la nueva tecnología del piano y el bajo electrónicos.

En las trompetas, los cambios son numerosos, que vinieron a detenerse con la inclusión de Alfredo ‘Chocolate’ Armenteros, que permaneció hasta 1980, cuando llegó a suplirlo el dominicano Héctor el ‘Bomberito’ Zarzuela, que a su vez fue relevado por Félix el ‘Junior’ Vega.

En ese año se fue uno de los grandes, Ángel Alfonso Furias, ‘Yiyo’, y la tumbadora quedó a cargo de Alberto Valdés. En 1990 falleció el icónico ‘Caíto’, y se vinculó en su lugar Fernando Lavoy, quien murió trágicamente dos años después.

Puede decirse que la Sonora pensó mucho su paso a la salsa, en ese afán de exprimir su formato hasta el agotamiento. Tan solo en 1981, de la mano de La Fania, cuando Johnny Pacheco, su admirador de toda la vida y quien había confesado su inmensa deuda con ella, al momento de fundar su conjunto, la invitó a grabar un álbum para su sello Bárbaro, con los arreglos de Javier Vásquez, acompañados de la voz de su paisano, el matancero Justo Betancur, grabación con la que rompió amarras con el pasado e ingresó en los campos de la triunfante salsa, con un éxito espectacular en las ventas.

En 1984, el elenco volvió a grabar con la voz del boricua Ismael Miranda. Hasta cuando, en 1993, decidieron grabar su última producción con el nombre De Nuevo México, para despedirse por la puerta grande, con corte de rabo y oreja, con ‘Yayo el indio’ como solista.

El resultado fue un gran trabajo, producido nada menos que por la filial latina de la Warner Brothers, en el que, por fin, un estadounidense tocó con la Sonora, el trompetista Ken Fradley.

El 13 de mayo del 2001, al fallecer Rogelio Martínez, se pensó que la agrupación desaparecería, pero Rogelio Martínez júnior decidió continuar, con Javier Vásquez como director. Fue cuando radicaron su sede en Las Vegas, Nevada, para irradiar desde allí su música hacia todo el mundo.

En 2009, la Sonora Matancera grabó su último álbum con el vocalista puertorriqueño Darío Rosado con el sugestivo título de Hay Sonora Pa’Rato, que intentó darles un parte de tranquilidad a todos sus seguidores.

Dueto ‘Bohemia y Son’ llega a alegrar Valledupar

Tatiana Vargas, una saxofonista bogotana de 21 años, y Génesis Morales, una vocalista venezolana de 25 años, son artistas que recorren el país como “mochileras” y que llegaron a Valledupar a mostrar su arte musical en restaurantes, bares y hasta las calles.

Ellas conforman el dueto ‘Bohemia y Son’ que muestra salsas y boleros de una manera diferente a lo que se concibe de la música. “Una salsa se relaciona con una orquesta gigantesca; nuestra intención es mostrarnos como mujeres empoderadas en un formato pequeño”, explicó Vargas.

Subrayó: “Rescatamos esas salsas y boleros de antaño, con letras que valían la pena, que tenía un contexto dedicado para alguien o algo. Hecho totalmente diferente a lo que sucede en nuestra época, donde la mayoría de canciones lo que tienen es ritmo, pero no letra, dejando de lado lo bohemio. Queremos demostrar que como jóvenes podemos hacer parte de la cultura antigua, de la que venimos, la que nuestros padres y abuelos escucharon y se ha olvidado”.

Para Morales: “La idea es mostrar las raíces musicales, no solo es lo que se escucha hoy en día, sino que hay algo detrás de ello que queremos recuperar”.

También anotó que esa iniciativa da muestras que no importa la nacionalidad a la hora de hacer y fusionar música, argumentando: “Nuestros lugares de orígenes no importan porque tenemos la capacidad de ser buenas personas y buenos músicos, exhibiendo las fortalezcas de cada una”.

ACERCA DE LAS ARTISTAS
-Génesis Morales es una cantante y poeta venezolana radicada en Colombia; entre vida, música y versos han nacido ‘Amores de estar viva’, ‘Diario de pasiones’, ‘Difícil, pero no imposible’, piezas que van desde poemas recopilados durante 10 años. Con su imponente voz ha dejado huella en cada sitio respaldada por un repertorio musical que ahora se transforma y amplía mucho más de la mano de Tatiana Vargas.

–Tatiana Vargas es saxofonista desde hace cinco años, percusionista con 10 años de experiencia, amenizadora de eventos, showgirl de electrosaxo y estudiante de octavo semestre de psicología en la Universidad Minuto de Dios. Ha tocado con la Banda Sinfónica y Orquesta Inem de Kennedy, Uniminuto Orquesta, Uniminuto Cuarteto de Saxos, Juan Grille y su Orquesta, Banda Marcial Instituto el Ingenioso Hidalgo; Orquesta Pachanga y Rumba, entre otras agrupaciones.

POR: ANNELISE BARRIGA RAMÍREZ / EL PILÓN
annelise.barriga@elpilon.com.co

Hallan muerto a Cherito, de la agrupación The New York Band

Cherito, vocalista de la agrupación The New York Band, fue hallado muerto en su casa esta mañana.

El empresario artistico Ramses Peralta envió un mensaje masivo a sus contactos para notificar que el road manager del artista le informó temprano este miércoles que Cherito amaneció sin vida, aparentemente producto de un infarto mientras dormía.

“Esa es la información que se maneja. Ahora mismo su familia está en trámites de funeraria y demás, no hay información aún de velatorio. Agradecimiento, cariño y dolor siento en este momento”, dijo Peralta.

José Jiménez (Cherito) .

Nació un 23 de agosto del 1971, en Santo Domingo. Desde niño, su padre Chery Jiménez (co-fundador de las agrupaciones musicales “Los Beduinos”, “Los Hijos del Rey” y “The New York Band”) y su abuelo José Jiménez Belén (destacado periodista y escritor de libros) lo encaminaron a educarse musicalmente, al percibir en él notables aptitudes.

Cherito recorrió el mundo interpretando varios éxitos y recibiendo importantes premios, siendo cantante líder de la orquesta “The New York Band”. Cherito junto a The New York Band conquistaron numerables plazas, incluyendo Puerto Rico, Estados Unidos, México, Colombia, Venezuela, España y República Dominicana, y vendieron más de 2.5 millones de discos mundialmente con 10 álbumes en el mercado.

Del año 1998 al 2007, Cherito se dedicó exclusivamente a producir para grandes artistas y desarrollar nuevos talentos. Además, tuvo la oportunidad de co-producir junto al exitoso productor Sergio George.

Desde el año 2000 al 2004, Cherito fue compositor exclusivo de la editora Warner Music Group y en  presidía su compañía de discos Next Step in Music.