Por Elsy Fors Garzon, enviada especial

Limonade, Cabo Haitiano, 12 ene (PL) Una edificación ilumina hoy el paisaje de Limonade, a 15 kilómetros de Cabo Haitiano, con un futuro de saber para sus hijos en la nueva sede universitaria Henri Christophe, donada por República Dominicana a este país.

Aún cuando la inauguración del paraninfo será una ceremonia solemne, de recordación a las víctimas del devastador terremoto del 12 de enero de 2010, aflorará un acto de esperanza.

Los presidentes Michel Martelly, de Haití y Leonel Fernández de República Dominicana, acompañados de sus respectivas esposas, por haber sido el país donante y su más cercano vecino, se unirán para declarar abierto este centro de altos estudios que podrá acoger a 12 mil jóvenes haitianos.

Luis Sifrés, director de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (Oisoe), informó que la universidad es la primera obra de un gobierno entregada a Haití de todas las prometidas luego del terremoto.

El supervisor explicó que el recinto consta de cuatro edificios con 72 aulas espaciosas para 30 estudiantes cada una.

Un quinto edificio está destinado a las áreas de laboratorios, en los que los educandos recibirán enseñanzas de informática, química, física, biología y turismo.

La sede Henri Christophe de la Universidad Nacional de Haití cuenta también con una amplia biblioteca con área de lectura para 400 personas, un aula virtual, un comedor con capacidad para 500 comensales, lavandería, plazoleta central techada para cinco mil estudiantes, campo de fútbol y un edificio administrativo.

En el acto de inauguración se proyectará un video explicativo de la obra, presentado por el maestro de ceremonias dominicano Omar Liviano.

Dos orquestas juveniles: La Trinidad de Haití y la Sinfónica Juvenil de la República Dominicana interpretarán piezas musicales de sus respectivos países.

Además se cortará la tradicional cinta y se hará un recorrido por las instalaciones. Se develará un busto y una placa conmemorativa del Rey Henri I.

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