Moscú, 18 ene (PL) Funcionarios de la Agencia Aeroespacial Estadounidense (NASA) evitaron comentar la posible influencia de un radar norteamericano sobre la estación interplanetaria rusa Fobos-Grunt, destaca hoy la prensa local.
El representante de la NASA Michael Braukus señaló que por el momento esa dependencia carecía de un comentario oficial sobre la referida información y aconsejó remitirse al Departamento de Estado para cualquier aclaración.
Sin embargo, ese apartado tampoco respondió a los pedidos de pronunciarse sobre el citado asunto hasta esta jornada, señala la agencia Ria Novosti.
La víspera, el jefe de la comisión de investigación sobre el fallo del aparato ruso, lanzado el pasado 9 de noviembre desde el cosmódromo kazajo de Baikonur, Yuri Koptev, prometió realizar un experimento para comprobar si existió algún tipo de influencia externa en el caso.
Fuentes de la agencia Roskosmos comentaron al diario Komersant que en las primeras horas de vuelo del Fobos-Grunt, que debió realizar un viaje de 34 meses a Marte para recoger muestras del suelo de uno de sus dos satélites, pudo caer bajo la influencia del citado radar.
Pero analistas comentan aquí que seria necesario determinar el tipo de radar supuestamente involucrado en el fallo, aunque ello es sólo una de varias versiones manejadas, incluido un error de programación o de factor humano.
Al mismo tiempo, otros medios de prensa rusos se remitieron a las aclaraciones de un miembro de la NASA al diario The Washington Post de que los lanzamientos eran seguidos ese día por estaciones en California y Puerto Rico y no desde instalaciones en las islas Marshall.
Entre la década del 70 y 80, Estados Unidos construyó en el atolón de pruebas Ronald Reagan de Kwailein, en islas Marshall, cuatro potentes radares: Mmw, Tradex, Alcor y Altair, este último capaz de rastrear objetos cósmicos con diámetros de 15 metros en adelante.
Además, en la década del 90 en el referido atolón se instaló una estación de radiolocalización, la XBR, que formaría parte del sistema global de defensa antimisil desarrollado por el Pentágono.
El cohete portador Zenit-2SB realizó sin problemas sus dos fases de vuelo y puso en la órbita señalada al Fobos-Grunt, que logró desplegar sus baterías solares, pero le fue imposible captar la orden para poner en funcionamiento los motores de aceleración hacia a Marte.
De esa forma, la primera estación rusa interplanetaria en 15 años inició su recorrido de casi dos meses alrededor de la Tierra hasta caer el pasado domingo en una zona del océano Pacífico, aunque por el momento Roskosmos se abstiene de dar una versión final en ese caso.
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