Por Pedro Nieves Oviedo/semana.com
>El último integrante del Trío Morales Pino, uno de los más importantes íconos de la música andina colombiana, falleció en el Valle del Cauca.
Hizo parte y luego fue gestor de muchas estudiantinas en el Valle del Cauca. En el Instituto de Cultura Popular de Cali se desempeñó como profesor de música por largos años.
En 1962, con los maestros Peregrino Galindo, ejecutor del tiple y Álvaro Romero, ejecutor de la guitarra, crearon el Trío Morales Pino, uno de los más importantes íconos de la música andina colombiana, con un largo número de trabajos que quedan en el acervo de la discografía nacional.
Virtuoso y creador de un impecable estilo en la ejecución de la bandola, pedagogo insigne, compositor exquisito de muchas obras como bambucos, pasillos, danzas, valses, polcas, así como pasodobles y tangos.
Además de los aires andinos, degustador de otros géneros musicales como la música llamada clásica, el folclor latinoamericano y los boleros. Por el fallecimiento de los otros dos maestros, desaparecido el Trío Morales Pino, conformó con dos de sus alumnos el Trío Espíritu Colombiano.
A su nombre como reconocimiento, se concede desde hace varios años un galardón al mejor ejecutor de la bandola, en cada versión del Festival de Música Andina “Mono Nùñez”, en Ginebra (Valle).
Se lleva a su nueva morada múltiples galardones y reconocimientos a su vida y su obra. Fue maestro y amigo para quienes compartimos con él en escenarios y en tertulias musicales, muchas vivencias acústicas.
